El modo "Eventos" también regresa a
Brawl. Se trata de una serie de 41 combates que se juegan con personajes y condiciones preestablecidas, y que podremos completar en tres posibles niveles de dificultad. Aquí nos podemos encontrar un poco de todo, como combates que tenemos que completar en unos pocos segundos, combates contra oleadas de enemigos, duelos temáticos o luchas solo con Smash Final. Aquí viviréis situaciones alocadas de todo tipo. El modo "Eventos" tiene como novedad la inclusión de un modo cooperativo para dos jugadores, aunque en este caso no se juegan los mismos combates que en solitario, sino que existe una serie de 21 eventos diseñados específicamente para dos jugadores. Ya sea en solitario o en compañía, el modo "Eventos" volverá a ser con seguridad otro de los lugares en los que los jugadores se picarán entre ellos para lograr los mejores resultados.
Otra de la cosas que regresa desde
Super Smash Bros es el modo "Entrenamiento", desde el cual podemos practicar más fácilmente los movimientos de nuestro personaje. Para este modo podemos configurar varias opciones sobre la marcha, como el número de personajes controlados por la CPU que queremos en pantalla, porcentaje de daño con el que empiezan, velocidad del entrenamiento (por ejemplo, podemos ponerlo a cámara lenta para ver mejor cada movimiento) o hacer que aparezca el ítem que queramos. También podremos activar una ayuda que muestra sobreimpreso en la pantalla algunos datos como el combo más largo realizado o el porcentaje de daño provocado.
El último modo dentro del apartado Individual es el nuevo modo aventura, que nos lo hemos dejado para el final a propósito por tratarse uno de los platos fuertes de
Super Smash Bros. Brawl y porque queremos dedicarle especial atención a este apartado.
Super Smash Bros. Melee ya contaba con el llamado "Modo Aventura", un modo en el que teníamos que completar una serie de fases con un desarrollo de juego de plataformas 2D, pero sin renunciar al estilo de combate de
Smash Bros. Pero aunque la idea era buena, aquel modo aventura se podía completar en unos minutos y no ofrecía demasiados alicientes más allá que el de conseguir
records.
Por eso el modo aventura ha sido rediseñado por completo en
Super Smash Bros. Brawl para ofrecer una completa experiencia para un solo jugador, convirtiéndose en algo más que un simple modo de juego para pasar a ser lo que podría pasar como un juego completo en sí mismo.
El primer aspecto importante del nuevo modo aventura es que ahora se llama
El Emisario Subespacial y que cuenta con su propio argumento. La historia empieza con un vídeo en el que vemos a Mario y Kirby disputando un combate en un estadio ante miles de espectadores, momento en el que aparece un ser llamado el "Ministro Antiguo", quien libera a cientos de soldados llamados "Prímidos" y amenaza con empezar a sembrar el caos. Por si esto fuera poco, Bowser, Wario y el Rey Dedede se han hecho con unas armas que pueden convertir a los personajes en trofeos, y van por ahí coleccionándolos todos. Así que nuestros héroes emprenderán una aventura para descubrir el origen de todo esto.
De acuerdo que el argumento no es espectacular, pero dadas las características del
El Emisario Subespacial, no es un aspecto muy importante. En este modo veremos la historia relatada con muchos vídeos FMV, que pueden aparecer entre cada fase o durante la misma. No sólo nos servirán como unión entre cada una de las partes jugables, sino que también nos servirán para seleccionar personaje. En un momento dado, los vídeos se detienen y tendremos que seleccionar qué personaje o qué personajes vamos a usar de los que aparecen en pantalla en ese momento, y a partir de ahí empezará el juego. Así que la primera gran novedad respecto al modo aventura de
Melee es que aquí iremos cambiando de personaje en cada fase, mientras que anteriormente controlábamos siempre al mismo hasta el final.
La aventura tiene un desarrollo similar a un juego de plataformas de
scroll lateral, pero al mismo tiempo utiliza el sistema de combate habitual de
Smash Bros, por lo que aquí seguimos teniendo el porcentaje de daño. La única diferencia es que los enemigos no tienen porcentaje de daño, sino que tienen una barra de vida que podemos ver en la esquina superior izquierda de la pantalla mientras les atacamos, aunque no obstante también se les puede vencer echándoles del escenario. Si los enemigos logran echarnos del escenario, pasaremos a controlar al siguiente personaje que hayamos elegido, y si no quedan personajes, perderemos una continuación.