Super Smash Bros. Brawl es un juego de lucha bastante asequible y simple. Es tan simple que sólo tenemos un botón de ataque, otro para ataques especiales y un último para el escudo (aparte del botón de salto y stick, que nos permite desplazar al personaje). Y sin embargo, la simpleza del control no implica que la gama de movimientos del personaje sea reducida, sino todo lo contrario. Basta unos pocos botones para elaborar todos los ataques de cada luchador (la gama de movimientos entre los personajes está bastante diferenciada, teniendo cada uno puntos fuertes y débiles), nada de decenas de combinaciones imposibles de recordar. Y aun así, el sistema de control es profundo, por lo que convierte a cada combate en una auténtica locura (sobre todo en el Multijugador), y no conduce ni a la monotonía y ni mucho menos al aburrimiento. De todas formas, tenemos 4 formas de jugar, que destripamos a continuación durante las siguientes líneas:
WiiMote (posición horizontal): La forma más básica de jugar. Ponemos el WiiMote en posición horizontal y usamos la cruceta para desplazar al personaje por el entorno. El botón

activa los ataques especiales, mientras que el

sirve para atacar. Los ataques Smash se elaboran con la combinación de los botones

y

. El

sirve para activar el escudo y el botón

tiene la función de Pausa.
WiiMote + Nunchanko: Movemos al personaje con el joystick analógico. Los ataques normales y movimientos especiales se hacen con los botones

y

del WiiMote. Se pueden hacer ataques Smash agitando el WiiMote.
Mando Clásico: El botón A sirve para atacar, mientras que el B sirve para los ataques especiales. Bloqueamos con el L o el R y saltamos con los botones X o Y, además de inclinar la palanca de control hacia arriba.
Mando de GameCube: El botón

vuelve a tener la función de ataques, el

de ataques especiales (o Smashes Finales, cuando cogamos la bola Smash). Luego tenemos el

y

, que activan el escudo (ya de paso, decir que no conviene abusar de él, ya que nuestro personaje queda aturdido y mareado si se rompe). Agarramos al rival (para lanzarlo) con el

, aunque con el stick movemos al personaje. Por cierto, tanto con el mando de GameCube como el clásico tenemos una función extra, que corresponde a elaborar los ataques Smash con la palanca de control de la derecha (aunque no podemos cargarlos, pero resulta más asequible).
Como podemos ver, el sistema es muy simple, pero muy complejo y profundo a la vez, que permite realizar combates variados y entretenidos. Además, en los combates intervienen decenas de factores que pueden alterar sensiblemente el curso del juego, como los ítems que van apareciendo (unos nos porporcionan mejorías, otros nos ayudan), o los escenarios, ya que a veces se convierten en auténticos escombros (el escenario basado en Luigi´s Mansion queda destrozado, aunque se regenera una y otra vez con el tiempo). Otros, por el contrario, sufren modificaciones (el de Isla de Yoshi, por ejemplo, van pasando las estaciones en tiempo real) o, simplemente, tienen zonas o momentos en los que hay que estar alerta (como es el caso de Norfair, cuando se eleva la "cascada" de lava). Todos estos elementos convierten a cada combate en un concepto de genialidad en la saga
Smash Bros que se ha ido perfeccionando poco a poco y que ha quedado culminado en
Brawl, un juego donde la diversión no tiene ni límites ni precedentes.