Análisis
El deterioro de la espadas legendarias
La que muchos consideran como la saga reina de la lucha en 3D llega a la nueva generación, ganando y perdiendo cualidades en el proceso. Os contamos cuál es el balance final.
Por David García Abril
| Publicado el día 02/09/2008 01:50
Y un paso (algo torpe) adelante en la red
En el juego en línea, además de las listas, clasificaciones y rankings de rigor, se nos da la posibilidad de luchar al modo tradicional, donde sólo cuenta la habilidad del jugador con el mando, o en el modo especial, donde tienen efecto el equipamiento y las habilidades de nuestro personaje. Acto seguido, podemos elegir entre jugar partidas para subir en el ranking mundial o jugar partidas amistosas que no cuentan para el mismo, siendo este último el ideal para luchar contra amigos. Una vez dentro de los combates el juego va bastante bien, aunque lógicamente el lag puede llegar a hacerse realmente molesto, sobre todo cuando el susodicho hace que el juego tarde hasta un segundo entero en reconocer y ejecutar nuestros comandos. Por fortuna, el juego muestra en todo momento el estado de la conexión entre los contendientes, lo cual ayuda a saber elegir las partidas.
En general, las partidas online son todo lo divertidas que cabría esperar (cuando la conexión va bien, se entiende) y ofrecen ese reto interminable de luchar contra jugadores de todo el mundo. No obstante, hay algunos aspectos que hacen que la experiencia online no acabe de ser del todo satisfactoria. El más sangrante es el desastroso buscador de partidas, que hace que la gran mayoría de los combates que nos encuentra sean de partidas ya llenas o privadas, pero sin mostrarnos ninguno de dichos aspectos hasta que nos intentamos meter. Como resultado, cuando elegimos una lo único que nos aparece justo después es el mensaje de "La partida está llena". De hecho, el mensaje aparece tan rápido (muchas veces, ni medio segundo después de pulsar el botón) que uno se pregunta por qué narices el buscador nos lo enseña siquiera. Pero lo peor de todo esto es que ocurre con la gran mayoría de las partidas que nos encuentra (calculad el 75% mínimo) por lo que, aunque volver a buscar una partida nueva es ágil y rápido, al poco rato se vuelve tremendamente pesado. Un defecto que Namco debería solucionar en el futuro con algún tipo de parche, porque de verdad que se hace irritante.
En segundo lugar está el hecho de que el sistema de puntuación de partidas para la clasificación mundial resulta un poco chapucero, ya que las puntuaciones y penalizaciones son siempre prácticamente las mismas sea cual sea el nivel de nuestro rival. Es decir, ganamos casi los mismos puntos ganando a un rival con un nivel superior al nuestro que contra uno de nivel inferior. Siendo así, el modo online premia más el número de horas que pasamos delante de la pantalla que nuestra habilidad real con el mando, lo cual resulta poco gratificante. Además, las penalizaciones por abandonar un combate son bastante flojas, por lo que no extrañe encontraros con algún tramposo que se desconecte justo antes de darle el golpe de gracia.
Ya como último apunte está el tema del contenido descargable, ya que Namco ofrece a través del bazar de XBox Live la posibilidad de descargar packs de piezas de equipamiento para el editor (estaría bien que pusieran también nuevas caras, que las masculinas son casi todas feas de narices) e incluso música para poner durante los combates. De hecho a día de hoy está disponible la BSO del primer Soul Calibur, lo cual resulta un atraco a mano armada, ya que la BSO completa cuesta la friolera de 1200 Microsoft Points, mientras que el juego completo de XBox Live Arcade cuesta sólo 800. Peor aún. El segundo pack de ropa cuesta 200 y no es más que un par de complementos que ya están en el juego, sólo que con una textura ligeramente diferente. Pero en esto entra ya más bien cuanto dinero quiera uno gastarse. Aun así, esperemos que en el futuro Namco ponga contenidos más interesantes, como la tan cacareada posibilidad de jugar con el personaje de Star Wars exclusivo de la versión de PS3: el mítico Darth Vader. Y que los usuarios de PS3 también puedan jugar con Yoda, ya puestos.
Recapitulando, las conclusiones que uno saca tras jugar en profundidad a Soul Calibur IV es que es un gran título, pero que le falta para llegar al nivel de magnificencia de entregas anteriores. Quizás por el hecho de que en esta entrega recaía mayor responsabilidad al ser la primera para la Next-Gen, pero aún sin tener eso en cuenta lo cierto es que la reducción de posibilidades para jugar en solitario más los fallos en el online dejan un sabor un tanto amargo. Siendo así uno estipula que el juego podría haber sido mucho más habiendo mantenido las posibilidades que han sido eliminadas y con un par de pequeños cambios en el diseño de las novedades, por lo que la sensación es de ligera rabia.
Pero mucho cuidado que eso no quiere decir que el título no merezca la pena. Al contrario, el modo online ya ofrece por si solo una cantidad de horas que se disparan al infinito, lo que se suma al ya de por sí largo tiempo que lleva desbloquear todos los extras y complementos y armas para el editor. Además, el sistema de combate sigue siendo divertido, aunque su sabor ya lo conozcamos más que de sobras. Así pues, aunque en esta ocasión no se distancia de sus rivales en el género de manera tan contundente como lo hacía en la generación anterior, Soul Calibur IV es un imprescindible del género, sea en la consola que sea, y esta vez incluyendo a aquellos que ya habían jugado a entregas anteriores, ya que el modo online justifica su adquisición. Un juego que os mantendrá pegados al televisor durante mucho tiempo y que se convierte en un más que digno debut de la saga en la era de la alta definición.
Por David García Abril.
El modo online cumple en cuanto a las funciones básicas que se espera de un servicio de este tipo
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El buscador de partidas es execrable y hace que buscar partidas se haga pesado
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El sistema de puntuación también sufre de algunas decisiones mal tomadas
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El contenido descargable, aunque bastante caro, puede dar vidilla al juego para los más acérrimos
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"Soul Calibur IV", aunque pierde parte de su misticismo, sigue siendo un imprescindible del género
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Algunas decisiones nada acertadas en diseño artístico e iluminación le quitan enteros a un apartado por lo demás excelente.
90
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Sonido
Junichi Nakatsuru y su equipo nos vuelven a deleitar con una magnífica BSO. Los efectos, aunque vuelven a tirar de reciclajes, suenan contundentes.
90
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Jugabilidad
El sistema de combate ha recibido pequeños retoques, pero en general se mantiene reconocible. La IA de la máquina tiene algunos fallos, no obstante.
85
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Diversión
El editor y el modo online le dan una duración eterna, pero resulta imperdonable que los modos para un jugador se hayan reducido tanto en número.
89
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Alternativas
"Virtua Fighter 5" ofrece una experiencia monojugador más sólida, mientras que "Dead or Alive 4" despunta en el modo online. Aun con todo, "Soul Calibur IV" merece una oportunidad.
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El editor de personajes y poder luchar online.
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Que hayan eliminado modos de juego monojugador y el irritante buscador de partidas online.
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Nota final
Un gran juego de lucha, pero algunas malas decisiones de diseño le han quitado parte del aura de grandeza que siempre había tenido la saga.
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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