El modo de juego más profundo e interesante de Smash Court Tennis 3 es el Pro Tour, como hemos comentado anteriormente, el equivalente al World Tour Mode de la serie Virtua Tennis. En este modo debemos crear un tenis virtual mediante un simplicado editor de personajes que no ofrece gran variedad en aspectos como rostros, peinados, trajes, lo que llega a provocar repeticiones de ciertos aspectos de nuestro personaje y rivales, desde el primer partido. Desde el menú de Pro Tour podemos acceder al Plan semanal donde escogemos si jugar un torneo, siempre que nuestra clasificación lo permita, contratar un tenista para los dobles o dobles mixtos, o por el contrario disputar una sesión de entrenamiento.
Los puntos tienda obtenidos en los torneos, nada que ver con el dinero que destinamos a contratar jugadores, nos permite adquirir pruebas de entrenamiento, peinados, barbas, trajes, pantalones, raquetas, zapatos o accesorios que aumentan las posibilidades de personalización de nuestro tenista. Dentro del apartado de estilo podemos volver a modificar ciertos aspectos físicos de nuestro personaje, como peinados, vello facial, etc. La pantalla de parámetros nos traslada al menú desde donde seleccionamos donde queremos destinar los puntos de habilidad obtenidos tras superar partidos, torneos o sesiones de entrenamiento. Nuestro personaje posee parámetros como potencia, saque y volea, golpe bajo, técnica, derecha fuerte, revés fuerte y juego de piernas. El nivel en cada uno de estos parámetros incide tanto en el tipo de juego que mejor desarrollaremos, así como en las habilidades que podemos comprar. Este aspecto de las habilidades resulta la porción más interesante de la evolución de los tenistas en Smash Court Tennis 3.
Previo pago de puntos de habilidad, podemos desbloquear la posibilidad de realizar golpes en carrera, liftados rápidos, control de liftado, maestría sobre ciertos tipos de golpes, contraataques, tipos de voleas, paralelos, cruzados, asiduidad de golpeo sobre las líneas, aumentos del área de raqueta para golpes óptimos, mayor resistencia, recuperación, etc. Todas estas habilidades personalizan a nuestro personaje y lo hacen evolucionar radicalmente, permitiendo que con el mismo tipo de golpes nuestro juego sea mucho más efectivo.
La consulta de las clasificaciones, las estadísticas, opciones y ayuda completan este menú principal del modo Pro Tour. Hay que destacar que disponemos de tres ranuras para salvar partidas de este modo. En cada temporada disponemos de un rival contra el que nos medimos y comparamos durante todo el curso, permitiéndosenos la elección entre varias opciones.
Para reducir la duración de cada temporada, la disputa de los torneos, así como la duración de los partidos se ven drásticamente recortados. El objetivo del modo es convertirse en el campeón anual del Pro Tour. Podemos lidiar contra tenistas ficticios, así como estrellas que nos pondrán las cosas más complicadas, como suele ser habitual en el género. Hay que comentar que al igual que en los managers futbolísticos, podemos confiar el resultado del partido a una simulación.
El modo resulta interesante, aunque los comienzos sean francamente duros, especialmente por los mencionados problemas con la moral, y los errores no forzados, algo que puede llegar a frustrarnos al tirar por tierra todo un juego, e incluso partido, sin demasiada posibilidad de enmienda debido a la duración de los mismos.
A nivel técnico el título presenta unos modelos muy trabajados para los tenistas, con unos parecidos notables, y sin defectos obvios como en el caso de Virtua Tennis 3. Las animaciones de los personajes rinden a menor nivel, así como la velocidad de desarrollo. Quizás el aspecto más criticable de las animaciones resida en la interacción con las bolas y en la transición de las animaciones, lo que le resta fluidez y le otorga un carácter artificial. Dentro de los escenarios tenemos que destacar el nivel de detalle y la ambientación de las canchas, aunque el público sea muy rudimentario. La física y realismo de la interacción de la pelota con las distintas superficies no está demasiado trabajada, y choca con el enfoque de simulación adoptado en otros aspectos. La secuencia de introducción inicial, las panorámicas previas a los partidos, así como la presentación de los menús rinden a buen nivel, no así la excesiva predisposición de los jugadores a la celebración.
A nivel sonoro el juego cumple con sus efectos y melodías, aunque quede por detrás en lo referente a los speakes o jueces. Los textos del título están completamente traducidos al castellano.
Concluyendo ya el análisis, debemos lamentar que este título se haya quedado a medio camino. Se combinan apuestas arriesgadas e interesantes, con discutibles implementaciones, y defectos obvios que afectan notablemente a la jugabilidad, lo que provoca en definitiva que el que pudiera haber sido un rival formidable de Virtua Tennis 3 se quede en una mera curiosidad reservada para los fanáticos del deporte de la raqueta.