El próximo 3 de julio de 2009 llega
Street Fighter IV a PC a un precio recomendado de 39,95 €. No, esto no es un anuncio publicitario. Nos encontramos ante la mejor versión de
Street Fighter IV publicada hasta la fecha a un precio rompedor. Los usuarios de PC han tenido que esperar pacientemente durante casi cinco meses para poder jugar en su compatible a la resurrección de
Street Fighter, un tema algo espinoso pero que en cualquier caso se puede considerar como un cuento con final feliz. Poniéndonos quisquillosos, el juego debería haber aparecido el pasado 19 de febrero de 2009, y de esta forma el fan de la serie habría podido escoger libremente la mejor de las versiones. Ahora, cinco meses después, el atractivo de este lanzamiento de PC se ve mermado ante una enorme masa de usuarios que ya han exprimido casi todas las virtudes que ofrecían las entregas de Xbox 360 y PlayStation 3.
Dejando de lado este aspecto, queremos centrarnos en una frase que hemos repetido varias veces en el anterior párrafo. Si os gusta
Street Fighter y aún no le habéis podido echar el guante a la última encarnación de la saga, os encontráis ante una oportunidad de oro. Capcom ha realizado un buen trabajo de optimización del motor del juego para adaptarlo a los compatibles PC y de esta forma contamos con la posibilidad de jugarlo cuanto menos en igualdad de condiciones gráficas respecto a las entregas de consola, a 720p nativos y 1080p reescalados. Si tenemos la suerte de tener un equipo más potente, por ejemplo un QuadCore con una gráfica Nvidia de última generación, podremos superar la cifra del Full HD y los 60 cuadros de animación por segundo mientras disfrutamos de efectos gráficos como el
blur y técnicas de iluminación mejoradas, todo esto a un precio notablemente inferior al de los compactos de consola de nueva generación y con el añadido de una serie de filtros gráficos que personalizan la acción.
Si tenemos en cuenta que podemos conectar el mando de Xbox 360 al PC para jugar al título e incluso el mando oficial de
Street Fighter IV de MadCatz, no podemos establecer ni un pero al juego en términos de control. Incluso con el mando estándar de Xbox 360 la experiencia de juego es totalmente satisfactoria, permitiéndosenos realizar todos los movimientos y combos con bastante soltura.
No adelantemos acontecimientos y hablemos de forma resumida de los apartados jugables y de modalidades de juego del título. Para una descripción más extensa os remitimos al análisis de consolas, disponible
aquí.
Street Fighter IV se sitúa argumentalmente entre el final de la segunda entrega y el comienzo de la saga de Gill (
Street Fighter III). Bison y su corporación Shadaloo fueron completamente derrotados, pero aun así se producen una serie de desapariciones y crímenes que ponen en alerta a todas las fuerzas de seguridad. Para la ocasión Capcom cuida como nunca la narración del argumento mediante una serie de prólogos y epílogos
anime para cada personaje.
Aparecen una serie de nuevos guerreros que buscan como siempre la fama, la superación y el poder.
Street Fighter IV supone el retorno de luchadores de anteriores entregas como Dan Hibiki, Sakura Kasugano, Rose y Gen, todos ellos de
Street Fighter Alpha. Además tenemos espacio para nuevos personajes como Abel, un militar amnésico, El Fuerte, un
wrestler mexicano que tiene tanto interés por la lucha como por la cocina, Crimson Viper, una agente secreta que ofrece poca confianza, y por último el excéntrico Rufus, que tanto por su físico, estética y madurez se convierte en el equivalente de Jar Jar Binks de
Star Wars. El jefe final del juego es Seth, otrora jefe de operaciones de la división armamentística de Shadaloo, y además se introducen personajes secretos como el sempiterno Akuma y su hermano Gouken. La aparición de este mítico
shotokan constituye quizás el hecho más relevante de esta entrega. Se trata de un sueño hecho realidad, un regalo para los fans sin precedentes en la serie y la culminación de una larga historia que se inició con una broma en una revista impresa.
No podía faltar el resto del elenco de
Super Street Fighter II Turbo, excepción hecha de DeeJay y T. Hawk. Ryu, Ken, Chun Li, Guile, Honda, Zangief, Dhalsim, Blanka, Bison, Vega, Sagat y Balrog ofrecen el toque de clasicismo imprescindible para no crear la fractura que se produjo con
Street Fighter III: New Generation.