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Star Ocean: The Last Hope
El universo en la mochila
A pesar de que su nombre siempre ha estado ligado al de Square-Enix (Enix en el pasado), el estudio tri-Ace se ha ganado a pulso un puesto de honor entre las desarrolladoras de RPG japoneses. En su haber tienen dos sagas consagradas, Valkyrie Profile y Star Ocean, además de otros títulos notables como Radiata Stories, que no llegó a nuestro continente, y el reciente Infinite Undiscovery. Parece que le han cogido el gusto a la consola de Microsoft y por eso han decidido continuar Star Ocean en exclusiva para ella. Quizá “continuar” no sea el término más adecuado, ya que The Last Hope se sitúa por delante de First Departure, Second Evolution y Till the End of Time en el orden cronológico. Dejémonos de presentaciones y entremos en materia, que hay mucho de qué hablar.
En el año 2064 la Tierra tuvo que enfrentarse a una catástrofe sin precedentes. El conflicto entre la Federación Mundial y otras naciones desembocó en una Tercera Guerra Mundial que diezmó considerablemente la población por culpa de las armas de destrucción masiva. Con el planeta a punto de desaparecer del mapa estelar y los pocos supervivientes refugiados bajo tierra, las partes responsables se unieron en las Grandes Naciones Unidas con el objetivo de deshacer el entuerto. La Administración Universal de Ciencia y Tecnología (USTA), un organismo destinado a explorar el espacio, tomó forma como la única posibilidad de salvación para la raza humana.
En 2087 y tras superar los exámenes de rigor, Edge Maverick y Reimi Saionji tienen el honor de haber sido elegidos para formar parte del primer equipo de la Fuerza de Reconocimiento Espacial (SRF), un sueño hecho realidad. Amigos de la infancia y portadores de la esperanza, ambos se embarcan en la nave Calnus para partir en busca de planetas aptos para la vida humana. En un camino de nada menos que tres discos, los jóvenes conocerán aliados de otras razas, pero también se darán de bruces con unas cuantas amenazas que les obligarán a luchar por el futuro.
A nadie le gusta empezar un análisis hablando de lo peor del juego. Aunque no lo parezca, el atractivo punto de partida de The Last Hope se diluye en una trama que no consigue captar la atención del jugador. Por decirlo de alguna manera, la idea de la exploración planetaria pronto queda relegada a un segundo plano y uno tiene la sensación de que va de un lado para otro dando palos de ciego. Que los personajes cumplen a rajatabla con todos los estereotipos habidos y por haber es algo que a estas alturas no preocupa demasiado, pero el problema es que no están puestos al servicio de la trama, así que no le hacen ningún favor al conjunto.
El protagonismo se reparte más o menos entre Edge, Reimi y quizá Faize, un elderiano de carácter tranquilo que pone el contrapunto a la personalidad justiciera del señor Maverick. No obstante, en la aventura conoceremos a Lymle, una niña de 15 años que aparenta seis en todos los sentidos; Bacchus, un científico encerrado en el cuerpo de un cyborg; Meracle, la imprescindible chica-gato; Sarah, un ángel que es el paradigma de la ingenuidad, y Myuria, una mujer fría con sed de venganza. Algunos se unen al grupo porque sí, pero todos tienen sus minutos de gloria. Por desgracia, la falta de desarrollo hace que no pasen de accesorios durante la mayor parte del juego.
La historia no deja de tener sus momentos, entre los que hay sitio para el amor y alguna escena subida de tono, pero las secuencias de media hora no tienen razón de ser. Casi siempre optaremos por pasarlas y leer los breves resúmenes que se han incluido para la ocasión, todo un acierto dadas las circunstancias.
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