Análisis
Sonic sube de nivel
La mascota de Sega se adentra en el RPG de la amno de Bioware.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 06/10/2008 07:50
Sonic Chronicles se divide el diez capítulos que se pueden completar en unas quince horas (veinte como mucho) si uno no se da prisa, misiones secundarias incluidas. Es más de lo que dura un juego convencional, pero menos de lo que dura el RPG medio.
Hablemos del desarrollo y la jugabilidad, que es lo que más nos interesa. Empecemos por el control, todo un acierto al ser cien por cien táctil, a diferencia de otros del género que no explotan en absoluto las cualidades de Nintendo DS. Tenemos la opción de usar los botones “L” y “R” en momentos puntuales, pero no resulta necesario y es incluso más cómodo utilizar el Stylus. En la zona del mapa movemos a Sonic (u otro personaje) con el lápiz táctil de la misma forma que se manejaba a Link en Phantom Hourglass y, siempre que podamos realizar una acción, aparece un icono en la pantalla. Por ejemplo, para subir un borde aparece un icono de una flecha que nos permite realizar el movimiento de forma automática. No parece tener mucho misterio, pero a medida que avanza la historia se unen al grupo otros personajes que pueden acceder a otras zonas de forma similar: Amy puede romper bloques con el martillo, Sonic puede recorrer loopings a toda velocidad, Tails puede volar hacia una plataforma lejana, Knuckles puede escalar paredes... Podemos llevar un máximo de cuatro personajes en el grupo que debemos seleccionar en función de sus habilidades en la batalla y en el mapa, lo que añade un componente poco común que también hay que tener en consideración. En la pantalla del mapa sólo vemos a uno, pero podemos cambiarlo por otro con sólo pinchar en el icono correspondiente. En ocasiones tenemos que resolver puzles sencillos de interruptores en los que podemos manejar a cada uno de forma independiente.
Como ya es costumbre en los RPG, los enemigos se mueven libremente por el mapa y no dudan en lanzarse hacia nosotros en cuanto nos descubren. En Sonic Chronicles existe la posibilidad de que tendamos una emboscada al enemigo (es decir, que los personajes atacan una vez automáticamente al principio) o viceversa, pero no depende de la posición en la que nos encontremos con ellos en el mapa, sino del parámetro Suerte de los personajes. La batalla se desarrolla de una forma bastante curiosa. En la pantalla superior aparece el orden de nuestros turnos y, en la inferior, la acción. Lo primero que tenemos que hacer es seleccionar lo que queremos que hagan Sonic y compañía en el orden que deseemos. Tenemos un ataque físico normal, la opción de huir, la de utilizar objetos, la de defendernos y las técnicas especiales, que son las que en muchos casos inclinan la balanza a nuestro favor.
El parámetro velocidad determina, entre otras cosas, la cantidad de turnos de la que dispone cada personaje. Lo habitual es que podamos hacer un par de cosas con cada uno (por ejemplo, utilizar un objeto y atacar), pero en ocasiones la cifra puede aumentar ligeramente. Una vez hayamos elegido todos los comandos, comienza una ronda de combate en la que vemos transcurrir la acción entre ambos bandos. Por suerte, la cosa no queda ahí: para ejecutar una técnica especial o esquivar la del oponente tenemos que seguir un minijuego con varias secuencias inspirado claramente en Elite Beat Agents, que pueden ser de dar un toque en un círculo justo cuando el aro exterior se aproxima al centro y coincide, seguir otro círculo por un camino o dar ocho toques en un punto de la forma más rápida posible. Si completamos una secuencia a la perfección, la técnica tendrá efecto máximo o forzaremos al enemigo a fallar, según el caso. Si lo hacemos medianamente bien también acertaremos, pero sin hacer tanto daño. Si resulta desastroso, malgastaremos el turno.