Tan inevitable como que cada nueva consola de Nintendo tenga al menos un
Mario entre su catálogo lo es que también tenga un
Pokémon, máxime si hablamos de las portátiles, su hábitat natural. Sin embargo, este
Pokémon, el primero en aparecer en Nintendo 3DS, no pertenece a la serie principal, la que lleva nombres de colores o de gemas, sino que se basa en
Pokémon Rumble de Wii, que se vendió exclusivamente en formato descargable hace ahora un par de ańos.
Si ya conocéis el de Wii, ya os vamos adelantando que el formato en 3DS viene a ser prácticamente el mismo, aunque no se trata de una conversión. Se trata de un videojuego que combina RPG en tiempo real, acción, aventura y algo de estrategia en el llamado Mundo de los Juguetes. Este mundo está habitado por juguetes pokémon que cobran vida, y el sueńo de todos ellos es ser campeones de las Battle Royale.
El desarrollo es por tanto mucho más sencillo y directo que los
Pokémon RPG habituales. Aquí no hay entrenadores, sino que controlamos directamente a un juguete pokémon o, más específicamente, un equipo de juguetes ookémon. El juego cuenta con los 600, incluidos también los de las ediciones
Negra y
Blanca con sus ataques característicos y que podremos ir coleccionando.
Aunque el sistema de combate sea muy diferente al habitual, muchas de las reglas habituales se mantienen. Saber qué tipo de pokémon es el más adecuado para cada combate sigue siendo importante, como también cuándo llega el momento de cambiarlo por otro del equipo. El equipo puede constar de decenas de pokémon diferentes que se capturan tras derrotarlos. Capturar nuevos pokémon sigue siendo una parte importante del desarrollo, ya que no pueden subir de nivel, sólo ser sustituidos por otros de nivel mayor o, como mucho, aprender nuevos ataques.
Este nuevo desarrollo orientado a la acción resulta original y mucho más directo que los RPG de corte más estratégico. Sin embargo, la idea no ha terminado de estar bien realizada. El desarrollo carece de profundidad, ya que consiste sólo en visitar diferentes zonas temáticas (bosque, cueva, costa) con mapeados clónicos y tan simples como un pasillo que se completan en menos de cinco minutos y desembocan en un jefe final que repite patrones de ataque. Todo ello con el único objetivo de capturar algún pokémon que tenga el suficiente nivel o el tipo necesario para permitirnos acceder a las Battle Royale, que son combates multitudinarios entre muchos pokémon en las que el último superviviente es declarado vencedor. Y a partir de aquí se repite todo el proceso hasta llegar a la siguiente Battle Royale.