Aunque más de uno ya conocerá los trabajos e ideas que Will Wright ha ido dejando a lo largo del tiempo y de la vida del mundo del videojuego, nunca está de más recordar lo que esta mente pensante del ocio electrónico nos ha dado. Este señor es el creador de aquel juego al que, probablemente, todos hayamos jugado,
The Sims. Por supuesto, es creador de todo lo que tenga que ver con el prefijo
Sim:
SimCity, SimEarth, SimLife y cofundador de la empresa que los vio nacer, Maxis, y que factura el título actual. Casi nada, oiga.
A lo largo de toda su carrera se ha interesado por la simulación de comportamientos sociales y rutinas humanas para hacer de sus juegos una experiencia nueva y original. Se podría decir que junto con Peter Molyneux (creador de
Populous,
Black & White y otros
god games) han conseguido darle a los videojuegos un cariz que se aleja del típico concepto de "matamarcianos".
Pues bien, como temporal cúlmen de la carrera de Wright ahora nos llega
Spore y la versión para la pequeña de Nintendo,
Spore Creatures, que ahora nos disponemos a analizar pormenorizadamente para que sepáis qué os vais a encontrar en la nueva elucubración del diseñador estadounidense.
Aunque parezca mentira esta idea no es nueva
Y la primera en la frente. Para los que llevan poco tiempo en esto de los juegos puede que la idea de
Spore Creatures sea lo nunca visto, una forma de juego jamás realizada y que va a revolucionar el género. Pues se van a tener que dar con un canto en los dientes, como dice el refranero, y es que hace ya unos cuantos años, exactamente la friolera de quince, un juego que vio la luz en la Super Nintendo,
E.V.O., nos ponía en la piel de un pequeño ser al que debíamos evolucionar según pasasen los niveles para conseguir llegar al Edén, como prueba para demostrar que el planeta Tierra podía albergar formas de vida inteligentes (en el juego se conseguía, pero está claro que si esa prueba hubiese sido real...) en un juego con un concepto realmente innovador y una puesta en escena muy conseguida.
Pues bien, esta idea es la que
Spore Creatures retoma y redibuja para darle más libertad de acción y una construcción de criatura más libre.
Mecanismo de juego
Tras encender la consola y crear un perfil nos pondremos manos a la obra en una aventura de supervivencia y evolución en la que encarnamos a un organismo muy simple, un Oogie que, junto con otro compañero, son los únicos miembros de su especia que consiguen llegar desde los caldos de cultivo del océano a tierra firme. Por desgracia, un alienígena que ha venido a investigar la vida en el planeta y que se dedica a capturar a todos los miembros posibles de cualquier especie acaba cazando a nuestro amigo Oogie. Así que como era de esperar y dado que la raza tira mucho, como dijo aquel, nos enfrascaremos en una aventura para rescatar a nuestro hermano y terminar con el "malvado" extraterrestre. Para ello a lo largo de todo el juego recorreremos varios planetas con distintos climas, ecosistemas, tipos de criaturas y alimentos, y en cada planeta varios continentes donde evolucionar a seres cada vez más complejos. En total exploraremos seis planetas diferentes con varios niveles cada uno.