
|
Tales of the Abyss
Caminando hacia la madurez
Las epopeyas de más allá del charco
Como mandan las reglas de la buena información, es obligación nuestra comenzar el análisis señalando que se trata de un artículo hecho a partir de la versión norteamericana del título en cuestión. Tales of the Abyss es un caso de RPG japonés que no ha llegado a nuestras costas (de los que van ya...), por lo que el único método para conseguirlo en el viejo continente es la importación.
Una vez conocido esto, pasamos a hablar de esta entrega de la saga creada por Namco. Una saga que, aunque tuvo sus 15 minutos de fama en Europa (eso sí, 15 minutos que todo el mundo recuerda con cariño), lo cierto es que es una gran desconocida para los habitantes del viejo continente. Y no es para menos, ya que a pesar de ser una saga que cuenta con diez entregas principales, nueve ports y/o remakes y cinco spin-offs, en nuestras tierras de todo esto no hemos visto más que (literalmente) cuatro juegos, y solo uno ha conseguido llamar realmente la atención. Una realidad que choca frontalmente con Estados Unidos y Japón. Muy especialmente este último, ya que se trata de la tercera saga de RPG más famosa entre los nipones, por detrás de Final Fantasy y Dragon Quest.
El primer juego de la saga, llamado Tales of Phantasia, vio la luz en la legendaria Super Nintendo a finales de 1995, desarrollado por el estudio Wolf Team bajo la producción de Namco, después de haber intentado vender el proyecto a Square, Enix y Nintendo. Un juego que contó con un proceso de desarrollo muy turbulento que acabaría por dividir el equipo tras el lanzamiento del mismo, hasta el punto que varios de sus integrantes acabaron abandonando la compañía para fundar el famoso estudio Tri-Ace. A pesar de ello, el título consiguió un éxito considerable en Japón, lo cual después derivó en la creación de la franquicia que conocemos hoy.
Dos años después del lanzamiento de Phantasia, llegó a Japón Tales of Destiny, que además sería a posteriori el primer título que vería la luz en Occidente, pero solo en Estados Unidos. Debido a discrepancias con Nintendo durante el desarrollo de Phantasia, el juego se lanzó en la primera PlayStation. De este modo, la saga pasaría a ser casi exclusivamente patrimonio de las consolas de Sony, a pesar de la visión popular en Europa que la relaciona más con la Gran N.
Las siguientes entregas, Tales of Eternia de PSX (2000) y Tales of Destiny 2 de PS2 (2002), además de un remake del primer Tales of Phantasia también para PSX (1998), contribuyeron a la crecida de popularidad de la saga tanto en Japón como en Estados Unidos, pero ésta seguía sin dar muestras de llegar al viejo continente. Todos daban por hecho que sería como por aquel entonces Dragon Quest: una saga vedada a los europeos.
Todo cambió en 2003 con la reestructuración de Wolf Team, el cual pasó a llamarse Namco Tales Studio (dividido a su vez en dos subequipos) y la nueva alianza entre Namco, Sega y Nintendo para el desarrollo de la placa para recreativa Triforce. Una de las consecuencias más llamativas de este acuerdo fue el regreso de la saga a los sistemas Nintendo con un port de Tales of Phantasia para GBA y una nueva entrega para NGC que llevaría la serie al campo de las 3D: Tales of Symphonia.
Ambos juegos se lanzaron en Japón en agosto de 2003, teniendo Symphonia un éxito considerable pero que se quedó corto en lo referente a las altas expectativas que tanto Namco como Nintendo tenían puestas en el título. Ello provocó que un año después Namco desarrollara un port para PS2 que acabó vendiendo más unidades que la versión de NGC, pero que jamás salió de las fronteras niponas. Por fortuna, la propia Nintendo tomó la responsabilidad de distribuir en occidente la versión del cubo de 128 bits, por lo que el juego no solo atravesó el Pacífico, sino que por primera vez la saga cruzó también el Atlántico para llegar a tierras europeas, aunque para ello se hizo de rogar más de un año. El éxito del juego en los territorios occidentales fue incontestable. Valga como ejemplo que Tales of Symphonia acabó convirtiéndose en el título más vendido para NGC en España durante las navidades de 2004, superando a Metroid Prime 2: Echoes. No sólo eso, sino que el juego acabó convirtiéndose en unos de los J-RPG más queridos por los usuarios durante la pasada generación.
Sin embargo, a pesar de dicho éxito, éste no se tradujo después en una mayor presencia de la saga en nuestro continente. Desde entonces, las únicas entregas que han llegado a nuestras costas fueron el citado port de Tales of Phantasia para GBA en 2006, el remake de Tales of Eternia para PSP en 2005 y el spin-off Tales of the World: Radiant Mythology, también para PSP, lanzado el año pasado. Y encima estos dos últimos sin localizar al castellano. Las entregas Tales of Rebirth (2004) y Tales of Legendia (2005), ambos para PS2, y Tales of the Tempest para NDS (2005) volvieron a quedarse fuera de nuestro alcance. De hecho, sólo Legendia llegó a pisar suelo estadounidense.
No obstante, la situación parece poder mejorar un poco en el futuro próximo, ya que la próxima entrega de la saga principal, Tales of Vesperia para XBox 360, ha sido confirmada en Europa para 2009, y Tales of Symphonia: Dawn of the New World para Wii tiene bastantes posibilidades de llegar dado el éxito de su antecesor. Por el contrario, Tales of Innocence de NDS no tiene planes de salir en Occidente a día de hoy y el recientemente anunciado Tales of Hearts tiene un futuro incierto en ese sentido.
Con esto llegamos al título que nos ocupa en este análisis: Tales of the Abyss. Un título desarrollado por el mismo subequipo que realizó Symphonia, el cual tendría connotaciones muy especiales, ya que se hizo como juego conmemorativo del décimo aniversario de la saga en diciembre de 2005. Y para tal magno acontecimiento, Namco puso toda la carne en el asador para crear el mejor Tales of creado hasta la fecha, contando con la mayoría de los nombres que la han respaldado desde su nacimiento. Nombres entre los que se incluye el autor de manga Kosuke Fujishima (Ah! My Godess!) como diseñador de personajes y los músicos Motoi Sakuraba y Shinji Tamura para la BSO.
El resultado fue uno de los mejores RPG japoneses de la generación anterior. RPG japonés que intentaremos acercaros a todos vosotros con este extenso análisis.
|

|