Jugabilidad
En el mismo prólogo del juego podemos mover a Sly por primera vez, y ahí ya podemos notar que Sly Raccoon es jugable a tope. El intrépido mapache responde a las mil maravillas a las órdenes del Dual Shock, hasta el punto de que cualquier jugador de cualquier edad puede disfrutar sin ningún tipo de problemas de este simpático y a la vez divertido título.
Manejamos a Sly con el joystick analógico izquierdo, mientras que con el derecho podemos mover la cámara de forma libre (al estilo de Jak & Daxter o Ratchet & Clank). Pulsando "Cuadrado" podemos propinar golpes con el bastón de Sly, "X" para saltar y "Círculo" para efectuar movimientos de ladrón como por ejemplo pegarse a las paredes o esconderse en lugares seguros. Finalmente, con el botón "Triángulo" podemos efectuar acciones y movimientos especiales que tenemos que ir consiguiendo a medida que el juego vaya avanzando. También con los botones superiores podemos hacer uso del "Bino-com", que no es otra cosa que unos prismáticos especiales con el que también Sly se puede comunicar con Bentley por radio.
A diferencia de las secuelas, en esta primera entrega sólo podemos controlar a Sly (excepto en algunos minijuegos en los que el control pasa a otro personaje, pero sólo son unas pocas veces contadas). El juego está dividido en cinco mundos muy bien diferenciados que a su vez están compuestos por unos siete niveles. El objetivo de todos ellos es encontrar las llaves que abren los candados que dan acceso al enfrentamiento contra el jefe final de turno. El camino de todas las fases es lineal (es decir, sólo hay un camino para llegar hasta el final de cada una de ellas). En todas las fases tenemos que demostrar nuestra pericia en el salto, en atacar a los enemigos que traten de impedir nuestro avance e incluso hacer uso del sigilo al más puro estilo Metal Gear Solid. Muchos enemigos van equipados con linternas que proyectan luz sobre el escenario, por lo que si la luz nos detecta, las alarmas saltarán y los enemigos vendrán a por el pobre Sly. Para evitar las luces tenemos que escondernos en esquinas (si se da el caso de que la luz está en movimiento) y salir cuando ésta alumbra hacia otra parte o también hacer ruido para distraer al enemigo y pillarle por sorpresa. Las mismas tácticas hay que seguir para evadir rayos lásers de seguridad. No será ésta la única referencia a la citada saga de Hideo Kojima, ya que el propio visor del "Bino-com" es muy similar al Codec que usaba Solid Snake en sus juegos (incluso podemos mover las caras con los joysticks analógicos de forma parecida al de Metal Gear Solid 2). Además, mientras jugamos al prólogo del juego, los títulos de crédito aparecen en pantalla de forma similar al de la citada saga de Konami.
Otra de las habilidades de nuestro mapache favorito es su gran agilidad. Gracias a ella podemos subir por cuerdas, engancharnos a garfios para columpiarnos, posarnos sobre postes como si fuésemos ninjas, etc. También podemos aprender movimientos exclusivos como correr aún más rápido, avanzar a cámara lenta, colocar señuelos para engañar al enemigo, etc. Estas nuevas habilidades las podemos aprender a medida que vayamos recuperando las páginas del Latronius Mapáchibus encerradas en algunas de las cajas fuertes que hay en las fases. Pero para abrirlas necesitaremos el código correspondiente, algo que sólo podemos conseguir si logramos encontrar un número concreto de botellas con mensaje repartidas por todo el juego (el número a recolectar varía en todas las fases). Sly también puede romper partes del decorado para obtener monedas. Al conseguir 100, conseguimos una herradura. También podemos recogerlas por el escenario y protegen a Sly de impactos enemigos. Al recoger una, Sly no perderá una vida si recibe un golpe. Si recogemos dos, la armadura pasará a ser dorada y serán dos los impactos de podrá aguantar. Finalmente, si recogemos tres, Sly será invencible durante unos segundos.
Hasta ahora todo han sido elogios para Sly Raccoon en este apartado, pero todo tiene un lado malo, y en este caso es la duración del propio juego. Se puede terminar en un par de días y esto es así por varios motivos. Para empezar, en todo momento sabremos lo que tenemos que hacer y hacia dónde hay que ir, ya que Bentley continuamente nos va informando por radio de nuestro próximo objetivo, y encima estas conversaciones no se pueden saltar (al menos la primera vez que accedemos a esa fase). Por otro lado, la dificultad del juego no es muy elevada (a excepción del final, que puede dar algunos quebraderos de cabeza a los menos pacientes), aunque tampoco es un camino de rosas. Sumad todo esto a que el juego es divertido de jugar y que nunca se hace monótono ni repetitivo e incita jugarlo más y más, y cuando nos demos cuenta ya estaremos en la parte final del juego, deseando que no termine. Es cierto que una vez concluido se desbloquean extras como modos contrarreloj y nuevos vídeos para desbloquear en la galería (aparte de los de la propia historia), pero el caso es que una vez finiquitado el juego, no ofrece nada realmente interesante que nos haga rejugarlo de cabo a rabo de nuevo. Por lo menos podemos jugar las veces que queramos a todas las fases, incluidos los jefes finales, que prácticamente todos son divertidísimos.
Conclusión
Sly Raccoon es un juego con personalidad, francamente variado, con fases que van desde convencionales hasta auténticos minijuegos, pasando por el sigilo, la acción y las plataformas, con un apartado técnico y sonoro dignos de admirar, todo ello reforzado con una jugabilidad muy sencilla y totalmente asequible. Vamos, que es un juego tan sumamente divertido que da pena terminarlo, y por desgracia eso es algo que ocurre demasiado pronto. Apenas dos días es lo que tardamos en completarlo al 100%, y aunque nos dejó un muy dulce sabor de boca, nos quedamos con ganas de más marcha. Sin duda, las secuelas son superiores en todos los apartados a esta primera parte, pero no por ello hay que ignorar el juego con el que empezó todo. No hay dudas que valgan: a pesar de su corta duración, Sly Raccoon es un juego totalmente recomendable y que no tiene absolutamente nada que envidiar a otros juegos con mucho más tirón comercial.
Por Kike López (Hayato)
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Sly Raccoon es una auténtica película de animación interactiva, una gozada. Lo malo son algunas ralentizaciones esporádicas.
79
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Sonido
El doblaje en castellano es de calidad. La música y los efectos sonoros son dignos de una película de animación.
85
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Jugabilidad
Muy sencilla y totalmente apta para todos los públicos, niños o adultos. La cámara puede dar algún problema, pero nada grave.
80
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Diversión
Mientras dura, engancha y divierte cosa mala. El mayor problema es que su duración es más bien breve y nos deja con ganas de más acción.
75
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Alternativas
Sly 2: Ladrones de guante blanco. Sly 3: Honor entre ladrones.
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El carisma de todos sus personajes. El apartado gráfico y sonoro. Buena jugabilidad.
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Algunas ralentizaciones. Se puede terminar en un par de días de juego más o menos intenso.
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Nota final
Con un par de mundos más sería todo un juegazo. Aun así, Sly Raccoon merece la pena jugarlo, y mucho.
79
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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