El juego de The Collective centra gran parte de su atractivo en el modo historia que consta de un total de diecisiete fases repartidas casi a partes iguales entre los dos protagonistas; sin embargo, este número es engañoso, pues seis de ellas son enfrentamientos con jefes finales en forma de duelo de sable láser y su duración es sensiblemente inferior al del resto. Para compensar esto irán apareciendo una serie de misiones extra conforme se vaya progresando en el modo principal aunque, salvo por la curiosidad de controlar algunos personajes diferentes no aportarán nada nuevo.
El modo historia no es excesivamente largo, debido en parte al abuso ya comentado de los duelos de sable láser, y se puede completar en torno a cuatro o cinco horas sin demasiados problemas. No obstante, sus fases se prestan a ser repetidas ya que cada una de ellas cuenta con un número variable de secretos -generalmente en forma de power-up con efecto permanente o pasajero- por desvelar que pueden pasar desapercibidos en un primer instante y que precisarán de una mayor exploración si se quiere encontrarlos. Por otra parte el sistema de acumulación de experiencia, necesario para habilitar nuevos combos y subir de nivel a los personajes, va directamente ligado al buen hacer del jugador durante cada fase por lo que no será tan extraño tener que repetir alguna de ellas si se quiere potenciar al máximo sus poderes.
De todas formas, si la duración del juego queda en entredicho es sobre todo por culpa de su sencillez ya que no es necesario hacer excesivas florituras para finiquitar las fases o a la mayoría de jefes finales -de hecho muchas veces bastará con ir literalmente a saco para acabar con ellos por la vía rápida-. Y por si esto fuera poco hay que tener presente que durante el desarrollo de las fases no sólo aparecerán los conocidos tanques de bacta -que servirán para recuperar salud- sino que también se podrá hacer uso de la habilidad Jedi de curación, que en plenitud de facultades supone más del cincuenta por ciento del total de vida del personaje.
Al menos se ha tenido el acierto de incluir otros dos modos de juego en forma de fases, que pueden ser recorridas por dos jugadores en modo cooperativo, y duelo, también para dos jugadores, donde podrán reeditarse no sólo los enfrentamientos contra los jefes finales sino diferentes peleas entre ellos y algún otro personaje sorpresa. Por cierto que los duelos de este último modo, al igual que ocurre con los del modo principal, están más próximos a los vistos en el Jedi Power Battles que a los del curioso Masters of Teraskasi.
La Venganza de los Sith no es ni mucho menos un mal juego, de hecho en ciertos aspectos resulta bastante estimulante, sobre todo cuando se alcanza cierto grado de habilidad en el uso de la fuerza y los duelos entre los personajes no se limitan a un intercambio de golpes sino a una palpable demostración de poder con situaciones tan deliciosas para la vista como levantar a distancia un gigantesco container explosivo y lanzarlo contra el enemigo con un simple movimiento del brazo, o, algo tan sublime como mantenerle en el aire con una mano mientras se utiliza la otra para empalarlo con un rápido movimiento del sable láser.
En definitiva, una apuesta segura para cualquier fan de la saga o cualquier otro jugador que quiera experimentar la sensación de ser un auténtico caballero Jedi -o lord Sith, claro está- mientras se destruye numerosas hordas enemigas y gran parte de los objetos que aparecen en escena sin excesivos miramientos o contemplaciones.