Gráficos
The Granstream Saga nos pone en pantalla un apartado gráfico con bastantes altibajos. Para empezar, la conversión PAL es buena, pero es algo más lenta que la original japonesa. Teniendo en cuenta que ni siquiera la versión nipona era rápida en lo que se refiere a movimientos, la versión PAL empeora levemente este asunto. Nuestro protagonista Eon posee unos movimientos muy robóticos, especialmente en las zonas donde exploramos ciudades y mazmorras. Su movimiendo al caminar es lento y camina con las piernas y los brazos totalmente rígidos, como si fuera un muñeco de Playmobil. La cosa mejora, aunque no demasiado, a la hora de entrar en combate. Movimientos como dar zancadas y propinar espadazos al enemigos son bastante convincentes, pero al recibir golpes o lanzar magias podemos ver de nuevo unas animaciones algo acartonadas y bruscas. Aunque sin duda, lo peor de los personajes, tanto de Eon como del resto que van apareciendo a lo largo de la aventura, es que no poseen rasgos faciales. Que no tienen cara, vamos. Ni ojos, ni nariz, ni boca, ni nada.
Por lo general el motor gráfico es fluído siempre y cuando tengamos el mapa orientado al norte, sur, este u oeste (podemos mover los escenarios con los botones superiores), pero si decidimos orientar el escenario en dirección, por ejemplo, sudoeste, podemos ver como la tasa de cuadros por segundo disminuye, avanzando por los escenarios de una forma menos suave. Esto se debe a que todo lo que hay por los escenarios, casas, cajas, caminos, fuentes, etc. están construídos mediante cubos, y claro, si tenemos el escenario orientado hacia una dirección, digamos, horizontal, la cosa se mueve fluída, pero si lo colocamos en diagonal, pasa justo lo contrario. A favor de los escenarios se puede decir que están muy bien ambientados y son variados, aunque también muy típicos: cuevas, volcanes, ruínas, castillos, etc. Lo típico en el género.
Los enemigos poseen el mismo problema que Eon. Poseen movimientos demasiado estáticos en su mayoría, aunque también los hay con animaciones algo más trabajadas, como ciertos magos, orcos o demonios. La cosa mejora algo con los jefes finales, intimidatorios en su mayoría, aunque también hay algunos bastante feos. Los efectos de las magias (tanto nuestras como las de los enemigos) están bastante bien pero tampoco son nada del otro mundo. Además, teniendo en cuenta que apenas las usamos en todo el juego, tampoco importa mucho si las magias son bonitas o no.
En los momentos más relevantes del juego, podemos ver vídeos grabados realmente bonitos. Como podéis ver en las capturas de la derecha, son estilo anime y poseen una buena calidad, con un dibujo muy limpio y con buenas animaciones. Algunos de ellos son de una duración considerable, llegando al punto de que casi nos vamos a olvidar que estamos jugando a un videojuego en lugar de estar viendo una película de animación.
Sonido
El mejor apartado de The Granstream Saga es sin duda su apartado sonoro gracias a la hermosa banda sonora que posee. Tanto en las mencionadas secuencias de vídeo como en el juego en sí, nos vamos a deleitar con unas canciones muy bonitas y pegadizas. Esto también se atribuye en los combates comunes y contra jefes finales, cuyos temas también son dignos de mención.
El resto del apartado no luce igual de bien. Aunque en el juego real no hay voces, en las secuencias de vídeo animadas si. Lo malo es que las voces están en inglés sin subtitular en ningún idioma, lo cual es realmente grave, ya que impide a los que no sepan inglés el seguir la historia de forma correcta. Los efectos sonoros como golpear, lanzar hechizos o gritos de monstruos son funcionales y escuchados multitud de veces en otros juegos.
Jugabilidad
The Granstream Saga es a efectos prácticos un Action RPG, aunque también se puede considerar un arcade debido a su particular forma de plantear los combates en tiempo real. El desarrollo de la aventura principal es el típico. A bordo de nuestra isla flotante (si, una isla que vuela y nos lleva de ciudad en ciudad. ¿Que cómo hace una isla para volar? Para saberlo hay que jugar al juego, pillines), iremos visitando nuevas ciudades, conociendo a gente dialogando con ellos y comprando objetos en las tiendas para afrontar las múltiples mazmorras que esperan ser exploradas.