De todos los juegos de esta recopilación,
Super Mario Bros. 2 es el mejor técnicamente hablando, y es que parece que realmente se esmeraron con hacer el
remake de este juego. La diferencia entre la versión original de 8 bits y ésta de Super Nintendo es abismal. Empezando por los
sprites de los personajes jugables (Mario, Luigi, Toad y Peach), han sido diseñados de nuevo usando como base los antiguos, pero con una mayor definición y acabado, así como nuevas animaciones. Los enemigos también han sido mucho mejor realizados, y los jefes finales lucen mejor aspecto que nunca. Lo mejor son los escenarios, realmente bellos y plagados de detalles. También se hace uso del
scroll parallax que le sienta de maravilla. La jugabilidad es también la misma, muy cómoda y precisa, usando un botón para saltar, y otro para correr y agarrar enemigos o verduras. También aquí se ha incorporado la opción de guardar la partida, algo que tampoco poseía la versión original de NES.
La banda sonora también ha sido muy mejorada, encontrándonos con las mismas partituras del orginal, pero remezcladas con una calidad excelente. Los efectos sonoros también estan a un buen nivel, algunos reutilizados de
Super Mario World (como el sonido al saltar), y otros creados específicamente para la ocasión.
Super Mario Bros. 2 es un plataformas que, si bien no posee el espíritu del original, ofrece mucha diversión. Además, este diferente sistema de juego resulta hasta cierto punto atractivo, y se hace realmente adictivo. Sin duda es un juego que merece la pena mucho jugarlo, y descubrir todos sus secretos.
SUPER MARIO BROS. 3
Análisis de la versión original de Nintendo NES aquí.
Junto a
Super Mario World, este
Super Mario Bros. 3 es la estrella del cartucho. La tercera aventura de Mario se convirtió en todo un superventas de la época, e incluso a día de hoy,
Super Mario Bros. 3 sigue estando en las listas de los videojuegos más vendidos de la historia. El motivo no es para menos, ya que el título ofrece todo lo que se le puede pedir a un videojuego: una jugabilidad fiable y precisa, muchos mundos por explorar, cantidad de objetos y secretos por descubrir, y una duración más que considerable.
La historia es la de siempre: el Rey Bowser es muy malo, rapta a la princesa, Mario va a rescatarla, y fin. Pero no es el argumento lo más importante de
Super Mario Bros. 3, sino todo lo demás. A nuestra disposicion tenemos ocho mundos totalmente diferentes entre sí, con una cantidad variable de fases cada uno. Y es que una de las novedades de esta entrega es que cada mundo está representado por un mapa, donde aparecen las fases ubicadas, a las que tenemos que ir accediendo una a una para que se vayan abriendo las demás. La cantidad de novedades es considerable. Al mencionado sistema de mapas por mundo que hemos comentado, también teníamos la posibilidad de recorrer las fases hacia delante para ir avanzando, pero también podíamos volver hacia atrás (cosa que no pasaba en
Super Mario Bros.), y tanto en las fases como en los mapas del mundo podíamos encontrar cantidad de secretos como zonas ocultas que nos reportaban objetos difíciles de conseguir. En los mapas del mundo, podemos encontrar varias cosas además de las fases de plataformas, como por ejemplo los castillos (custodiados por un subjefe bastante torpe), y las distintas casas de Toad, que al ir a visitarle nos proporciona vidas extras si superamos ciertos minijuegos (detener una ruleta que giraba tres piezas, para formar un dibujo de un champiñón (una vida), una flor (tres vidas) o una estrella (cinco vidas)).. Existe también otro minijuego de formar parejas de cartas, que si logramos emparejar, obtendremos el objeto en cuestión (pueden ser monedas, vidas, o
power-ups).