Análisis
El universo en la mochila
Star Ocean llega en exclusiva a 360 con un juego que relata los inicios de la saga.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 01/06/2009 09:21
El modo “Ráfaga” no es exclusivo de nuestros personajes; es decir, los enemigos también pueden activarlo y hacerse más peligrosos, así que hay que estar al tanto. Poco nos queda por comentar. En la parte derecha de la pantalla hay un panal cuyas celdas se llenan con piezas de colores a medida que damos golpes críticos o derrotamos a un rival con técnicas, entre otras cosas. Otorgan beneficios al acabar la contienda y se acumulan de una a otra, pero se pierden en el momento en que el líder recibe un ataque crítico o queda fuera de combate. Por último, el sistema llamado TANC propone tres variantes de lucha que sirven para aumentar la soltura de cada personaje con las fintas o el modo “Ráfaga” según los gustos de cada uno. Tampoco queremos saturar a los lectores, así que vamos a dejarlo ahí.
Como se pude ver, el sistema de lucha de The Last Hope es profundo, intuitivo y condenadamente divertido, sobre todo porque en ningún momento cae en la vulgaridad del machacabotones. Hablamos de un juego con muchísimos enemigos, pero lo que en otros es tedioso aquí es un motivo para avanzar. Utilizar todas las técnicas que hemos explicado es vital para triunfar tanto en los combates rutinarios como en los que nos enfrentan a los jefes. Lo mejor del juego sin discusión.
Además de experiencia y dinero que invertir en armas, armaduras y accesorios, de las peleas sacamos puntos de habilidad que sirven para aumentar la eficacia de casi todas las habilidades que hemos descrito. No obstante, hay algunas habilidades muy curiosas que se emplean a bordo de la nave Calnus. Por ejemplo, Reimi es buena entre fogones, Edge entiende de armas y Bacchus es todo un ingeniero, de modo que podemos dividirlos en grupos para que piensen y den con recetas para crear objetos que, posteriormente, podemos sintetizar para mejorar el equipamiento. Welch, uno de los personajes más detestables de la historia del RPG, es la encargada de ayudarnos en el proceso, un añadido muy interesante que amplía las ya de por sí muchas posibilidades del juego.
El desarrollo de Star Ocean, más allá de las batallas, es bastante típico. Ir en nave de un lado a otro a lo Star Trek, hablar con personajes secundarios, abrir cofres, cumplir misiones y explorar mazmorras gigantescas con muchos enemigos y pocos puntos para guardar la partida serán la constante en los tres discos que ocupa. Por norma general, los escenarios son grandes y abiertos, pero Edge es un tipo veloz y recorrerlos no resulta cansino. La pega es que la cámara se las ve y se las desea para seguir la acción en los lugares más estrechos, tanto que a veces el protagonista queda fuera del enfoque, algo especialmente molesto cuando estamos rodeados de monstruos.
Star Ocean siempre ha tenido una ambientación que cabalga entre la ciencia ficción y la fantasía, casi siempre más de lo segundo que de lo primero. En The Last Hope visitaremos un planeta jurásico, aldeas nevadas, pueblos portuarios con coliseo, ciudadelas llenas de enigmas, bases enemigas, cuevas, santuarios y hasta una versión alternativa de la Tierra que se ha quedado anclada en 1957, posiblemente el mejor momento de la historia. A pesar de que el diseño de los lugares que visitaremos (algunos conocidos para los fans) no es especialmente sorprendente y lo extraño que todavía resulta ver a tipos con armaduras futuristas en lugares que parecen de la Edad Media, la variedad de las localizaciones se recibe con los brazos abiertos. En el transcurso de la aventura tendremos que volver a lugares explorados con anterioridad, pero cambian lo suficiente como para que uno no tenga sensación de déjà vu.