A pesar de lo que pueda parecer, el atractivo de este recopilatorio no reside solamente en los juegos incluidos sino también en el material adicional disponible para muchos de estos títulos entre los que se encuentra, por ejemplo, entrevistas con los responsables de programación, material gráfico de su desarrollo como los flyers del arcade original e incluso una sección con consejos y trucos que hará las delicias de los jugadores, aunque quizás lo mejor sea que todos estos elementos han sido conjugados con cierta gracia pues la forma de acceder a cada uno de los juegos es a través de un menú gráfico en forma de cabinas arcade, tal y como si el jugador se encontrase en un salón recreativo.
Este material incluye también una curiosa reseña sobre los hitos logrados por Taito a lo largo de sus más de cincuenta años de existencia entre los que se incluye logros tales como ser la primera compañía en comercializar un arcade de monedas en Japón, lanzar al mercado la primera máquina de obtención de premios a base de capturarlos con un gancho e incluso poner en jaque el sistema monetario japonés cuando la demanda de los jugadores por conseguir monedas para jugar a Space Invaders obligó a la casa de moneda nipona a aumentar su producción.
Si de algo puede presumir Taito Legends es de la fidelidad con la que Empire ha tratado las conversiones de los clásicos, todo el juego huele desde un primer momento a salón recreativo pues al igual que ocurre con el archiconocido Mame -el emulador arcade por excelencia- aspectos como la introducción de las monedas han sido implementados. También existen otras posibilidades interesantes como mantener la relación de aspecto en pantalla del original o incluso contemplar como se inicia el juego, que por cierto lo hace de una forma rápida y salvo uno o dos casos concretos sin tiempo de carga apreciables.
Otro aspecto bien llevado en este título es el de la jugabilidad, los programadores de Empire han dado con sencillas soluciones a la hora de reproducir los diferentes métodos de control de los que aquellos clásicos hacían gala, y mediante el uso del stick analógico izquierdo y la cruceta digital han reproducido fielmente los movimientos de las naves, puntos de mira y personajes de todos los juegos incluidos en el DVD. En este sentido hay que tener en cuenta que la adaptación de juegos como Operation Wolf y Operation Thunderbolt ha sido bastante complicado aunque el resultado es bastante bueno sobre todo gracias a que puede la sensibilidad del control en ambos ejes puede ser configurada al gusto de cada jugador.
Lástima que Empire no haya tenido a bien incluir un modo de juego online porque a tenor del éxito registrado con las primeras ediciones de la versión Kaillera hubiera sido un interesante reclamo para muchos jugadores.
Partiendo del hecho de que cada juego tiene su propio menú de configuración es destacable el grado de personalización de las partidas que el DVD de Empire ofrece. En general, podría decirse que en cada juego es posible ajustar en grado de dificultad, las vidas con las que se iniciará la partida y los objetivos a cumplir para obtener vidas extra; de hecho, en algunos casos concretos también se puede seleccionar el nivel de la IA de los rivales, por lo que el jugador tendrá todas las cartas en la mano para terminar aquellos juegos que se le resistieron en su día.
Sopesando globalmente lo que este título ofrece se llega a la conclusión de que los esfuerzos de Empire han sido bastante provechosos pues el recopilatorio ofrece un gran puñado de juegos -más que en las recopilaciones de otras compañías- y algunos extras interesantes para nostálgicos y jugadores ávidos de conocer un poco más la industria del videojuego. En el lado contrario de la balanza habría que poner la deficiente elección de los juegos integrantes del pack pues es inexplicable que varios abanderados de la compañía hayan quedado fuera mientras algunas medianías sí han tenido cabida, quién sabe si motivado por la idea de hacer un segundo volumen dentro de algún tiempo.