Análisis
Mario, tú en la GBA no cambias
Siguiendo la política de conversiones de Nintendo con los juegos de Mario nos llega la cuarta entrega de la saga "Super Mario Advance". En esta ocasión le toca el turno a "Super Mario Bros. 3".
Por David García Abril
| Publicado el día 31/03/2004 17:04
Los juegos de "Super Mario Advance", como ya sabréis, forman una saga que se ha dedicado hasta ahora de traer a la GBA los juegos clásicos del fontanero más famoso de la historia, aunque de una forma cuya honradez es más que discutible al ser todos simples conversiones de los juegos aparecidos en SNES sin ninguna novedad destacable. Tras la aparición de "Super Mario Bros. 2", "Super Mario World" y "Super Mario World 2: Yohi's Island" en las tres entregas anteriores de SMA, Nintendo decidió coger el último gran representante de la saga en 2D que faltaba por visitar la portátil para la cuarta entrega de la saga: "Super Mario Bros. 3". El juego fue presentado en el E3 de 2003 y por primera vez en la saga, el juego por fin parecía que iba a tener novedades destacables. Gracias al periférico E-Reader, un lector de cartas coleccionables muy famoso en Japón y de popularidad también cada vez más reciente en USA, el jugador tendría la oportunidad de descargarse extras interesantes, como por ejemplo el poder de la capa de SMW, entre otros.
Pero por desgracia, dicho aparatito todavía no ha llegado hasta las costas del viejo continente, y es posible que nunca llegue a hacerlo, por lo que dichos extras han tenido que ser eliminados de la versión Europea, dejándonos con la misma conversión ramplona de siempre. Así pues nos llega un port del mítico juego de NES, considerado una de las obras cumbre del género en toda la historia, en su versión mejorada aparecida en "Super Mario All Stars".
La historia de este título vuelve a ser una mera excusa para hacer el juego, aunque en esta ocasión difiere levemente del resto de entregas de la saga. Los Koopalines, es decir, los siete hijos de Bowser, están atacando otros tantos reinos y les están arrebatando a sus respectivos reyes sus varitas mágicas, las cuales les dan a los monarcas el poder para regir sus países. En todo este alboroto, la Princesa Toadstool, alias Peach, envía a sus dos guerreros (si es que de verdad se les puede llamar así) para que arreglen la situación. De este modo empieza la nueva aventura de la pareja de fontaneros.
Para empezar, el apartado gráfico del juego, como podéis comprobar, es exactamente el mismo que el aparecido en el juego recopilatorio de Super Nintendo. Las mejoras con respecto al juego original de NES son evidentes. Los personajes cuentan con unos sprites más detallados y sobre todo más coloridos, así como mejor animados, lo mismo que los escenarios. Además los fondos, que en la NES eran colores planos, han sido sustituidos por unos fondos mucho más trabajados y con mayor grado de detalle. Claro que todas estas mejoras se dieron todas en el "Super Mario All Star" de SNES. En lo que respecta al paso a la GBA, la única novedad destacable es el nuevo sprite para Luigi, más alto y delgado que su hermano mayor. Además lo cierto es que el apartado gráfico se nota menos trabajado que en "Super Mario World" y no hablemos ya de "Yoshi's Island", los cuales superan a este SMB3 prácticamente en todo en lo que a aspecto visual se refiere. En consecuencia, tampoco es un juego que aproveche la potencia de GBA en absoluto, pero de todas formas es un apartado gráfico que da el pego. Sabe mantener el mismo tono simpático y colorista que siempre ha caracterizado la saga y puede ir con la cabeza alta.
En cuanto al apartado sonoro, las melodías de Koji Kondo vuelven a la carga con las mejoras del recopilatorio de SNES. No obstante, al salir originalmente en la NES, un sistema donde la variedad en las melodías estaba seriamente castigada, este título cuenta con muchas menos partituras que en entregas posteriores. Como mucho hay una media docena en todo el juego, pero todas ellas mantienen el sello de calidad del maestro musical de Nintendo, con composiciones pegadizas de esas que nunca te cansas de oír y que incluso tarareas por la calle sin darte ni cuenta. No estará a la altura de juegos posteriores debido a esta falta de variedad, pero aún así el apartado musical es más que digno.
En el apartado sonoro nos encontramos con los efectos clásicos de la saga, los cuales cumplen con su cometido sin grandes alardes. Y como ya es menester en la saga "Super Mario Advance", también han sido incluidas las voces de Mario y Luigi, con las que están dispuestos a hacernos reír de nuevo con sus "Mamma Mia" y similares y su gracioso acento italiano.
En este juego los malvados hijos de Bowser (salieron al padre) se dedican a hacer estragos
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El juego iba a incluir novedades gracias al E-Reader, pero fueron suprimidas para Europa
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Los graficos son coloristas, pero su única novedad es el sprite de Luigi.
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La música de Koji Kondo es tan buena como siempre, pero en esta ocasión habrán menos temas
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