Análisis
El lado oscuro de la Fuerza
LucasArts nos cuenta los sucesos entre el Episodio III y IV. Maneja al aprendiz de Darth Vader por toda la galaxia.
Por Juan Emilio Palomino González
| Publicado el día 27/09/2008 02:43
Sin destripar nada importante del argumento, sólo destacar el soberbio prólogo de esta aventura, en el que podremos controlar al mismísimo Darth Vader, mientras arrasamos el planeta wookiee de Chewbacca en busca de un Jedi que se oculta de las fuerzas del Imperio. Tras encontrarlo y ajusticiarlo, Vader ve en su imberbe hijo un potencial desmedido para el uso de la Fuerza, por lo que decide mantener en secreto su existencia y entrenarlo para que sea su brazo ejecutor por toda la galaxia. Tras adoptar al jovencito, comienza su instrucción, siempre a la espalda del Emperador (no entiendo cómo no siente "una perturbación en la Fuerza" debido al poder de este padawan oscuro, pero bueno, son licencias de guión). De esta manera, se le encomiendan múltiples misiones, casi siempre acabar son la resistencia Jedi y ocultar a todo el mundo su naturaleza, por lo que tendrá que acabar con todo aquél que le salga al paso, ya sea rebelde o imperial.
Cada una de las diez misiones (contando el prólogo) de las que consta el desarrollo nos hará recorrer muchos de los lugares más conocidos, desde Kashyyyk hasta la ciudad de las nubes de Bespin. En todas deberemos acabar con toda la resistencia que se nos oponga mientras encontramos la forma de seguir avanzando abriendo puertas o buscando ascensores. La verdad es que algunos niveles son muchos más divertidos que otros, encontrando algunos puntos bastantes soporíferos y repetitivos. Lo más destacable es la cantidad de enemigos y objetos que hay disponible para utilizar los poderes de la Fuerza.
Además del objetivo principal en cada nivel, nos propondrán otros secundarios que nos proporcionarán sorpresas y la búsqueda de holocrons, que hacen la función de objetos escondidos. Como ya es tradición, una forma de alargar la vida de un juego es haciéndonos recorrer cada recoveco de los escenarios buscando objetos escondidos como las chapas identificativas de Gears of War o los portátiles con información de Call of Duty 4. Excusa perfecta para justificar los famosos logros y que perdamos tiempo volviendo sobre nuestros pasos buscando para obtener el hipotético 100% del juego.
El motor de la Fuerza
Los motores gráficos empleados en el desarrollo de este juego son DMM, Euphoria y Havok. El primero de ellos quiere significar Digital Molecular Matter y su función es darle a los objetos las propiedades que su material le proporcionaría, de esta manera algo de madera se rompería en astillas y un cristal en pequeños trozos irregulares. El Euphoria ya es conocido por su inclusión en el desarrollo de Grand Theft Auto 4, por el cual las acciones y reacciones de los personajes se producen en tiempo real, sin estar predefinidos en el juego. Se puede apreciar sobre todo, cuando levantamos a los soldados imperiales del suelo e intentan agarrarse a todo lo que les rodea. Por último queda el archiconocido motor de físicas Havok, que desde que lo popularizó Valve, aparece en casi todos los videojuegos. La conjunción de estas tecnologías permite una representación de los poderes de nuestro protagonista realmente espectacular, siendo la parte más diferenciadora de este videojuego frente a su competencia.