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El avance en los niveles es algo peculiar, ya que el scroll no nos permite volver atrás para recoger objetos. Dispondremos de puntos de control invisibles en los escenarios, salvo en los castillos y en el mundo 8, donde deberemos avanzar de un tirón. La curva de dificultad es algo más exigente que en otros juegos de la saga, ya que el control, pese a funcionar correctamente, no es tan sumamente preciso como el de posteriores versiones como Super Mario Bros. 3, o especialmente Super Mario World. Encontraremos varias tuberías que nos permiten saltarnos varios mundos de un tirón, algo que heredaría también Super Mario Bros. 3.
Los mundos están divididos en cuatro niveles, disponiendo de variantes como cavernas, mundos submarinos, plataformas aéreas, niveles nocturnos, o el clásico Castillo de Bowser donde nos enfrentaremos al regente de los Koopa. Las luchas contra este jefe serán extremadamente sencillas, requiriendo tan sólo esquivar sus posibles ataques y llegar a cruzar el puente para hacerlo caer a la lava.
Unido a la dificultad creciente de los niveles, dispondremos de un modo Hard al concluir el juego, sustituyéndose algunos enemigos por versiones más complicadas de matar. Además algunos escenarios verán modificadas algunas de sus partes, y se reducirá el tamaño de algunas plataformas.
Tratar de medir a día de hoy el impacto de Super Mario Bros. es una tarea harto complicada. Indudablemente ha sido superado de lejos por sus sucesores, tanto a nivel jugable, como gráfico y sonoro. Super Mario Bros. redefinió el género de los plataformas, y consiguió reventar la lista de ventas, por lo que pese a que algunos usuarios lo puedan encontrar como ciertamente retro, su magia sigue intacta. Quizás no haya envejecido igual de bien que Super Mario Bros. 3 y Super Mario World, probablemente por las mejoras en el control aplicadas en sus secuelas, así como por la modificación del sistema de scroll de la pantalla, pero sigue representando fielmente a la vieja escuela de plataformas, más sencillos, más puros en materia de saltos, primando la habilidad por encima de la exploración o la rejugabilidad.
Con un coste de 500 puntos Wii, 5 euros, este título nos permitirá revivir la magia del original totalmente intacta, desde los accesos a otros niveles, como el Minus World, la ubicación de cada objeto y plataforma, todo ello con un control perfecto a través del Wiimote en posición horizontal, sin ser necesario para nada emplear el Mando Clásico.
A nivel gráfico disponemos de unas franjas más notorias que las de las producciones de Super Nintendo, aunque en ningún caso nada especialmente sangrante.
La aparición de este título en diferentes sistemas, como Game Boy Color, Game Boy Advance, dentro de la serie NES Classics, Super Nintendo, dentro del recopilatorio Super Mario All-Stars, puede restarle atractivo para los fieles seguidores de Mario que dispongan de una colección completa de su personaje favorito. Para los jugadores más novatos, que no vivieran en primera persona la etapa 8 bits, o la 16 bits, esta descarga supone una oportunidad única para disfrutar del título que revolucionó los plataformas 2D, aunque quizás la transición desde las producciones actuales sea más sencilla a juegos como Super Mario World o Super Mario 64.
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