Análisis
Tortura ninja
Las Tortugas Ninja vuelven con nueva imagen y ganas de comerse el mundo en el título de Ubisoft basado en la película
Por Rudesindo Hernando
| Publicado el día 20/07/2007 01:37
El doblaje en castellano resulta agradable a los oídos y la banda sonora de la película, en ocasiones, incluso impactante. El problema llega cuando esa melodía de calidad te la repiten constantemente durante diez o quince minutos y deseas asesinar al compositor, pues lo que en principio gusta, termina convirtiéndose en una sinfonía cacofónica de monotonía. Nada de variar en función del momento en el que jugamos o de modificarse. Y en alguna que otra fase, como la primera de Miguel Ángel, se acaba incluso quitando el volumen por el tedio producido.
En cuanto a las voces, no están nada mal. Al principio de cada capítulo se narra parte de la historia y durante su transcurso, las tortugas sueltan sus perlas pseudocómicas. La primera ver hacen gracia. Y la segunda. Pero a la sexta o séptima vez que dicen lo mismo en menos de tres minutos, apetecería estrangular al doblador. Y no es que tenga el la culpa, pero es quien, por cercanía, está más a mano.
Para el final nos dejamos lo mejor, los efectos de sonido, de gran calidad y contundencia. Sólo un pero? al igual que todo en este juego, se repite hasta la saciedad, lo que demuestra, de nuevo, el poco esmero puesto por los creadores.
JUGABILIDAD, CONTROL Y CÁMARA
El control de TMNT se podría considerar bueno. Las tortugas responden de manera precisa a los movimientos del wiimote y del nunchaku y parece un placer el manejar a los testudines. El stick del segundo sirve para moverse por el escenario. Con el botón Z se esquiva en los combates y se activan las habilidades especiales de los personajes. El C, para soltarnos de las cornisas. Agitar el wiimote desencadenará una lluvia de golpes (que si se encadenan, terminarán en combos), mientras que si lo que sacudimos el nunchaku, realizaremos una patada giratoria que afectará a varios enemigos. Pulsar A nos permite saltar y hacerlo dos veces, pues doble salto. El B nos permitirá cambiar de tortuga o, en otras circunstancias, usar movimientos especiales.
A grandes rasgos, ese es el esquema de manejo del juego. Responde bien, aunque algún que otro movimiento se hace más farragoso de lo que debería, y el uso del wiimote, si bien no servirá de referente para juegos futuros, no está mal implementado.
Los movimientos de las tortugas serán muy variados. Desde los típicos de lucha (patadas, puñetazos y uso de armas), hasta los más plataformeros (como saltar de muro en muro, colgarse de las cornisas o caminar por las paredes, pasando por otros algo peculiares como los poderes de las tortugas. Y es que los cuatro testudines pueden usar habilidades propias: Miguel ángel, usar sus nunchakus a moco de helicóptero para planear unos instantes; Donatelo, usar su bo como pértiga; Rafael, escalar los muras más complicados y Leonardo, atravesar los barrotes.
Además de los movimientos simples, las tortugas se ayudarán entre ellas. Por ejemplo, en mitad de un salto una empujará a la otra para llegar más lejos o los ataques superfamilia, en los que se pone de manifiesto eso de que dos hacen más daño que uno.