Análisis
El deterioro de la espadas legendarias
La que muchos consideran como la saga reina de la lucha en 3D llega a la nueva generación, ganando y perdiendo cualidades en el proceso. Os contamos cuál es el balance final.
Por David García Abril
| Publicado el día 02/09/2008 01:50
Renovación auditiva
El apartado musical es otro en los que la saga siempre ha destacado, sobre todo a partir de la entrega de DreamCast con la aparición del talento de Junichi Nakatsuru. Su visión épica y contundente dio una identidad propia al título hasta convertirlo en todo un referente tanto dentro como fuera del género de la lucha, lo cual es un logro encomiable. A cada nueva entrega, sin embargo, la saga se ha limitado "simplemente" a mantener el nivel de calidad e identidad musical, pero sin llegar a sorprender de nuevo en la misma medida, lo cual no es necesariamente algo malo teniendo en cuenta que la media general es de sobresaliente.
Para la segunda entrega Nakatsuru hizo un trabajo que por muy poquito no llegó al nivel de la primera, pero que aún así caló hondo gracias a la sustancial mejora en la calidad de los samples utilizados para reproducir las melodías. De hecho, casi parecían instrumentos reales. En cuanto a la tercera, ésta dio algunos síntomas de falta de inspiración por parte de los compositores, pero aún así el nivel de la música seguía rayando muy alto.
Para esta cuarta entrega Project Soul ha vuelto a echar mano de un grupo de compositores con Junichi Nakatsuru al frente y secundado por el también magnífico Keiki Kobayashi, compositor principal de la saga Ace Combat, que ya participó en Soul Calibur III. La estética musical se mantiene intacta, con el sentido épico como carta de presentación y un uso acusado los instrumentos de percusión para marcar unos ritmos contundentes y feroces que los fans reconocerán en seguida.
En cuanto a la calidad de las composiciones, podemos apreciar una cierta mejora con respecto a la tercera entrega en la mayoría de los aspectos, pero sin llegar al nivel de magnificencia del primer y segundo juego. Aún así hay un buen número de canciones de gran calidad como Immaculate Pledge, To the Wind, Tempered Soul, Halcyon Harbor o Gigantesque. Temas que aunque quizás no llegan a destacar tanto como las del primer Soul Calibur, sí sabrán contentar a aquellos que presten un mínimo de atención. También destaca Seize Your Destiny, la excelente música de la intro (una lástima que el montaje visual no acompañe) en la que Nakatsuru hace en cierto fragmento de la partitura un pequeño homenaje a Duel of Fates, el celebérrimo tema de Star Wars Episodio I. No en vano, dichos acordes suenan en el momento de la intro en el que los personajes de la saga de George Lucas hacen aparición.
Y ya que tocamos el tema, el juego incluye tres temas de las películas para acompañar los escenarios de Star Wars según la situación. Para ser exactos, el Main Theme de la saga, sacado del comienzo del Episodio IV, y los temas del Episodio I Qui-Gon's Noble End y, cómo no, Duel of Fates. Sin embargo, los dos últimos aparecen solo en dos momentos muy específicos del modo "Arcade", por lo que no podremos disfrutar de ellas en el modo “Versus”. Una lástima, ya que Duel of Fates siempre es un tema para tener en cuenta... dejando a un lado el hecho de que no acaben de cuajar con los personajes propios de Soul Calibur.
En cuanto a efectos de sonido, Project Soul por fin ha optado por crear nuevos efectos de sonido, pero el reciclaje de la librería de entregas anteriores sigue siendo bastante excesivo. De hecho, precisamente por eso los pocos efectos de nuevo cuño destacan más que el resto en nuestras primeras partidas. Y por supuesto, la librería de Skywalker Sound está más que presente en el juego para deleitarnos con los característicos zumbidos de las espadas láser del maestro Jedi y el aprendiz Sith. En conjunto, la panoramización y la claridad de los efectos está genuinamente conseguida, por lo que nos metemos de lleno en la batalla gracias a ellos en buena parte. Es decir, lo habitual del apartado en la saga, algo muy de agradecer.
Por último queda mencionar las voces de los personajes, que podemos elegir entre escucharlas en inglés o en japonés, siendo los claros vencedores los actores nipones. Lo cierto es que resulta incomprensible que, trabajando en el doblaje inglés de este juego dobladores de altísimo nivel, salga un trabajo tan mediocre, ya no sólo en cuanto interpretación, sino también en cuanto a sincronización labial, que está francamente mal hecha. Por el contrario, las voces japonesas están mucho mejor tratadas y dotan de mayor carisma a los personajes. Aquí no obstante cabe señalar que ha habido una renovación del casting bastante importante, sobre todo en los personajes femeninos. Los que en entregas anteriores jugaran con Ivy, Cervantes, Taki, Sophitia o Seung Mina notarán que sus voces japonesas han cambiado, por lo que les chocará al principio, aunque después se acostumbren. Con todo, el japonés se trata del doblaje más aconsejable, amén de que nos ofrece la curiosidad de oír a Yoda hablando en el susodicho idioma, lo cual es todo un espectáculo.
El apartado musical ha sido desde siempre una de las mayores bazas artísticas de "Soul Calibur"
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Junichi Nakatsuru vuelve a ponerse al frente del equipo de compositores, apoyado por Keiki Kobayashi
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En esta cuarta entrega se mantiene el nivel, con algunos temas destacables, pero sin sorprender
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Tanto la música como los efectos sonoros de "Star Wars" acompañan a los invitados con eficacia
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Los efectos sonoros, aunque se renuevan más bien poco, siguen aportando mucho a los combates
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De los dos doblajes, el japonés es sin duda el de mejor factura, a pesar de sus cambios de plantilla
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