Aparte de estar pendiente de los rivales, hay que estar pendiente de nuestra propia nave, y es que contamos con una barra de energía que va disminuyendo según nos golpeemos contra los bordes del circuito o con los obstáculos que nos encontremos, y en el caso de que dicha barra se vacíe, nuestra nave explotará. Afortunadamente también podemos destruir a nuestros rivales, y es que cuando estamos cerca de uno, de nuestra nave sale un rayo que si lo mantenemos el tiempo suficiente destruye la nave rival.
A lo largo de nuestro recorrido por los diferentes circuitos nos encontramos con distintos objetos que pueden determinar nuestra victoria. Por ejemplo, los típicos turbos o escudos, además de otras más novedosas como un desacelerador de los rivales o un relleno de nuestra energía.
Muy divertido hasta que el juego nos hackea a nosotros
El Modo Historia es sin ningún genero de dudas el que mejor y mayores ratos hace pasar al jugador, su dificultad está muy bien ajustada, con unos primeros circuitos muy fáciles, pero que poco a poco se van complicando tanto por el trazado como por los enemigos, aunque en ningún momento sin llegar a ser demasiado complicado. Por su parte el Modo GP es muy insulso y muy fácil, y con pasarlo una vez ya no entran más ganas de volver a probar este modo de juego.
Por supuesto el modo multijugador también es una muy buena fuente de diversión, sobretodo si cuentas con algún amigo que tenga la consola y el juego, y es que a través del Bluetooth los piques pueden llegar a ser considerables. Respecto al modo online, es cierto que está un poco cojo al no contar con competiciones directamente contra otros jugadores, pero el modo carrera fantasma es una buena forma de mantenerse pegado al juego intentado batir los récords de otros usuarios del servicio online de Nokia.
Lamentablemente, toda esta diversión se ve empañada en el Modo Historia por un error de programación que complica bastante el avance en el juego. Y es que incomprensiblemente al llegar a las últimas carreras de Europa, en un momento determinado de la partida, el circuito desaparece de nuestra vista, teniendo entonces que volver a reiniciar la carrera tantas veces como sea necesario para subsanar este fallo. Se trata claramente de un error de carga del circuito, ya que siempre ocurre en la segunda o tercera vuelta cuando el circuito cambia de recorrido y la consola no es capaz de generar a tiempo todo el mapeado.
Pero desafortunadamente este fallo no se queda ahí, y es que cuando llegamos al séptimo circuito de Japón lo más probable es que no podamos pasar de ahí. Se vuelve a producir el mismo error citado anteriormente pero esta vez sin solución, por mucho que reiniciemos la carrera ese error seguirá apareciendo. Es cierto que es casi al final del juego, pero el hecho de no poder acabarlo dice mucho del trabajo y esfuerzo que han realizado los programadores en este juego, y es entonces cuando nos preguntamos si realmente tienen un grupo testeador o es un concepto que desconocen. Es cierto que hay usuarios que inexplicablemente no les falla tanto el juego y pueden llegar a acabarlo, pero tanto nosotros como muchos otros jugadores no hemos tenido la misma suerte.
Conclusiones
Nokia ha patinado estrepitosamente con la distribución de un juego lleno de bugs, y para más inri lo hace con un título que hasta que te encuentras con esos fallos es todo un alarde de espectacularidad gráfica y jugable. La pregunta es: ¿Por qué Nokia no retira el juego de las tiendas o al menos hace algo para corregir el bug?. Por ejemplo, nada más fácil que colgar una actualización del juego en la red y descargarla a través del Arena, como sucede con muchos juegos de PC de los que se van sacando parches que corrigen los errores. Y a pesar de que la crítica se ha realizado con una versión especial para la prensa, en las unidades que están en venta también se encuentran estos bugs, sólo hay que leer las decenas de quejas de usuarios que han pagado 30€ por el.
Por Diego Rodríguez Alonso