Apartado técnico
Ésta es una de las lacras del juego, la falta de evolución de los gráficos respecto a la primera parte. Lo único destacable es la inclusión de las escenas cinemáticas, ya que la primera parte todo era realizado por el motor del juego, y se agradece, pero eso sólo no basta para justificar una buena nota. Eso sí, aunque los gráficos se muestran algo desfasados, siguen moviendo con facilidad a la gran cantidad de elementos de la pantalla y siguen pegando muy bien con la estética general del juego, haciendo gala de unos colores chillones y un entorno psicodélico sin perder un ápice de humor: al diseño se le puede dar un excelente sin ningún tipo de problemas. En esta segunda parte también se han incluido algunos planos nuevos a la hora de enfocar los duelos, ya no son sólo planos frontales de Ulala y del enemigo, ahora también se enfoca a Ulala desde los laterales o a tres cuartos.
Vuelve a ser lo mejor del juego, la música aguanta muy bien durante todo el juego y se hace muy variada y nada pesada, como debe ser en un juego musical. Los sonidos FX encajan perfectamente con la música; es decir, tampoco hay pegas en este sentido. Las voces japonesas son muy buenas, nos siguen dando qué pensar, ya que ellos sí se toman en serio el doblaje de videojuegos.
Duración y jugabilidad
El juego es corto, problema que ya tenía la primera parte y, como la primera, al rejugarlo la evolución del juego cambia en parte, pero como la mecánica es tan similar a la primera parte, el juego se acorta más dado que ya conocemos la mecánica. Para derrotar a los Rythming Rogues debemos seguir sus pasos de baile, "right"

, "left"

, "down"

, "up"

, "chu"

y "hey"

. Incluso jefes que deberían ser difíciles porque te hacen bailar al revés o porque tienen aliados a su alrededor se hacen conocidos porque ya los hubo entre la invasión Morolian.
El modo “Baile” sí que es un reto complicado, pero una historia más larga no hubiese ido mal. El modo de dos jugadores podría haberse hecho mejor, la dificultad es demasiado alta y el interés se pierde rápidamente.
Conclusiones
Ulala, la reportera más marchosa del universo, nos deja con ganas de más: su juego es bueno, pero no da el impacto de su primera parte, ya que el nivel de sorpresa ha bajado y su aventura repite en demasía sus andanzas anteriores. Si le añadimos que el juego se retrasó casi un año inexplicablemente, lo que le llevó a perder comba en el terreno gráfico, es normal que baje un escalafón respecto a su anterior entrega. Eso sí, los que quieran más Ulala, que no duden en intentar conseguirlo, es un juego que les gustará.