Análisis
Los combates "Nintenderos" definitivos
Super Smash Bros. Brawl aterriza en Wii con todas las promesas cumplidas. Es, sin duda, uno de los mejoores juego para la consola de sobremesa de Nintendo
Por Juan Carlos Castro Calvo
| Publicado el día 11/08/2008 00:07
La novedad más importante en cuanto a Modos de Juego es el Emisario Subespacial (podemos elegir varios niveles de dificultad), un atractivo y moderno modo Aventura que da paso a uno de las mayores virtudes (incluso de puede valorar como producto independiente) de Brawl. El arco argumental de este modo cuenta que unos seres (como Ganondorf o Bowser) están utilizando unas misteriosas pistolas que convierten en trofeos a todos los que disparan, además de crear réplicas de éstos perversas. Detrás de este oscuro proyecto se encuentra Tabuu (el jefe final del juego). Todo esto argumento se va desvelando poco a poco mediante secuencias cinemáticas CGs (no hay ni un sólo diálogo), que otorgan un carácter cinematográfico al título. Durante el argumento además veremos traiciones, alianzas improvisadas e incluso tradiciones y manías, lo que da lugar a un argumento bastante entretenido, pero quizás algo simple en su concepción. Además, dentro de los niveles se presenta como un juego de plataformas de scroll lateral, con un diseño algo lineal, pero que está salpicado con combates, plataformas y exploración.
A lo largo de 32 niveles recorreremos escenarios inspirados en sagas como Donkey Kong Country (hay un nivel que incluso están presentes los barriles que te llevan de un punto a otro), en las que deberemos enfrentarnos a enemigos que han bebido de sagas basadas en algunos personajes (los Koopa Troopa o los Bill Bala vienen directamente de los Mario Bros). Como gran incentivo han dotado al modo de varias partes en las que debemos explorar los entornos, ya que de lo contrario no recogeremos los trofeos que esconde cada nivel, por ejemplo. Por cierto, en el mapa se nos indicará con una bandera verde las fases que hayamos completado, pero en ellas nos falta algo por hacer. En cambio, las fases con una corona encima indican que están completadas al 100%, y que por tanto no tenemos nada pendiente que hacer allí. Otras, como las indicadas con puntos rojos, avisan de que no están completadas hasta el final.
Pese a todo, los niveles del juego suelen contener al menos un vídeo inicial, y otro de conclusión. Sin embargo, en ocasiones tocará luchar con un jefe de final de fase (algunos de ellos son Rayquaza o Ridley, el enemigo de Samus) para poder continuar nuestro progreso. Todos estos tienen una forma particular de luchar, pero para vencerlos deberemos elaborar estrategias y saber aprovechar las posibilidades de nuestros personajes en todo. Evidentemente, a veces será conveniente estar alerta de los ataques del jefe en lugar de estar dándole todo el rato. Suelen indicar la conclusión de una fase.
Pero no queda aquí el concepto de este modo, ya que además aportaa toques de rol. Esto indica que podemos mejorar a los personajes (el ataque, defensa, velocidad...) asignándoles pegatinas (las iremos consiguiendo por los niveles del modo), pero habrá que tener cuidado de no colocar pegatinas no compatibles con algunos personajes, además de aprovechar bien el espacio que se nos da parar colocar la mayor cantidad de pegatinas posible. Esto le otorga un componente estratégico al título, por lo que añade profundidad al desarrollo. La guinda al pastel lo pone la posibilidad de vivir esta experiencia en compañía de un amigo, ya que en todo momento puede unirse a la partida un segundo jugador. Los personajes que controlen ambos jugadores dependerá del nivel que juguemos, aunque al final del juego podemos jugar con cualquier personaje en cualquier fase, para repetirlas y completarlas al 100%. El modo puede durar unas 10 horas de completar en su totalidad, pero es que además cuenta con el aliciente de desbloquear a todos los personajes (todos los personajes tienen varias formas que podemos aplicar para desbloquearlos) del juego y la posibilidad de repetir fases en las que no hayamos dejado algo por hacer.
Con todo esto dicho, comentar que es un gran modo monojugador, que seguro sabrá entretener a todos los jugadores. Además, solventará en mayor o menor medida una de las carencias que tenía su predecesor: jugar en solitario. Pese a todo, no se puede negar que cuenta con un desarrollo variado y entretenido, y que aporta unos vídeos cinematográficos de una calidad sin precedentes. Aunque eso sí, avisar que algunas zonas o jefes finales son bastante difíciles (al menos en lso niveles de dificultad más altos), y que perder muchas veces puede tener consecuencias catastróficas, puesto que a veces perderemos la mitad de trofeos o pegatinas que hayamos recolectado durante dicha fase, y ademas se reducirá la cantidad de monedas (las utilizamos en el Lanzamonedas) obtenidas tras completar la fase.
Visitaremos lugares inspirados de juegos antiguos. También combatiremos con seres extraídos de ellos
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El modo combina combates, zonas de plataformas y momentos de exploración
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Con las pegatinas conseguidas podremos mejorar los atributos de los personajes
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Lucharemos con jefes finales de la talla de Rayquaza, aunque éste bastante sencillote
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