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Super Monkey Ball Tip 'n Tilt 2
AiAi y compañía vuelven a tu móvil
Adaptar el género de los plataformas en cualquiera de sus variantes a móviles resulta complicado dada la peor accesibilidad a los controles de estos dispositivos. Pese a la inclusión de sticks centrales, tener que depender de varios movimientos y, por lo tanto, comandos numéricos para acciones distintivas más allá de los movimientos de desplazamientos asociados a las teclas 2/4/6/8, provocan un agarre forzado del móvil y un uso de los dedos que nos remota a la época de los ocho bits cuando empleábamos en sistemas como los Spectrum o Amstrad las clásicas configuraciones de O/P/Q/A/Barra Espaciadora.
Por lo tanto, comprobar cómo Sega y Rockpool Games han enfocado el desarrollo de este Super Monkey Ball Tip'n Tilt 2 para retener al máximo la mecánica de juego original y modificándola para adaptarla al control de móviles resulta un ejercicio bastante satisfactorio y agradable.
En esta aventura de plataformas para móviles jugamos con la inclinación de las plataformas para dirigir a nuestro mono al final del nivel antes de que concluya el tiempo límite otorgado. Con la posibilidad de planeos temporales, recolección de plátanos y con el objetivo de conseguir concluir el nivel en el menor tiempo posible usando atajos y cayendo en la zona de mayor bonificación de meta, debemos superar una buena cantidad de niveles que nos ofrecen cada vez más mimbres y posibilidades jugables para incrementar la variedad y los desafíos.
Super Monkey Ball Tip'n Tilt 2 comienza como un sencillo plataformas en el que debemos balancear a nuestro monito encerrado en una esfera a través de unas plataformas con un punto de equilibrio central para hacerlo caer a niveles inferiores y alcanzar la zona de meta. Esta zona de meta dispone de varios colores que determinan el multiplicador de recompensa junto al tiempo empleado, así como la cantidad de plátanos recogidos que nos permiten también acceder a las preciadas vidas extra.
De esta forma, debemos tener en cuenta la velocidad de descenso ante la brusquedad de las inclinaciones de las plataformas, que son sobre las que realmente incidimos, y no sobre nuestro monito. La inercia, la capacidad de planeo al abrir la bola en forma de alas, la caída a modo de atajo para acortar el camino y, por lo tanto, el conocimiento del diseño de nivel, del que se nos ofrece sólo una pequeña porción en pantalla, nos obligan a rejugar el nivel de cara a obtener las puntuaciones más jugosas.
Poco a poco la cosa va ganando en interés al introducirse una buena variedad de plataformas con peculiaridades particulares, como movimiento contrario al sentido lógico, plataformas enlazadas mediante cadenas, plataformas móviles sobre raíles, bumpers o pinchos, plataformas con formas alteradas, por ejemplo de cuña, diseños más intrincados de nivel y la necesidad de corregir el movimiento o provocar el salto jugando con las direcciones, etc.
Por lo tanto, lo que comienza resultando una experiencia de juego algo aligerada para un jugador de consola se va convirtiendo poco a poco en todo un desafío rejugable para obtener las mayores bonificaciones en los ambientes: "Espacio", "Alturas" e "Isla selvática". El juego nos ofrece un pequeño tutorial informativo al introducirse plataformas o elementos novedosos en los niveles. Esta introducción es casi constante y vela por mantener el interés y la sensación de frescura en el progreso por la aventura.
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