Como mencionábamos en la anterior página, nos encontramos ante una ligera revisión de la fórmula original de la serie Paper Mario. Si los dos anteriores integrantes, de Nintendo 64 y Nintendo GameCube respectivamente, seguían a pies juntillas la combinación de juego de rol por turnos con la clara inspiración plataformera para la exploración e incluso para los ataques especiales en pleno combate, para Super Paper Mario se eliminan los combates por turnos, residiendo todo el encanto del juego en un enfoque distintivo del hábitat clásico de Mario: las plataformas. Super Paper Mario trae consigo como principal innovación el juego entre dimensiones que permite a Mario pasar rápidamente de una perspectiva lateral 2D, a la representación tridimensional, con profundidad, de los escenarios, algo que permite vislumbrar elementos ocultos por la perspectiva lateral, y que tendrá bastante juego en diversos puzles. Con la ayuda de los Pixls, Mario podrá chequear elementos de los escenarios, desde buscar plataformas o puertas invisibles, a reventar y resquebrajar paredes o suelos, recoger objetos a distancia, colarse por estrechas aberturas, de una forma similar a lo que pudiera hacer en Paper Mario y Paper Mario: La Puerta Milenaria, gracias a los compañeros.
Al igual que en estos dos títulos deberemos tener activo un Pixl, e iremos obteniendo nuevas incorporaciones al grupo conforme avancemos en la aventura. Además, y siguiendo la estela de Yoshi's Island DS, no sólo Mario será un personaje controlable, si no que Peach, Bowser y Luigi se unirán al grupo, presentando habilidades distintivas. Si Mario es capaz de cambiar la perspectiva, Peach empleará su sombrilla para planear durante largas distancias, como también hiciera en Super Princess Peach. Bowser dispone de su poder de llamarada para asar a los enemigos, mientras que Luigi posee una capacidad de salto vertical sin parangón. Conforme estos compañeros se vayan liberando del yugo de Cenizo, y se crucen con Mario, podremos disponer de su control para avanzar por los escenarios, introduciendo una mayor variedad de habilidades y por lo tanto dificultades a la hora de avanzar.
Pese a que hayan desaparecido los combates por turnos, seguimos disponiendo de unos Puntos Corazón de vida, estados alterados como Sueño, Congelación, Envenenamiento, que deberemos solucionar con objetos curativos. La exploración, diálogos, compras en tiendas, tareas secundarias de anteriores Paper Mario siguen estando presentes, por lo que como podéis comprobar el cambio no ha sido demasiado radical, afectando básicamente a los combates contra los jefes, donde entramos en mecánicas más cercanas a los plataformas 3D, y donde se ha demostrado bastante inspiración a la hora de dañarlos. La puntuación obtenida en el juego nos permite subir de nivel, disponiendo de un completo menú desde donde podemos seleccionar personaje, Pixl, consultar los objetos disponibles, ver los objetos importantes que hemos reunido, disfrutar con las cartas conseguidas, que ejercerán de bestiario, comprobar como va la recolección de las ya clásicas recetas o consultar los mapas.
Mario deberá tener cuidado al cambiar de dimensión, ya que dispondremos de una barra que limita la duración de este movimiento, pasando a restarnos vida si abusamos de la misma. El control del título comienza resultando bastante sencillo, usando el Wiimote en posición horizontal a modo de D-Pad. La cruceta digital nos sirve para mover a Mario, Peach, Bowser o Luigi, mientras que con 1 usamos a un Pixl, con 2 saltamos, con + accedemos al menú y con el puntero Pisti nos informará acerca del objeto que deseemos en pantalla. En función del personaje podremos acceder a controles extra con las flechas de la cruceta, además de poder abrir puertas, entrar en ascensores, protegernos, respirar fuego, examinar, etc. Pronto se empiezan a añadir nuevas funcionalidades de control, como tener que agitar el mando de arriba a abajo para librarnos de estados alterados. Ciertos minijuegos, así como situaciones específicas también requerirán un uso algo más provechoso del Wiimote, aunque en cualquier caso podemos definir al control como clásico, haciéndose notar la procedencia GameCube del título. Pese a todo, la inclusión de los usos del Wiimote resulta bastante coherente y no demostrará que se haya utilizado el calzador.
Encontramos referencias a títulos como New Super Mario Bros. con un objeto que hace que nuestro personaje ocupe toda la pantalla, arrasando con todo a su paso, aunque con la apariencia de los sprites de Super Mario Bros. Además podemos conseguir unos pequeños clones de nuestros personajes, que nos recordarán a Mario vs Donkey Kong. El uso de todo el elenco de habilidades y objetos, está francamente bien aprovechado en una serie de desafiantes puzles que no os vamos a destripar, ya que junto a los inspirados diálogos constituyen lo mejor del juego. Encontraremos algunas situaciones algo pesadas como cuando Mario y compañía se arruinan y tienen que trabajar para obtener una cifra alocada de dinero para conseguir su libertad, pero por lo general destaca lo inspirado del diseño de niveles y dificultades, unos diseños que disfrutarán más aquellos jugadores que ya acumulen ciertos años en el mundillo.
El uso activo del Wiimote estará explicado de forma clara
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Disponemos de los clásicos menús de la serie
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Pese a desaparecer los turnos, seguimos encontrando multitud de similitudes con otras entregas
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Mario y sus pixelados "hijos"
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Todo un alarde de nostalgia, el píxel al poder
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