¿Y cómo se juega?
Muchos de los que estén leyendo estás líneas, ya sabrán cómo se enfrenta uno a un juego de este calibre. Al fin y al cabo, las anteriores entregas son conocidas y han sido bastante solicitadas. Pero, por si acaso queda algún despistado, expliquemos de que va Singstar. En primer lugar, y tras haber instalado los micrófonos, llegamos a un sencillo menú. En el elegimos el modo que más nos convenga.
En primer lugar,
cantar solo nos permite jugar en modo solitario. Así pues elegimos la canción que deseemos. En este momento aparece en la parte inferior de la pantalla la letra de la canción, al más puro estilo karaoke, y la tenemos que ir cantando a medida que avanza. Es fundamental advertir que no es tan importante lo que se dice, sino como se dice. Saberse la letra de la canción no es suficiente, pues el juego registra en que tono decimos cada palabra, y si éste se adecua con el del cantante. El que Singstar no reconozca la letra en sí, es un desahogo en algunas canciones en inglés, en las que saberse la letra es un suplicio. Además de las 30 canciones, el título consta de varios popurrís. Cada uno de ellos compuestos por cinco trozos de distintas canciones contenidas en el juego. Cuando finalicemos la canción seleccionada, hay un típico recuento de puntos, basándose en las notas que hayamos entonado correctamente, en las notas doradas que hayamos acertado y en los bonus de línea que hayamos tenido. Después se nos informa de nuestro nivel que va desde
Sin oído hasta
Singstar pasando por otros rangos varios.
Por otro lado,
Fiesta es el modo para dos o más jugadores. Aquí debemos escoger entre
Pasa el micro,
Batalla y
Dueto. El primer modo es el propio de grandes reuniones pues pueden jugar más de dos jugadores. En cambio, si es un par el que juega, hemos de decantarnos por los otros dos modos.
Batalla nos ofrece entonar un tema, frente a frente, con nuestro adversario.
Dueto, por su parte, asigna partes de la canción a uno de los dos jugadores, y el estribillo, a ambos. Para avisar en que momento ha de cantar cada jugador, se nos indica al lado de la letra, con un cuadrado de color azul o rojo, cual es el jugador que ha de cantar. El modo multijugador es, sin duda, el centro de este videojuego, pues es el indiscutible amo de las fiestas.
El último modo nos ofrece cantar lo que queremos sin tener la presión de los puntos encima. Cantar a tu manera, reinventar la canción como desees. Libertad absoluta. A decir verdad, poca es la utilidad de este modo, más allá de quitarle al jugador el peso de los puntos. Cada actuación que se haga, puede ser grabada en la tarjeta de memoria, para así repetirla las veces que se desee. Además, una vez se haya cantado, nuestra voz se puede retocar con múltiples efectos que se nos ofrecen, para hacerla más aguda, grave, robótica, etcétera.
EyeToy, su pareja natural
EyeToy es el complemento ideal para jugar a Singstar, pues permite al jugador verse a si mismo mientras canta. Para que esto sea posible, los dos micrófonos de Singstar sólo ocupan un puerto USB para que haya espacio para la cámara. ¿Prefieres el videoclip o tu cara y la de tus amigos? Ese es el tema de nuestro tiempo.
Más... ¿y mejor?
Sí, Singstar ha vuelto. Con nuevas canciones, pero con la misma fórmula. Sigue funcionando, sigue divirtiendo, pero es una saga que necesita renovarse. Necesita ampliarse, ya no en variedad de temas, sino en modos de juego. Pide a gritos, asimismo, la vuelta de
Conviértete en una estrella.Y parece que todo esto sólo va a llegar con el Singstar de nueva generación. Únicamente esperar nos queda para ver si estos cambios se producen.
Por Roland David Barrolleta Franco