Además de la barra de vida contamos con un indicador de alma que en su estado de Destrozo de Alma nos permite alcanzar el ansiado Final Crítico. También podemos ver en pantalla tres pequeños indicadores de destrucción de equipamiento, que dependerá del número y potencia de golpes bloqueados, así como del empleo de los Destrozos de Almas. A nivel anecdótico debemos mencionar que los personajes de Star Wars poseen una barra que limita el uso de la Fuerza.
Nos encontramos bajo un sistema de lucha bastante clásico dentro de la serie, con un comando de ataque horizontal, otro de ataque vertical, que unidos a los golpes en el movimiento 8-Way Run conforman el triángulo de prioridades al estilo piedra-papel-tijeras, contamos con un botón de patada y la guardia que determina las diferencias entre novatos y maestros.
Soul Calibur IV, al igual que sus predecesores, destaca por conjugar un desarrollo intuitivo, ágil y profundo. Pese a que Virtua Fighter siga siendo más estratégico, y que Dead or Alive haya aumentado su profundidad, el ritmo de juego de Soul Calibur IV se sitúa entre ambos, ni tan pausado como la obra de Sega, ni tan frenético como la del Team Ninja. Pese a que los machacabotones siguen teniendo cabida, el uso de combos y estrategias avanzadas, junto a la aplicación de las defensa de impacto y los impactos precisos, diferencian enormemente a los diferentes perfiles de jugador, otorgando atractivos y profundidad para todos los gustos. Movimientos de ruptura de guardia, presas avanzadas, los ataques en carrera, golpes que no pueden ser bloqueados, junto a las novedades de los Destrozos de Almas y los Finales Críticos, consiguen ofrecer un amplio abanico de posibilidades. Como suele ocurrir en cada entrega de Soul Calibur, apreciamos ligeras diferencias en los movimientos de los personajes emblemáticos, lo que dependiendo de la intensidad de las mismas y de nuestro elenco habitual de personajes seleccionados, nos puede obligar a depurar y renovar nuestras estrategias de combate. Nada criticable ni para lo bueno ni para lo malo.
Antes de entrar de lleno en los modos de juego de Soul Calibur IV queremos adelantarnos para hablaros de la personalización de habilidades mediante el editor de personajes, la adquisición de armas, armaduras y accesorios. Más allá de presentar extrañas combinaciones estéticas, que por ejemplo no acaban de encajar demasiado bien en series como Tekken y no presentan demasiados atractivos jugables en sagas como Virtua Fighter, nos encontramos con una amplísima variedad de cascos, máscaras, armaduras, camisas, colgantes, cinturones, pantalones, petos, botas, etc., que posibilitan algunos diseños interesantes. Esto de por sí no sería especialmente importante si no fuera porque cada accesorio puede contar con bonificadores a patrones de los personajes como potencia, impacto, impulso, indicador y especial que restringen las habilidades que podemos añadir a un arma.
Con un máximo de cuatro por personaje y la restricción de los valores máximos de los patrones antes explicados, debemos escoger habilidades que tienen un efecto notorio sobre nuestro personaje y que dotan al título de una profundidad y rejugabilidad, tanto para un jugador dentro de los diferentes modos, como en el online, absolutamente abrumadores, convirtiéndose sin duda en el plato fuerte del juego.
Podemos reducir los daños, realizar contras automáticas, aumentar la probabilidad de que un ataque sea imparable, de crear una ruptura de guardia, anular contraataques o fueras de ring, crear impactos automáticos, recuperar energía del indicador de almas o vampirizarla, modificar la creencia del personaje, transformarlo al "Super Modo", reforzar ataques horizontales o verticales, drenar o recuperar puntos de golpe, ampliar el daño de nuestra espada, entre muchas otras opciones y con diferentes grados de eficacia y costes. Incluso dotar a un personaje de cuatro habilidades empleando la totalidad de nuestros puntos de habilidad nos granjea un Logro.
Como hemos mencionado hace un par de párrafos, este detalle eclipsa a cualquier otro del juego, ya que nos permite modificar a nuestro personaje para afrontar retos distintivos, por ejemplo dentro del modo de juego Torre de las Almas Perdidas, o simplemente creando un personaje especialmente poderoso en ciertos aspectos para el online. Por ejemplo disponer de un escenario donde sea complicadísimo realizar un Fuera de Ring y disponer de una habilidad que transforme los Impactos de Guardia o Impactos Precisos en recuperación de energía puede conseguir que un luchador avanzado sea casi inmortal. Por otra parte un jugador muy poderoso en términos de salud con una habilidad de Anular Fuera de Ring S puede ser casi imbatible si no existe una enorme diferencia de habilidad entre ambos personajes.