Análisis
Necesito una aspyrina...
Amaze Entertainment nos propone una original mezcla: Spyro, el dragón plataformero, en una aventura tipo Zelda con elementos de RPG. ¿Habrá cuajado? ¿Demasiado ambicioso, quizá?
Por Pablo González Taboada
| Publicado el día 14/11/2005 21:51
Spyro DS es una aventura de plataformas con tintes roleros, algo que en la teoría puede sonar increíble pero en la práctica, al menos en manos de Amaze Entertainment, no es garantía de éxito y mucho menos de calidad. No sólo deja de lado la clásica mecánica de los títulos anteriores, con pequeños puzzles y fases de plataformas, sino que además se adentra en campo desconocido y no recoge todo lo que debería haber sembrado.
Comenzaremos indicando que estamos ante un título en vista isométrica y cámara aérea, el desarrollo del juego es bastante simple y típico. Todo se basa en la exploración de un amplio mundo dividido en diversos niveles, pero conectados como en los títulos del dragón en PSONE, y no fases tipo Super Mario World o Crash Bandicoot. Generalmente todo en el juego se basa en avanzar por el mapa acabando con bichos, hablar con algunos personajes, y recoger gemas e ítems varios que nos permiten hacer varias cosas que comentaremos más adelante.
A lo largo del juego visitaremos escenarios tan clásicos en el género de las aventuras como mazmorras, repletas de enemigos y tesoros, así como praderas, bosques, lagos, e incluso ríos de lava. Curiosamente Spyro DS cuenta con una peculiaridad interesante, y es que nos presenta dos visiones del mismo mundo al más puro estilo Soul Reaver.
Desde diversos puntos del mapa podremos intercambiar nuestra realidad con la Tierra de las Sombras. Dentro de esta segunda tendremos una visión alterada de la zona, el mapa estará repleto de enemigos sombríos bastante poderosos y ahí encontraremos, recluidos en enormes jaulas, a los líderes dragones que hemos de rescatar durante todo el transcurso de la aventura. No bastará con acercanos a ellos, sino que para romper las "paredes" que los custodian debemos eliminar a cierto número de monstruos, eliminando las barreras.
El tiempo que permanezcamos en este mundo es ilimitado, además dentro de él podemos acceder a zonas diferentes, por ejemplo atravesar puertas de madera, superar mazmorras... Los caminos no siempre estarán abiertos, sino que en ocasiones encontraremos obstáculos como rocas que impedirán nuestro avance, del mismo modo, tendremos que sortear plataformas difíciles e incluso pequeños puzzles si queremos concluir nuestro viale de una pieza.
Los elementos de RPG del título son puramente testimoniales, acercándose un poquito en apariencia a Castlevania Dawn of Sorrow, por lo de marcar el daño realizado en pleno combate y demás. Obtendremos experiencia al eliminar enemigos, y cada vez que subamos de nivel tendremos que ir al Dojo, lugar regentado por los dragones adultos, para aprender nuevas habilidades. De este modo, a las básicas estocadas y bolas de fuego, podremos sumarle técnicas tan mortíferas como ciclones, ataques mágicos de elemento rayo, golpes con la cola, cornadas, otras defensivas como una barrera, e incluso dobles saltos, planear en el aire, etcétera.
Amaze Entertainment no estaba inspirada a la hora de idear la aventura, o eso queremos pensar tras ver la utilidad de la pantalla táctil. En la pantalla superior veremos el propio juego, mientras que la inferior nos mostrará un inventario que responde a nuestros clicks dividida en cuatro zonas: Objetos, estadísticas, mapa y "panel de dibujo". En este último podremos realizar diversas marcas como triángulos que nos permitirán realizar acciones específicas, como teletransportarnos instantáneamente o atacar más fuerte, las iremos aprendiendo confirme avanzamos en el juego.