Análisis
Sonic sube de nivel
La mascota de Sega se adentra en el RPG de la amno de Bioware.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 06/10/2008 07:50
Dominar estos minijuegos es vital para superar los combates más duros, si bien suelen ser bastante sencillos a menos que uno sea el paradigma de la torpeza. Es normal fallar la primera vez, pero cada técnica va asociada a una única secuencia, de modo que también es cuestión de memoria. Una vez finalizada la ronda, comienza la siguiente y, cuando acaba el combate, aparece la calificación obtenida en función de nuestra eficacia. La experiencia y los niveles no faltan a la cita; cuando un personaje sube de nivel tenemos la posibilidad de invertir puntos para aumentar los parámetros (fuerza, defensa, velocidad y suerte) y adquirir habilidades nuevas o mejorar las que poseemos de antemano.
Las técnicas especiales consumen PP (puntos de potencia) y algunas se hacen en conjunción de dos, tres y hasta los cuatro personajes (al estilo de Chrono Trigger), así que ya tenemos otro factor que debemos considerar a la hora de crear el grupo. Estos ataques suelen ser más poderosos, pero también emplean un turno de cada combatiente involucrado. Es decir, si seleccionamos una técnica de Sonic en la que Amy le lanza con el martillo, se gasta un turno de cada uno, pero sólo los PP del erizo azul. Cada variedad de enemigo es débil contra un tipo de técnica, de modo que siempre hay que mantener una cantidad suficiente de PP, que suelen ser bastante escasos. Para recuperarlos podemos utilizar objetos o el comando “Defensa”, que reduce los daños recibidos hasta el siguiente turno y añade un PP por ronda. En particular, algunos enemigos son prácticamente inmunes a los ataques corrientes, por lo que debemos usar una de las técnicas que rompen la defensa.
Por supuesto, en La hermandad siniestra no faltan elementos típicos del RPG como las tiendas, el equipamiento y los diálogos con personajes no jugables. En ellos siempre disponemos de unas cuantas opciones para contestar, pero nunca tienen efectos que vayan más allá de obtener un poco de información adicional.
A lo largo y ancho de los escenarios encontramos anillos (que hacen de moneda en el juego), cofres con objetos y huevos de Chao. Hay 40 tipos de Chao diferentes que se pueden equipar en el menú e intercambiar mediante la conexión inalámbrica de la portátil. Cada especie otorga una bonificación en la batalla, como protección elemental, aumento de un parámetro determinado o regeneración de vida y PP. No tienen mucho misterio, pero nunca está de más contar con el apoyo de estos seres. Recomendamos los Chao que aumentan los puntos de potencia ya que, como hemos dicho anteriormente, nunca tenemos demasiados.
Podemos decir que el primer RPG de Sonic es divertido y que tiene una jugabilidad bien pensada a la par que original. Sin embargo, los expertos en el género se encontrarán con cierta falta de profundidad y, en consecuencia, de dificultad. Los personajes tienen un máximo de seis habilidades (a veces incluso menos) y dada la poca variedad de enemigos es fácil conocer sus puntos débiles antes de actuar. Llega un momento en el que uno se las sabe todas y los combates se hacen un tanto mecánicos. El equipamiento y los objetos tampoco son muy variados, con apenas unos cuantos modelos de guantes, zapatillas y remedios. Lo cierto es que no es necesario recurrir a las tiendas con frecuencia, más que nada porque los monstruos dejan caer gran cantidad de objetos y no se encuentran muchos anillos para gastar.