Análisis
¿Dónde has estado todo este tiempo?
Capcom y Dimps dan forma a uno de los traslados 2D a 3D más potentes de la historia. Te contamos qué tal luce el regreso de Street Fighter.
Por satsuinohadou
| Publicado el día 16/02/2009 00:38
No podían faltar los modos de juego “Versus”, en el que dos jugadores se enfrenta en local configurando aspectos como el handicap para compensar posibles diferencias de nivel, el entrenamiento menos interactivo y más libre o la consulta de las tablas de clasificación y mejores registros dentro de “Datos del jugador”. Aquí podemos comprobar el tiempo de juego -quizás el contador de tiempo sirva para activar de forma menos laboriosa a los personajes secretos-, la colección de títulos, los puntos de batalla o el registro de enfrentamientos en línea. También podemos acceder a tablas de uso de personaje, de victorias por luchador, las medallas conseguidas en el online -algo de lo que hablaremos más adelante- así como los marcadores de mejores registros en los diferentes modos de juego como puntuación de “Arcade”, “Supervivencia” y “Contrarreloj”, tanto de nuestros luchadores como de los mejores jugadores del mundo.
El multijugador local no posee demasiadas opciones, aunque por suerte el apartado de peleas en línea garantiza acceder a partidas igualadas o retos contra cualquier luchador del mundo, creando nuestras propias partidas, aceptando o enviando invitaciones. De esta forma se garantiza que podamos luchar contra monstruos del género, contra amigos o simplemente contra rivales de nuestro nivel. Si a lo largo de los modos para un jugador encontrábamos infinidad de elementos desbloqueables y coleccionables, el online no iba a ser menos. Aquí podemos reunir iconos con los que completar nuestra ficha de usuario de Street Fighter IV, medallas de diferentes categorías al conseguir registros, marcas o desencadenar ciertas técnicas así como los Puntos de Batalla que demuestran nuestro nivel. Si a todos estos elementos coleccionables les añadimos los deseados trofeos, nos encontramos ante un juego que tanto por su atractivo jugable como por su diseño de producción nos invita a no soltar el mando. El apartado de títulos de usuarios e iconos, además de otorgar a nuestra ficha de un aspecto cool, principalmente ejercen de fuente de vanidad para demostrar nuestro nivel, ya que los más atractivos se encuentran ocultos detrás de retos bastante complicados.
Pese a que normalmente disfrutar del juego online en versiones de review para debug es materia imposible, debemos decir que, aunque hemos encontrado muy poquitos rivales, sí que hemos podido probar el online y debemos decir que tanto la búsqueda de partidas como el desarrollo de los combates era fluida y permitía una experiencia de juego idéntica a la local. Este elemento dota a la producción de un valor de rejugabilidad para los usuarios más devotos casi infinito. Hace diez o quince años para jugar con gente de nivel tenías que ir a los salones recreativos más famosos de las grandes capitales o asistir a torneos, algo que quedaba fuera del alcance de la gran mayoría de usuarios.
Pese a que el DualShock 3/SixAxis no posee precisamente la mejor de las crucetas para los títulos de lucha, sin duda su popularidad es superior a la del mando de Xbox 360. Los más puristas preferirán los atractivos Arcade Sticks conmemorativos, pero para los menos frikis debemos decir que el mando de PlayStation 3 responde con total soltura, permitiéndonos realizar cualquier técnica sin complicaciones. Indudablemente el carácter de semigatillos de “L2” y “R2”, especialmente este último en una configuración que sitúe el puño medio y patada media en “R1” y “R2” respectivamente -lo habitual para los seguidores de la serie-, hace que la sensación al pulsarlos sea algo extraña, algo común también a la entrega de Xbox 360. Pese a todo no tiene la más mínima influencia en el desarrollo de las partidas y no nos acordaremos nunca de esta circunstancia.
El espíritu de juego de este Street Fighter IV, pese a disponer de una velocidad como la de la subserie Alpha, se acerca más a la estrategia y profundidad de Super Street Fighter II Turbo o Street Fighter III Third Strike, aunque sin llegar a caer en los mencionados defectos de este último. La familiaridad de personajes y movimientos y la conseguida sensación de encontrarnos ante una actualización no sólo gráfica sino aplicable a cualquier aspecto técnico y jugable del título consiguen actualizar la fórmula de una forma demoledora. Indudablemente no estamos ante un juego revolucionario en el concepto aunque sí ante un traslado 2D a 3D y un lavado de cara de los que hacen época. Capcom ha aprovechado la demanda creada durante la ausencia de esta desgastada serie para volver a sorprender y demostrar que la lucha de planteamiento bidimensional no tiene secretos para ellos. No esperéis un juego tipo Street Fighter EX o un acabado decepcionante como el de Capcom Fighting Jam. A nivel jugable este título es tan rápido y fluido como Street Fighter Alpha 3 o Street Fighter III y puede definirse sin ningún temor como una de las mejores creaciones de Capcom en el género. Profundo, rejugable, desafiante pero a la vez gratificante conforme progresamos, no deja de mostrar las virtudes y defectos de Street Fighter II como ciertos abusos de la CPU y jefes y un espíritu que no dista demasiado del que encumbró a esta producción en la época de las 16 bits.