Como en todo survival horror, en Silent Hill 3 recorreremos claustrofóbicos escenarios con la única compañía de una radio estropeada que te avisa de la llegada inminente de criaturas infernales. Para matarlas tendremos una amplia gama de armas, desde la típica pistola, hasta una estilizada katana. Por supuesto, cada criatura es susceptible a un determinado tipo de arma. Matarlos no es demasiado complicado (por supuesto, hay varios niveles de dificultad) siempre y cuando la cámara no haga de las suyas con alguna mala toma dejándote vendido ante tu enemigo. Y lo triste es que esto pasa a menudo y en ocasiones llega a ser desesperante. También, como viene siendo habitual, el control es algo duro y poco intuitivo, por lo que acostumbrarse al control llevará su tiempo. La única novedad que incorpora la tercera parte de la saga es la posibilidad de caerse por algunos bordes, ocasionando a veces una muerte instánea. Es recomendable, entonces, ir con cuidado para no caerse. No hay mucho más que comentar en el aspecto jugable ya que estamos ante un survival horror típico.
En todo el juego hay cinco grandes puzzles, el resto son pequeños rompecabezas que requieren, por ejemplo, la combinación de determinados objetos. Como en los combates, al principio del juego se nos dará la posibilidad de escoger el nivel. Creo que lo más recomendable en la primera partida, es coger un nivel medio o incluso bajo ya que la dificultad de los niveles altos es realmente endiablada y demencial. En muchos casos nos tendremos que pasar un buen rato delante del puzzle, anotando cosas en un trozo de papel, hasta conseguir llegar a la solución. Todo esto alarga bastante la duración del juego, por supuesto, si no recurres a ningún tipo de ayuda para resolverlos.
Otra de las grandes virtudes de la saga Silent Hill es la increíble ambientación que se consigue. En esta saga se va más allá del típico susto de esquina y sangre a raudales como en cierto survival horror protagonizado por zombies. Aquí, los programadores juegan con tu mente, con tus pensamientos más profundos, para hacerte pasar verdadero miedo. Además, en Silent Hill 3, han ido incluso más allá de lo que se pudo ver en las anteriores entregas, ahora han introducido un nuevo concepto, la paranoia. Y es que en este juego presenciaremos escenas made in Evangelion. Y por supuesto, no nos olvidemos de la tensión que crea este juego.
En Silent Hill 3 estaremos pegados al mando y no nos querremos separar de él hasta completar el juego. La tensión de la que os hablaba antes hace que te olvides del paso del tiempo y puedas estar un buen rato jugando. Esto también ocurre gracias al confuso argumento, que hasta el final no te da ninguna pista que no sea realmente confusa de lo que está pasando en el pueblo y con los personajes que aparecen en el juego.