Análisis
El niño que hablaba con animales y plantas
Uno de los grandes RPG de Megadrive que ademas llegó traducido al castellano, toda una novedad en su época. En él los animales te ayudaran a salvar tu mundo de los monstruos.
Por Josep Rodriguez i Ferrer
| Publicado el día 12/08/2004 14:22
Apartado técnico
Los gráficos no son para alardear, pero se ha de reconocer que los escenarios son muy coloridos y variados, algunos incluso cambian a mitad de juego, como el bosque de Iris, y al viajar por el tiempo también encuentrarás las cosas cambiadas. Cabe destacar algunos efectos como el movimiento de las olas del mar, la sombra de las nubes, las corrientes de lava o el resquebrajamiento del suelo que están muy bien conseguidos. Los personajes tienen un estilo superdeformed y son muy graciosos, bastante variados aunque, eso sí, también muy estáticos. Los enemigos son muchos y los jefes finales muy diferentes entre sí, algunos son enormes y se mueven muy rápido, sin ralentizar en absoluto el ritmo del juego. Por su parte, el protagonista disfruta de una cantidad enorme de animaciones, y es que hace de todo... ¡Incluso conduce un coche!
El apartado sonoro cumple a gran nivel, las melodías acompañan muy bien al juego y alguna , como la del pueblo, es difícil de olvidar (o fácil de recordar, como se prefiera). La lástima es que hay muy pocos efectos y estos no son muy buenos (sobre todo el grito del protagonista, que llega a cansar).
Con tres botones se hace todo
Jugar a Soleil es muy sencillo, con el botón A atacas con la espada y manteniéndolo pulsado la lanzas (tras hablar con el maestro para que te enseñe a lanzar espadas), con el botón B saltas (después de que Tintín convenza a la liebre para que te enseñe) y, por último, pulsando abajo los animales se colocan delante tuyo y te protegen o bien utilizan su habilidad, dependiendo de cada caso.
Las habilidades de los animales son automáticas, así por el simple hecho de llevar a Carlos contigo correrás más rápido, o por estar acompañado de Dodo los enemigos se engancharán a tu espada. Sólo en ciertas ocasiones habrá que utilizar el botón B para hacer uso de las capacidades de nuestros amigos.
Y esto es todo lo que hay que saber para jugar a Soleil, como podéis comprobar el control es sencillísimo, cualquier jugador puede acceder a esta aventura sin necesidad de ser un experto en rol ni mucho menos. Esta sencillez, como contrapartida, provoca que todo sea muy sencillo, aunque la curva de dificultad está muy bien ajustada (tampoco es que llegue a ser nunca muy difícil). De hecho, avanzar por la geografía de Soleil no suele dar muchos problemas, tal vez en Iris sea donde esté la cosa más complicada. Los jefes finales tampoco entrañan una dificultad muy grande, tan solo se trata de descubrir la manera de derrotarlos, aunque en algunos casos no es fácil ver el truco para acabar con ellos.
Con el resto de personajes hablarás en castellano
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Acabar con este pulpo gigante no será una tarea demasiado complicada
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Los animales y sus habilidades serán nuestros aliados en todo momento
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