Análisis
Artificiero profesional
Los creadores de la saga .hack// de PS2 programaron en PSOne el fantástico Silent Bomber, uno de los mejores juegos arcades de la recordada consola de Sony.
Por Kike López Fernández
| Publicado el día 29/12/2008 09:38
Los movimientos de Jutah, como hemos dicho antes, son muy limitados. Puede correr (no andar), saltar, ejecutar un salto doble apoyándose contra una pared y hacer una embestida rápida en cualquier dirección. Así pues, nuestro único objetivo es destruir todo cuanto veamos: enemigos, elementos del decorado, maquinaria, etc. Y todo ello lo tenemos que hacer colocando bombas al más puro estilo Bomberman, sólo que aquí nosotros podemos decidir cuándo hacer estallar la bomba colocada. En primer lugar, hay que mantener pulsado el botón de objetivo para que aparezca un cono apuntando hacia la dirección a la que queremos colocar la bomba (un enemigo, una torre o en el mismo suelo a modo de mina antipersonal). Al principio sólo podemos colocar dos bombas por disparo, pero a medida que vayamos mejorando a Jutah podremos colocar muchas más. Una vez colocadas, basta con darle al botón de detonación para hacerlas estallar y sembrar la destrucción. Ni qué decir tiene que hay que mantenerse alejado de la explosión, pues puede causar daños. Las bombas estándar son ilimitadas, de modo que podemos derrocharlas a placer, cosa que no se puede hacer con las denominadas bombas de material líquido. Las hay de tres tipos: napalm (al estallar derrama líquido inflamable en el suelo, y el fuego sigue produciendo daños), gravedad (crea un agujero negro que se traga a la mayoría de enemigos) y electricidad (paraliza momentáneamente a los enemigos). Todas ellas son limitadas y hay que recogerlas por el escenario o de los enemigos derrotados, por lo que hay que utilizarlas con cabeza.
A medida que avanzamos por el juego, podemos ir recogiendo unos chips electrónicos que sirven para mejorar y personalizar las condiciones de Jutah. En cualquier momento del juego podemos acceder al menú de personalización para distribuir los chips de forma libre y así adaptarnos a la situación. Podemos personalizar tres apartados, que son bombas (determina el número de bombas a colocar), alcance (configura el ratio de alcance de las bombas) y escudo (aumenta la barra de vitalidad). De esta forma, podemos ir jugueteando con las personalizaciones para tener una mayor ventaja en combate. ¿Que el enemigo es duro de pelar? Pues aumentamos el número de bombas. ¿Que los enemigos están demasiado lejos y corremos peligro si nos acercamos? Pues modificamos el alcance. ¿Los enemigos de la zona son muy fuertes? Pues configuramos el escudo para andar más tranquilos. No serán pocas las veces que accederemos al menú de personalización.
Silent Bomber posee dos modos de juego, que son el modo "Historia" (el principal) y el modo "VR Escenario", en el que dos jugadores pueden batirse en duelo escogiendo a Jutah y a todos los personajes secundarios del modo principal (aunque para desbloquearlos hay que cumplir ciertas condiciones en el modo "Historia").
El nivel de dificultad de Silent Bomber es, en principio, medio. Conforme avanzamos la dificultad aumenta, encontrándonos con unos niveles finales en los que realmente se pasa mal. Pero el colmo de todo, el summum del juego lo encontramos en el último combate final, cuya dificultad llega a ser casi desesperante. Más de un jugador se sentirá tentado de abandonar el juego por imposible. Tenemos que decir que nosotros conseguimos completar el juego al 100%, aunque también es cierto que, una vez hecho, nos prometimos no volver a hacerlo (aunque Silent Bomber es un juego que siempre apetece jugar para echar unas partiditas)
CONCLUSIÓN
Silent Bomber es, por méritos propios, uno de los mejores juegos arcade de PSOne. Ofrece una jugabilidad fiable y precisa, unos gráficos realmente buenos y mucha diversión. Sus puntos negativos (aunque tampoco son algo grave) son su machacona banda sonora (a excepción de un par de temas) y un doblaje en castellano no malo, pero sí algo soso. Y también ese combate final que concluye la aventura, que parece que lo programaron con la intención de sacarnos de quicio. Pero a pesar de todos estos puntos (que no son más que minucias, porque no existe el juego perfecto), Silent Bomber es todo un poderío de juego que no merece ser ignorado si lo encontráis abandonado en alguna tienda de segunda mano. Muy, pero que muy recomendable.
Por Kike López (Hayato)
|
NUESTRA VALORACIÓN
|
|
Gráficos
Aunque Jutah se ve muy pequeño y básico, las explosiones, los gigantescos escenarios y los enemigos son dignos de admiración.
80
|
|
Sonido
La banda sonora es algo machacona, pero nada grave. Las voces están en castellano (algo sosas) y los efectos sonoros son muy contundentes.
78
|
|
Jugabilidad
Sencillísima. Una jugabilidad muy cuidada y estudiada que permite movernos con total confianza desde el principio del juego, dando caña al enemigo.
90
|
|
Diversión
Su alta dosis de acción unida a su lograda jugabilidad hace que no soltemos el mando a no ser que tengamos que ir al baño o a comer algo.
88
|
|
Alternativas
Gungage. Terracon.
|
|
Tremendamente adictivo y jugable. Acción estratégica.
|
|
El combate final está hecho "con mala leche" por su elevadísima dificultad. La música. Doblaje soso.
|
|
Nota final
Uno de los mejores juegos arcade aparecidos en PSOne, gustará tanto a los nuevos jugadores como a los amantes de lo retro.
87
|
¿Cómo se puntúa en VJ?
|