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Silent Hill: Homecoming
Quédate en casa y no salgas
Nota: La versión aquí analizada es la japonesa, que incorpora subtítulos en castellano. La versión PAL, salvo informaciones de última hora, será totalmente análoga a la aquí comentada.
Por lo general, en una conversación corriente entre jugadores sobre qué juego de terror recomendarían, las respuestas suelen ser dos: Resident Evil y Silent Hill. Esta última, creada por Konami en 1999, fue la que puso de moda el terror psicológico, el hecho de conseguir que el jugador tenga más miedo de lo que no ve que de lo que observa a su alrededor. Sin duda, esa primera entrega aparecida en PSOne fue la que más marcó a toda una legión de jugadores. Con la llegada de Playstation 2 pudimos disfrutar de Silent Hill 2, un título que no supo estar a la altura del original en el aspecto del terror psicológico, además de ofrecer una jugabilidad prácticamente idéntica, pero por otra parte nos ofreció un argumento profundo y lleno de matices que lo hizo alzarse como la mejor entrega de todas, la cual tuvo una reedición llamada Silent Hill 2: Director´s Cut, que ofrecía un segundo modo de juego donde podíamos controlar a un personaje secundario de la aventura principal. La tercera entrega, Silent Hill 3, fue una secuela del primer juego, aunque su argumento transcurría bastantes años después, siendo, además, la única entrega con protagonista femenina. Esta tercera parte dejaba también algo de lado el terror y se centraba más en la acción, pero sin llegar a convertirlo en un "dispara a todo lo que se mueva". El declive de la saga empezó con la que fue la cuarta entrega, Silent Hill 4: The Room, un título extraño con el que Konami no se cortó un pelo en innovar por todos lados, ofreciendo una aventura que no fue del agrado de todo el mundo. La que entonces fue la última entrega llegó para PSP, Silent Hill: Origins, un spin-off programado por un estudio ajeno a Konami (Climax) que transcurría antes del primer juego (de ahí lo de "Origins") que dejaba de lado las novedades de la cuarta entrega para volver a la jugabilidad de la trilogía inicial. Además de PSP, Silent Hill: Origins fue convertido a Playstation 2 con más pena que gloria.
Es obvio, y más tras haber leído el texto anterior, que la saga Silent Hill no pasa precisamente por un buen momento. Las últimas entregas no han sabido estar a la altura de los originales, si bien Silent Hill: Origins puede tener un pase más o menos aceptable dentro de lo que cabe. Por desgracia, y siendo nosotros los primerísimos en lamentarlo, la cosa no va a mejorar con la nueva entrega para Playstation 3, Silent Hill: Homecoming, un nuevo spin-off de la saga que debuta en la nueva generación de consolas, pero no como debe. Realmente no podemos llegar a comprender cómo es posible que Konami permita que una de sus sagas más aclamadas y queridas por los jugadores reciba este trato. Al igual que Silent Hill: Origins, Konami no ha sido la encargada de programar esta entrega, sino Double Helix Games, una compañía americana que ha debutado en el mercado precisamente con este título que vamos a analizar. Lejos han quedado las novedades y promesas que el productor y compositor de la saga, Akira Yamaoka, declaró en su momento promocionando el nuevo Silent Hill. Lo que tenemos ante nosotros es un juego que no hace justicia a la saga, y menos si sois fans absolutos de la misma. Si vuestro fanatismo o amor por Silent Hill os impide creer lo que estáis leyendo, seguid más abajo.
Argumento
El protagonista de Silent Hill: Homecoming es Alex Shepherd, un soldado del ejército americano que en las últimas noches sufre unas terribles pesadillas relacionadas con su hermano pequeño Joshua. Alex vuelve a casa tras haber cumplido su cometido en el ejército, pero cuál es su sorpresa que cuando llega se encuentra su pueblo natal completamente desierto. Las pocas personas que quedan allí se comportan de manera extraña sin explicar nada de lo que ha pasado, y terribles monstruos campan a sus anchas por las calles. Cuando Alex por fin llega a su casa y descubre que no está ni su padre ni su hermano Joshua, comienza a investigar qué es lo que está pasando. Las pistas que va recogiendo le llevan irremediablemente a Silent Hill, un extraño pueblecito que parece estar conectado de algún modo con su familia.
Hay que decir algo bueno sobre el argumento de Homecoming, y es que es bastante interesante, sin llegar al nivel visto en otras entregas, como Silent Hill 2. El desenlace de la historia depende de nuestras elecciones que tomemos a lo largo de la aventura, pudiendo ver un total de cinco finales desde el inicio. Curiosamente esto es un problema también, y es que los chicos de Double Helix han incluido entre estos cinco finales el famoso UFO ending, el final de broma característico de la saga. Lo malo es que mientras que en las otras entregas para ver este final teníamos que acabar el juego por lo menos una vez, en Homecoming podemos conseguirlo desde nuestra primera partida, lo cual vemos un error bastante considerable. Imaginaos por un momento que no sois fans de la saga y queréis probarla por primera vez con este Homecoming. ¿Qué cara se os quedaría al jugar por primera vez y conseguir este final? Pues la misma que a nosotros, ya que fue el primer final que conseguimos (aunque nosotros conocemos la saga, esto no nos pareció normal, la verdad).
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