Para aquellos jugadores que conozcan las diferentes entregas de SingStar, este título del estudio londinense de Sony no aportará si no más madera para poder demostrar nuestro rango de tonos vocales, así como nuestro sentido del ritmo, dejando aparcado nuestro sentido del ridículo. Para aquellos que no hayáis jugado en la vida a un SingStar decir que la mecánica de este karaoke interactivo reside en emular las variaciones de tono de los intérpretes, ya que el juego no reconoce la voz y si estamos equivocándonos o acertando con la letra.
Veremos en pantalla, además del vídeo de turno correspondiente a la canción que estemos interpretando, una especie de escala musical en la que se sitúan los tonos correspondientes a cada sílaba o palabra de la canción, debiendo acertar con nuestra entonación y duración para acumular más puntos y aumentar nuestra barra de actuación, lo que finalmente determinará nuestro ranking. El título posee varios niveles de dificultad, lo que modifica el tamaño de cada segmento de entonación, así como las variaciones de tonos, convirtiéndose el juego en más riguroso a la hora de emular las actuaciones originales, y obligando a subir y bajar el tono mucho más, por lo que en función de nuestras habilidades musicales dispondremos de juego para rato y posibilidades para todos los gustos.
Podremos jugar en solitario, en duetos, por equipos, bien escogiendo manualmente el tema y modo a interpretar, así como interpretar en estilo libre, o asaltar un modo batalla donde se nos irán proponiendo diferentes rondas con pruebas variadas que nos obligarán por ejemplo a llegar a una puntuación límite lo antes posible, o mantenernos por encima de un nivel de actuación el máximo tiempo posible, entre otras.
En caso de no conozcamos la letra, y hasta que hayamos jugado lo suficiente a cada tema como para estar más pendientes de afinar que de recordar la letra, bastará con tararear siguiendo el ritmo, algo que en este caso será más habitual de lo que podáis pensaros, ya que por desgracia, el conocimiento medio del idioma de Shakespeare hace que escenas como la de los anuncios televisos de Ñ, el recopilatorio musical de canciones españolas, se repita con cierta frecuencia, algo que acrecentará la sensación de ridículo y diversión en las partidas multijugador.
La principal gracia de este título, y de sus predecesores, salvo el original, con su imaginativo modo para un jugador: Conviértete en una estrella, reside en hacer el ridículo o ver como cantan nuestros amigos, ya que para un jugador, la experiencia de coger los micrófonos y ponerse a cantar en solitario delante del televisor, con el peligro de que te vean tus padres y piensen que estés sonado, no ofrece una durabilidad e incentivos mediante piques suficientes como para justificar su adquisición. Si por el contrario recibimos habitualmente en nuestra casa a grupos de amigos, el juego se convertirá en la estrella de las reuniones, ya que la diversión en los modos batalla, dueto, pasa el micro, etc., hasta para ocho jugadores, es máxima.
Para este tipo de usuarios que juegan habitualmente a SingStar, están indicadas las diferentes secuelas, o mejor dicho, expansiones de canciones, ya que pronto desearemos tener más variedad de temas a interpretar, y en función de los gustos musicales o la posible presencia de ciertos temas carismáticos, escogeremos unos u otros.
Disponemos tras cada actuación de la posibilidad de escuchar nuestras actuaciones, aunque con la voz del cantante original de fondo, toda una lástima ya que poder haber separado los canales de audio y haber escuchado nuestra propia versión de la canción hubiera sido todo un acierto. Podremos configurar en estas repeticiones o en juego el volumen de nuestro micrófono, para que se esconda en mayor o menor medida nuestra voz dentro de la del artista.
Podremos conectar la cámara EyeToy para vernos en pantalla, aplicándonos diversos efectos. La presentación de menús y canciones no ha variado nada respecto a anteriores entregas, y en cualquier momento podremos insertar otro SingStar para seguir jugando con sus canciones.
A diferencia de lo que viéramos en La Edad de Oro del Pop Español, Legends si contiene un vídeo introductorio, y disponemos desde actuaciones en estudio, imágenes en estático con fotos de los cantantes y discos, para los temas más antiguos, así como una serie de vídeos musicales para las canciones, normalmente más modernas. Valorar el apartado gráfico y sonoro del título no tiene demasiado sentido, aunque se podría haber modificado ligeramente el estilo o presentación del interfaz, para no evitar caer en la más absoluta monotonía.
Concluyendo ya el análisis, debemos comentar que nos encontramos indudablemente ante un más de lo mismo, que pese a su reducido precio, debe considerarse como una expansión para aquellos jugadores que deseen más. Si no posees ningún SingStar, deberás valorar los temas recogidos en cada uno de ellos y escoger el que más se adapte a tus gustos musicales, o por el contrario el más variado. La selección de temas realizada es bastante destacable, con géneros y épocas para todos los gustos, aunque con la mencionada pega de encontrarse sólo en inglés, lo cual, sin duda, echará para atrás a más de uno.
El éxito de este título probablemente provocará que aparezcan más secuelas, y podemos jugarnos el tipo a que no incluirán novedades jugables, salvo sorpresa mayúscula, convirtiéndose en una máquina de hacer dinero, más allá de los derechos de autor de las canciones y videoclips.