Nintendo 64 introdujo algo muy importante, algo que parecía una simple evolución pero que en la práctica pudo abrir la puerta a nuevos tipos de juego que hasta entonces estaban casi vetados. Hablamos de la incorporación de cuatro puertos para mandos, que permitió que juegos como
Mario Kart 64 pudiesen tener un modo multijugador para cuatro jugadores simultáneos sin recurrir a accesorios externos. Dado el incuestionable éxito de esta opción, Nintendo no tardó en enfrentar a sus personajes en una serie de videojuegos que empezaron a denominarse como
party games, debido a su fuerte orientación al multijugador. Entre esta nueva generación de videojuego emergió un título de lo más atípico, pero que caló muy hondo entre el público nintendero:
Super Smash Bros, un videojuego de lucha protagonizado por algunos personajes de Nintendo en el que el objetivo es echar a los rivales del escenario en caóticas y alocadas batallas de hasta cuatro jugadores simultáneos.
Pero no sería hasta tres años después cuando la serie
Smash Bros empezó a tomar mejor forma y se convirtió en el fenómeno que es hoy día.
Super Smash Bros. Melee para Gamecube no sólo se limitó a ser una simple mejora gráfica del original de Nintendo 64, sino que se revolucionó a si mismo llevando su filosofía al límite, triplicando su plantilla de personajes e incorporando muchos nuevos modos de juego, como el modo “Aventura”, que es una mezcla entre estilo habitual de
Smash Bros y un juego de plataformas 2D, o el Estadio, que proponía divertidos minijuegos como el famoso
Home-Run Contest, que consistía en golpear un saco de arena con un bate de béisbol para enviarlo lo más lejos posible. Pero si hubo un aspecto importante que destacar de
Super Smash Bros. Melee, ése era sin duda su nuevo carácter enciclopédico, es decir, que el juego era también un pequeño repaso a la historia de los videojuegos de Nintendo, al recuperar personajes clásicos como los Ice Climbers, melodías de otros títulos y, lo más importante, los trofeos, pequeñas estatuillas coleccionables que representaban un personaje, objeto, escenario o cualquier otra cosa de algún videojuego y que venían con una descripción que resultaban ser pequeñas lecciones de historia. Los poseedores de
Super Smash Bros. Melee ya saben de sobra que, por estas y otras muchas cosas más, era y es un título ilimitado y que llegar a verlo todo podía ser una tarea de muchos meses de juego.
Seis años hemos tenido que esperar para el glorioso regreso de
Smash Bros, pero a decir verdad, el título que hoy nos ocupa ya venía dando que hablar desde hace mucho. Cuando Wii solo era un prototipo que recibía el nombre de Nintendo Revolution, ya se rumoreaba la existencia de un
Super Smash Bros Revolution cuya principal novedad sería un modo
online. Pero no sería hasta el E3 del año 2006 cuando
Super Smash Bros. Brawl se hizo oficial, en forma de un vídeo en el que nuevos personajes se presentaban, como Metaknight, Pit, Wario o Samus sin armadura, pero la verdadera sorpresa se escondía debajo de una caja de cartón: se trataba de Solid Snake, el protagonista de la serie
Metal Gear, dejando a todos atónitos, pues era la primera vez que un personaje ajeno a Nintendo aparecía en un
Smash Bros. Más adelante se fueron desvelando nuevos personajes, como Sonic, cuya llegada hizo realidad el sueño de muchos jugadores, que era ver al famoso puercoespín azul batirse contra su archienemigo de los últimos 20 años, Mario.
Desde aquel día
Super Smash Bros. Brawl ha dado muchísimo que hablar y ha gozado de una cantidad de información y una cobertura sin precedentes dentro del mundo de los videojuegos. Comunidades de usuarios se llenaban de páginas y páginas de comentarios,
blogs de medio mundo se actualizaban con cada novedad que se revelaba, las más importantes publicaciones
online del sector dedicaban artículos e incluso secciones exclusivas a este videojuego... y no era para menos, pues estamos ante un título que tiene toneladas de cosas por contar.
Smash Bros. DOJO!!, la antigua web oficial de
Super Smash Bros. Melee, fue remodelada para convertirse en un
blog en el que Masahiro Sakurai, creador de
Smash Bros, escribía a diario alguna cosa nueva acerca de
Super Smash Bros. Brawl, contenidos que eran traducidos a varios idiomas, entre ellos el castellano. Durante casi todo un año esta
web era obligada visita diaria para todo jugón, pues cada mañana nos levantábamos con una nueva entrada en el
blog para presentarnos un personaje, un escenario, un ítem, un modo de juego, una melodía, un vídeo, algún aspecto sobre la jugabilidad... en fin, muchas cosas. Tal es la cantidad de cosas que tiene este videojuego que pese a las más de 300 entradas que tiene el
blog, apenas se desvela la mitad de lo que está por ver.