Análisis
Carreras psicodélicas
De los creadores de Colin McRae 2005 nos llega este arcade de conducción futurista en el que corremos en un entorno virtual al estilo Tron.
Por Lord Kefka
| Publicado el día 30/11/2005 01:02
Apartado gráfico y sonoro
Lo mejor de este título es sin ningún género de dudas su acabado gráfico, y es que pocas veces hemos visto en nuestra N-Gage unos gráficos tan sencillos pero que aportan un impresionante preciosismo gráfico al juego.
Nada más acceder al Modo Historia nos encontramos con una intro en forma de cómic aunque a decir verdad no es ningún derroche técnico, pero si tiene un dibujo muy claro y definido. Cuando vamos a comenzar a correr, el juego nos obsequia con un tiempo de carga que afortunadamente no es muy grande, no más de diez o quince segundos y que en muchas ocasiones viene amenizado con los diálogos de los personajes con los que se desarrolla la historia.
Una vez metidos en carrera lo que más llama la atención es el psicodélico aspecto de los circuitos, formados por simples líneas y planos de texturas con un colorido muy llamativo, como ya se ha dicho anteriormente muy al estilo de lo visto en el "Rez" o en la película "Tron", aunque bien es cierto que los fondos pecan de ser demasiado simples. Además, según en la zona del mundo en la que nos encontremos podemos observar diferente decoración como por ejemplo símbolos del dolar en EEUU, la Torre de Londres en Europa o cohetes Sputnik en Rusia. Es cierto que todos los circuitos de una misma forma son prácticamente idénticos entre si, pero es algo totalmente perdonable dado su maravilloso diseño.
El diseño de las naves es muy detallado y variado, siendo todas de muy diferentes formas y colores y diseñadas con un cuidado y mimo extraordinario. Ahora bien, no podemos decir los mismo de las naves rivales, y es que exceptuando las de los jefes, las demás parecen simples aviones de papel.
Si bien el motor gráfico del juego es muy estable, en ocasiones muy concretas se produce alguna ralentización, sobretodo cuando el circuito tiene mucha carga gráfica y aparecen en pantalla un par de rivales. Es un error que aparece muy pocas veces a lo largo de todo el juego, pero si que es verdad que puede despistar un poco al jugador y molestar durante los dos o tres segundos en los que sucede.
Por lo que respecta al apartado sonoro, nos encontramos con unas melodías electrónicas muy acordes con la velocidad frenética a la que se desarrollan las carreras. Existe una por cada circuito, pero ninguna de estas melodías destaca especialmente (ni por ser extremadamente buena ni por serlo mala), y además una vez nos metemos en faena y comenzamos las carreras pasa bastante desapercibida para el jugador. Por su parte los efectos de sonido se limitan al continuo ruido del motor (sin llegar a ser molesto), y a los diferentes ruidos al usar los ítems, así como cuando explotamos o chocamos. En definitiva, una banda sonora correcta pero sin alardes y unos efectos de sonido que pasan sin pena ni gloria.
Si hackear fuera tan sencillo...
Al comienzo de cada carrera podemos elegir entre dos naves distintas, una con mayor velocidad y la otra con mejor agarre, pero a la hora de la verdad no es mucha la diferencia, puesto que como ya se ha comentado podemos mejorar las características de nuestra nave, con lo que al final son todas muy parecidas entre sí. Por este motivo las diferencias de control entre cada una de ellas son prácticamente nulas.
A la hora de ponernos a jugar, los controles son muy básicos y totalmente configurables a gusto del jugador, aunque la mejor opción es a priori la siguiente: la tecla 5 para acelerar, la 4 para usar los objetos y la 2 para saltar. Además en todo momento podemos cambiar de vista entre las tres disponibles: una desde dentro de la nave, y otras dos exteriores, una cercana y la otra más alejada y alta. Como en todo juego de carreras, la vista interior es en la que disfrutamos de una mayor sensación de velocidad, pero también se pierde algo de facilidad en el manejo, aunque con un poco de práctica resulta igual de sencillo que conducir con las vistas exteriores.
Entrando más detalladamente en el sistema de juego, en cada carrera comenzamos en última posición, por lo que hay que remontar los ocho puestos que nos separan del primero, en ocasiones será más sencillo y en otras más difícil, además que no siempre tenemos que dar el mismo número de vueltas, sino que varían normalmente entre una y tres. A todo esto hay que añadir que en muchos circuitos cada vuelta nos lleva por un recorrido totalmente diferente, por lo que nunca hay que confiarse en exceso. En todos los circuitos nos encontramos con diferentes obstáculos como barreras y ayudas como aceleradores o raíles por los que circular seguro y a toda máquina.
Ser hacker no es fácil, hay que entrar en las redes de organizaciones de todo el mundo.
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A lo largo del recorrido nos encontramos con ítems como estos.
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