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Spy Hunter: Nowhere to Run

PlayStation 2



Análisis

El nuevo coche fantástico

Tercera entrega de la saga Spy Hunter, con importantes novedades como la posibilidad de bajarse del coche y seguir las misiones a pie. Y con The Rock intepretando a Álex Decker, el nuevo agente.

Por Kike López Fernández | Publicado el día 30/09/2006 04:29

Tenemos a nuestra disposición un total de 6 armas de fuego (tres de ellas ocultas en principio), que van desde ametralladoras hasta escopetas, pasando por lanzacohetes y subfusiles. Pero los desarrolladores han tenido la idea de incluir la posiblidad de usar las armas de los enemigos cuando éstos las dejan caer al derrotarlos, por lo que se suman otras 5 armas más, menos poderosas y monótonas (la mayoría son metralletas), pero igualmente útiles para sacarnos del apuro. También tenemos varios tipos de granadas, bombas C4 y minas antipersonas.

Al desenfundar el arma, la cámara pasará a una perspectiva idéntica a la de Resident Evil 4 (¿cuantas veces ha sido copiado ya?), es decir, detrás de Alex y sobre el hombro. En el centro de la pantalla aparecerá un punto de mira que podremos mover con el joystick analógico derecho. Al situarlo sobre un enemigo, el punto de mira se pondrá rojo, lo cual indica que el disparo acertará sobre el blanco. Si pulsamos el botón R3 (o lo que es lo mismo, si pulsamos el joystick analógico derecho como si fuese un botón), la cámara hará un zoom para hacer más preciso el disparo, aunque esto impide que podamos correr, y caminaremos lentamente. También al pasar el punto de mira sobre un objeto destructible (un barril explosivo, un andamio, un coche), se pondrá de color amarillo. Conviene examinar en pleno tiroteo si hay elementos destructibles, pues casi todos provocarán daños colaterales sobre los enemigos (por ejemplo, podemos disparar y romper las vigas que sostienen unos tanques de agua para que caigan y así, aplastar a los enemigos que haya debajo). Una buena forma de ahorrar munición.

Todas estas cosas, os lo aseguramos, ofrecen toneladas de diversión y acción furiosa, pues pocos momentos tendremos para el descanso en esta aventura. Pero hay un detalle que ensombrece esto, y es la IA de los enemigos. Si si, vemos que se esconden, nos esquivan, si lanzamos una granada contra ellos dan la voz de alarma y salen huyendo, nos buscan, etc. Pero hay muchas ocasiones en las que parece que se quedan "tontos". No serán pocas las veces que un enemigo se pegará en una pared esperándonos, y nosotros vayamos hasta su posición y nos quedemos al lado suyo, y él tan tranquilo seguirá esperándonos sin darse cuenta de que estamos al lado suyo apuntándole son una 9 milímetros en su preciosa cabecita. En fin, unos soldados con una IA inestable, que lo mismo son unos espabilados como de repente se vuelven ignorantes. Y es que los soldados enemigos de Metal Gear Solid 3 han puesto el listón muy alto...

Hablemos ahora de las misiones a bordo del Interceptor. La conducción del coche es totalmente arcade (como no), y no encontraremos muchos problemas para manejarlo, si bien la endiablada velocidad a la que transcurre la acción puede causarnos algunos problemillas. Como bien sabréis, el Interceptor es un cochazo que posee la habilidad de convertirse en una lancha (para seguir la persecución en el agua) y en una motocicleta. Para ambas transformaciones, el control sigue siendo igual de jugable, pero claro, una lancha no se controla igual que un coche, ni éste igual que una moto. Sobre el agua, el control de Interceptor sigue siendo fiable y cómodo. El "problemilla" (porque realmente tampoco es tan grave) es el control de la moto. Va tan, pero que tan rápida que cuesta controlarla, y no serán pocas las paredes que nos traguemos (bueno, paredes, cajas, columnas, y lo que nos venga). Tras unas cuantas partidas lograremos cogerle el truquillo a la moto, pero aún así, el control sigue siendo algo mejorable. Eso si, lo de que podamos tumbar la moto a más de 300 kph para deslizarnos y esquivar lásers (con el boton L1), no tiene precio. Ya quisiera Tom Cruise marcarse algo así en Mission: Impossible 2.

Como en las anteriores aventuras, el Interceptor está más equipado que un tanque, y posee armas de todo tipo, tanto defensivas como ofensivas. No todas las versiones del Interceptor poseen las mismas armas, quedándose la motocicleta sólo con la ametralladora, el cañón de pulsos (descargas eléctricas que serán más o menos fuertes dependiendo del tiempo que mantengamos pulsado y soltemos el botón de disparo) y los charcos de aceite (para que los vehículos enemigos patinen y pierdan el control). Tanto el coche como la lancha poseen todos estos más el lanzacohetes y las cortinas de humo (para "nublar" la vista de los vehículos enemigos y hacerles perder el control). El coche también tiene la capacidad de hacer que a sus ruedas le salgan unos pinchos al estilo de las cuadrigas romanas para así atacar vehículos enemigos lateralmente. La lancha también posee un arma lateral de este tipo, pero como no tiene ruedas, lo que hace es soltar minas que se adhieren a los vehículos enemigos, para segundos más tarde estallar. Por último, la lancha posee un arma defensiva que consiste en lanzar unas bengalas al aire para desviar misiles enemigos.

Aqui vemos como el Interceptor usa los pinchos laterales para atacar a ese camión enemigo

El Interceptor en su forma de motocicleta corre muchísimo, pero es algo difícil de controlar

El Interceptor en su forma de lancha, hará saltar por los aires a todos los vehículos enemigos
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