El acceso al diario resulta vital, ya que desde él asignamos los hechizos activos y los accesos directos para cambiar rápidamente en la pantalla de acción para no disminuir el ritmo de acción, así como la misión en curso, el inventario, pudiendo consultar además nuestras estadísticas, o el mapa. Dividido en pestañas y secciones, debemos emplear los botones L1 y R1, así como el stick analógico derecho para navegar por él. El menú de estadísticas incluye información acerca de nuestro personaje, como los atributos, habilidades, facción y logros. Podemos consultar rápidamente la raza, marca de naciomiento, clase, nivel, las habilidades mayores y menores, el progreso en cada una de las mismas, los modificadores que podemos tener activos por magia, objetos, etc., así como la barra de progreso de nivel que determina cuando subiremos acumulando experiencia.
La gestión del inventario incluye filtros para ver la totalidad de los objetos, las armas, armaduras, los objetos de alquimia, como las pociones; incluso libros, notas, gemas, llaves, ganzúas, y otros objetos etiquetados como varios. Podemos emplear desde aquí los objetos, asignarlos a la ruleta que podemos desplegar con triángulo más los botones de dirección, consultar los atributos básicos del objeto, como peso, daño, protección, calidad, y su durabilidad, algo fundamental si no queremos que nuestra arma o armadura se rompan por deterioro en medio de un combate titánico. El nivel de objetos que podemos acarrear está limitado, por lo que habrá que ser selectivo a la hora de recoger las posesiones de los enemigos caídos, el contenido de los cofres, que abriremos empleando en ocasiones una ganzúa y nuestro nivel de ladrón.
Desde el menú mágico podemos consultar los hechizos disponibles, divididos por clases, como a distancia, los que requieran tocar al objetivo, las de aplicación personal o los que tenemos activos en el momento actual. Además se pueden consultar datos como los efectos del hechizo, la escuela mágica a la que pertenece, otro campo en el que podemos especializarnos, el poder del hechizo, el consumo de magia, su duración, el área de alcance, etc. Ciertas habilidades mágicas estarán activas simplemente por la raza a la que pertenezca nuestro personaje, un aspecto que deberíamos haber tenido en cuenta a la hora de crear nuestro personaje, y que puede influir una vez que nos hagamos poco a poco con el sistema de juego, en el reinicio de la partida para adaptarnos a nuestros gustos particulares o nuestra forma de jugar.
Un apartado principal del diario lo encontramos en los mapas, tanto locales, como de Cyrodiil, y en las misiones activas, actuales y completadas, algo indispensable para no perder de vista el objetivo principal. Y es que la exploración del mapeado, especialmente a pie, sin emplear caballos, o el polémico teletransporte a lugares ya visitados, nos permite, además de apreciar al detalle el nivel de detalle de Tamriel, encontrar cada dos por tres nuevas ubicaciones y construcciones por explorar, misiones paralelas que podrían apartarnos peligrosamente del progreso principal. Este hecho se convierte por otra parte, en uno de los principales atractivos del título. Será casi imposible quedarnos atascados de forma que no podamos acometer alguna tarea, aunque habrá que ser especialmente cuidadosos para evitar meternos en algún atolladero más allá de las posibilidades de nuestro personaje.
La forma de combatir en Oblivion no es excesivamente exigente, pese a desarrollarse en tiempo real. Una vez que llamemos la atención de un objetivo, normalmente por contacto visual, podemos emplear ataques a corta o larga distancia, influyendo mediante el tiempo de pulsación de R1 en la fuerza de los mismos, tanto a la hora de tensar un arco, como de aplicar un mandoble. La ubicación del bloqueo, ataques físicos, y hechizos en la parte superior del Sixaxis nos permite acceder de forma sencilla a los mismos. Deberemos tener en cuenta el estado de reparación de nuestros objetos, para su eficacia, la posición respecto al rival, derribarle con un ataque potente nos permite aplicar mayores daños, así como acceder conforme avancemos por el título a acciones como esquivar o ceder para intentar detener el combate.
Si nos decantamos por la magia disponemos de una variedad de acciones realmente amplia, dentro de las escuelas mágicas del Conjuto, Ilusión, Destrucción, Restauración, Misticismo y Alteración. De esta forma podemos invocar objetos mágicos y acceder a seres de los reinos exteriores, afectar a la percepción y mente de los objetivos, aplicar daños físicos, restaurar salud o alterar algún parámetro propio, manipular el entorno físico y incluso modificar las limitaciones de las leyes físicas. Tanto el empleo de objetos imbuídos de magia, como pergaminos mágicos, o la alquimia para la creación, la entrada en el gremio de los magos para acceder a nuevos encantamientos, nos permite ampliar enormemente las posibilidades del personaje
Los efectos de nuestras acciones no quedan impunes, y tanto si existenn testigos, como sí no, podremos ser castigados por robar objetos, allanar moradas, empezar una pelea o cometer una asesinato. Podemos ser motivo de un anuncio de búsqueda y captura, resistirnos ante los guardias, pagar para evitar ir a la cárcel, e incluso ir a prisión. Esta última acción provoca que algunas de nuestras habilidades se resientan.