Jugabilidad
Concretando un poco más, los controles básicos son: La guardia (L1 o X), las patadas (Círculo), los ataques verticales (Triángulo) y los ataques horizontales (el cuadrado). Pero eso es lo básico, la enorme cantidad de combos y variantes hace que muchas veces nos sorprendamos por ese nuevo movimiento que acabamos de descubrir.
Este juego está hecho desde su primera entrega para distinguir a los jugadores expertos de aquellos que aporrean botones a lo loco.
Duración y rejugabilidad
Más de cien horas. Y cada secreto desbloqueado hace que sea más difícil encontrar el siguiente (porque está más escondido). Un juego que nunca aburre, y que cuanto más dominio le tiene, más se disfruta. Solo aquellos que hayan superado las Crónicas pueden entender su potencial de diversión para un solo jugador. Y el modo multijugador (offline) es inagotable.
Conclusión
Un juego como este merecía una crítica a su altura. Hablando de gráficos, es muy semejante a la segunda entrega. Y en cuanto a que no tenga modo online no por ello merece menos valoración, ya que son muchos juegos los que no lo traen y no se le tiene en cuenta (GTA San Andreas, Metal Gear Solid 3, Ninja Gaiden, Halo, Fable, Morrowind...).
Trae la opción de pantalla a 50 y 60 hz. para todo tipo de televisores. Horas, horas y más horas de diversión. Textos en castellano, y las voces en inglés o japonés. Además ocupa unas 300 Kb en la memory card.
Como virtudes, este juego tiene suficientes novedades, tanto jugables como conceptuales, como para considerarlo un anticipo de lo que deberían ser los juegos de lucha de nueva generación.
El editor de personajes es, en una palabra, impagable. Infinitos luchadores a nuestro alcance, sin pagar para poder ver caras nuevas (al menos en la vida real, porque pagar hay que pagar para comprar objetos). Este editor es lo mínimo que se debería exigir a un juego de lucha de nueva generación para estar entre los grandes.
Las crónicas de la espada es otro anticipo del futuro. Unir un juego de lucha con un ETR (juego de estrategia en tiempo real) es un gran acierto. Además nos invita a soñar que en Soul Calibur 4 podrían dar un paso más y hacer un RPG a la altura de Xenosaga, con los combates de Soul Calibur. O incluso, como consecuencia de la fusión de Namco con Bandai, podríamos disfrutar de un futuro Dragon Ball Z tan jugable como cualquier Soul Calibur.
Otra gran novedad que aporta este juego es que por primera vez tenemos un contexto para nuestros combates. Ya no peleamos por gusto, sino por ganar una guerra o un campeonato mundial. No se sabe lo importante que es esto para la jugabilidad hasta que se vive.
El pilar central de todo juego de lucha siempre es la jugabilidad. Si resulta caótico e incontrolable nadie querrá jugarlo más de una hora, porque lo único que se hace en estos juegos es luchar.
Pero la profundidad del combate nos hace evolucionar y vemos que de una hora a la otra somos capaces de ridiculizar a rivales que antes éramos incapaces de vencer. Con un tutorial tan completo como nos trae este título, cualquiera puede vencer al rival más duro sin aporrear botones sin sentido. Siempre tenemos nuevos retos, cada vez más difíciles, pero nunca pensaremos que son imposibles (a menos que no queramos profundizar en su jugabilidad). Y se puede decir que su mayor virtud es que cuanto más se domina el juego, más se disfruta, más se quiere jugar y sobre todo, más se teme abandonarlo, por miedo a olvidar todo lo aprendido. No se trata de pulsar botones más rápido que el rival, sino de pulsarlos en el momento justo (y para ello hay que entrenar mucho los reflejos y la vista). Observar al contrario y ver el momento preciso para que nuestro ataque penetre sus defensas. Pero es ahí está la gracia. No siempre lo conseguiremos por mucho que veamos el instante adecuado. Si vemos el hueco, no necesitamos un complicado combo irrealizable. Basta meter un golpe rápido. Esto desestabiliza al contrario y luego sí, nos da tiempo a hacer un complicado combo que le quitará un pedazo más jugoso de la barra de vida. Pero cuidado, que si nos paran el ataque seremos presa fácil y hay que retomar la guardia cuanto antes. Esto propicia combates muy ágiles y atractivos incluso para un espectador. Podremos ver combates de 5 segundos o combates que agoten el tiempo por sucesivas y espectaculares guardias y esquivas continuas. Y para los que quieran combates multijugador más largos, tenemos el modo especial donde podemos poner vida cuatro veces más grande de lo normal o incluso con vida infinita.
Para sacarle todo el jugo necesitamos aprender los movimientos básicos de nuestro luchador y ser capaces de realizarlos instintivamente (saltos, empujes, combos evasivos, rompe guardias, golpes relámpagos débiles, golpes bajos, contras y recontras).
Los niveles de dificultad seleccionables en el menú principal solo afectan a las luchas sin valor (combates amistosos contra la CPU) ya que cada modo tiene una dificultad propia que empieza siendo muy baja, y termina siendo bastante elevada como para poner las cosas complicadas a los más expertos. La historia no es excesivamente difícil, por lo que a poco que aprendamos a luchar, podremos pasar todas las historias sin perder un solo combate. Y aunque perdamos alguno, no pasa nada, hay continuaciones infinitas. La única dificultad de dichas historias es que cada personaje usa unas armas distintas y nos costará hacernos con sus movimientos básicos. Especialmente Olcadan, que nunca se sabe qué estilo va a adoptar en la siguiente pelea.
Es fácil que una persona que odie los juegos de lucha, al probar este juego, los odie todavía más. Pero la facilidad de sus combos, la variedad de ellos, la efectividad de las guardias y contras, y la velocidad de los combates enamorará a todos aquellos que le den una oportunidad y quieran saber hasta donde se puede llegar en este tipo de juegos, con un poco de empeño. Son muchos los juegos de este estilo que resultan incontrolables, pero este no es uno de ellos. Y es que pocas veces se podrá disfrutar de unos combates tan rápidos en la PlayStation 2, donde realmente sabemos lo que estamos haciendo.
Aunque cuidado, cuando se domina este juego, es fácil cometer el error de pensar que los demás juegos de lucha van a gustar igual. No nos engañemos, no vamos a ver nada parecido en ninguna consola, salvo los anteriores Soul Calibur y Soul Edge. Y para los que tengan los anteriores, tras dominar este juego, podrían redescubrirlos, ya que todo lo que nos enseñan aquí es aplicable hasta en el juego de la Playstation, Soul Edge.
¡Cuánto hemos echado de menos ese tutorial!
Poco más se puede decir de este título, solo disfrutarlo... Si os gusta pelear.
Por: Antonio J. Fernández Del Campo
Aprender las guardias es vital
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Taki no puede quitarse la máscara, una pena
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No se puede fiar de su tamaño
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Un golpe rápido abre la guardia. Luego podemos hacer un combo devastador
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Nunca subestiméis las patadas. Una vez en el suelo, el enemigo es presa fácil
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Lo único criticable es que ya el segundo era igual de bueno. No se puede superar esto en PlayStation 2.
95
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Sonido
Memorable, muy semejante al del segundo título.
95
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Jugabilidad
La profundidad lo hace un juego que requiere aprendizaje. Puede resultar difícil para los que no quieran complicaciones.
90
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Diversión
Si bien los retos nunca se acaban, a veces son demasiado dificiles de superar.
90
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Alternativas
La saga Tekken (especialmente el 5), Soul Calibur 2, Virtua Fighter 4, King of Fighters, aunque algunos no llegan a su altura.
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El editor de personajes, el multijugador, las crónicas de la espada, las historias, y la duración.
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Que no os gusten los juegos de lucha.
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Nota final
Un juego difícil de superar. Sus mayores rivales son su primera y segunda entrega, cuyo parecido general impide que este brille con luz propia.
93
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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