Síguenos en

The Legend of Zelda: Phantom Hourglass

Nintendo DS


Aventura

Europea

Ver Más

Desarrolladoras/s

Nintendo EAD

Productora/s

Nintendo

Distribuidoras/s

Nintendo

Puntuación media
91,50

Análisis

Tocando la Leyenda

"The Legend of Zelda" llega a Nintendo DS con un importante cambio en su jugabilidad cuyo objetivo es gustar al mayor número de jugadores posibles. ¿Lo conseguirá?

Por David García Abril | Publicado el día 15/05/2008 07:57

De lo que Nintendo DS es capaz de hacer

Phantom Houglass es un Zelda con los ingredientes necesarios para convertirse en uno de los grandes de la saga: un control innovador y unos puzles frescos y elementos divertidos que ofrecen sorpresas agradables al jugador. Pero se ha dado el caso de que los ingredientes no se han aplicado en la cantidad que exige la receta, por lo que al final la cosa se ha quedado un poco corta.

En primer lugar está la duración del título, que no llega a las cotas que ofrecían las anteriores entregas para portátil. La aventura principal no dura más que unas 15 horas y el número de secretos llega a doblar la cifra, lo cual palidece si tenemos en cuenta que Link's Awakening, los Oracle y The Minish Cap llegaban a durar unas 20 horas como mínimo y cerca de 50 en total. Con todo, es de las entregas más cortas de la saga, lo cual le resta puntos, pero tampoco es que el juego dure un suspiro. El caso es que como reza el dicho, las comparaciones son odiosas.

Por fortuna, las 15 horas que ofrece el juego son de diversión pura, aunque no sean un desafío demasiado grande, no sólo por la consabida sensación de satisfacción que provocan los puzles, esta vez aderezados con la frescura que les da el empleo de las características de la NDS, sino por la variedad del desarrollo que, dejando a un lado el Templo del Rey del Mar, ofrece nuevas situaciones y experiencias en todo momento, además de que las misiones secundarias, aunque inferiores en cantidad, no se quedan atrás en lo referente a diversión. Desde el ya clásico minijuego de la pesca hasta el de intercambio de objetos, pasando por la recogida de tesoros del mar con la grúa (remozados con un divertido minijuego que lo hace más interesante), la venta de objetos, la recogida de gemas para potenciar nuestras habilidades y minijuegos esparcidos en diferentes islas que también se aprovechan de las capacidades de NDS.

Tampoco podemos olvidarnos del modo a dos jugadores online que trae el juego. No es que fuera algo que a la saga le hiciera falta ni mucho menos, pero su inclusión no hace daño. Su concepto se parece al del Templo del Rey del Mar, pero sin los elementos que hacen pesado a este. Básicamente uno de los jugadores controlará a Link y el otro a un grupo de tres espectros, roles que irán intercambiando a lo largo de tres turnos en los cuales, el papel del jugador que maneje a Link será el de recolectar el mayor número posible de unos cristales triangulares llamados “fortianitas”, mientras que el que maneje a los espectros deberá justamente evitar que lo consiga. De este modo destaca el modo en que el jugador maneja a los espectros, dibujando en el mapa la ruta que estos seguirán, de manera similar a como hacemos con el barco. Quizás algo tosco, pero bastante efectivo para manejar a tres personajes a la vez.

Si uno de los espectros golpea a Link o se acaba el tiempo límite, entonces se cambiará de turno con el antes mencionado intercambio de papeles. El jugador que mayor puntuación consiga al final de tres turnos ganará la partida. Al final de cada partida recibiremos una puntuación y unas estadísticas que se grabarán en nuestro perfil, así como un rango que nos ayudará a encontrar a rivales de nuestro nivel, de modo similar a juegos como Dead of Alive 4 en XBox 360. También habrá una serie de logros, aunque solo servirán para adornar nuestras estadísticas. Un modo de juego que quizá a los más puritanos de la saga les parecerá algo bastante prescindible, pero que ofrece ratos entretenidos que se agradecen y le dan un mayor aire de producto completo al conjunto.

Cambiando de tercio debemos volver a lamentar el apartado de la dificultad, ya que una vez más, vuelve a ser demasiado baja. No tan baja como en The Wind Waker, ya que hay algunos puntos donde el juego nos pone en algún que otro aprieto, pero la simplonería en el diseño de niveles juega en contra del título. A pesar del excelentísimo diseño de puzles, que la estructura de las mazmorras esté tan simplificada hace que tan solo los muy neófitos del género tengan problemas para orientarse. Peor todavía: su diseño es probablemente el más lineal de la saga, por lo que recorrerlas es un juego de niños, quedando su chicha supeditada a la genialidad de los puzles, que son los que realmente tiran del carro.

En cuanto a los enemigos, estos se muestran algo mejor equilibrados, pero siguen haciendo demasiado poco daño. Ni siquiera los jefes llegarán a quitarnos demasiado; de hecho será raro que nos quiten más de un corazón por ataque, lo cual cuando tenemos una barra de más de diez, se traduce en que somos casi invencibles a poca habilidad que tengamos. Y en el caso de los susodichos jefes es una verdadera lástima, ya que nos encontraremos algunos de los más ingeniosos que hemos visto en la saga en mucho tiempo. Luchar contra ellos resulta una verdadera gozada debido a las geniales rutinas que tienen, pero no puede decirse que sean especialmente desafiantes.

Y en este apartado el Templo del Rey del Mar también flaquea. A pesar de que lo implementaron para acallar las críticas de los fans de la saga por su facilidad, éste no cumple en absoluto su cometido, ya que este tipo de jugadores no tardarán en cogerle el truco al ritmo que impone el escenario. Así pues, la mazmorra de las narices se convierte en un trámite pesado e insulso en lugar del reto que pretendía ser. En definitiva, este templo ha sido un fracaso de diseño total.

Pero por fortuna, el Templo del Rey del Mar es una parte que, aunque notoria, es muy pequeña en comparación con el resto de grandes virtudes que ofrece el juego. La gran clave de todo el título es, como hemos dicho reiteradamente a lo largo del análisis, en el magnífico empleo de las capacidades jugables de Nintendo DS. Sistema de combate, uso de objetos y diseño de puzles forman un conjunto que demuestra de lo que es capaz de hacer esta consola en juegos profundos dedicados a jugadores habituales, algo de lo que muchas compañías deberían tomar nota.

Recapitulando, The Legend of Zelda: Phantom Hourglass se desmarca como uno de los imprescindibles de la consola. Si bien tiene fallos en su desarrollo que lo apartan de codearse con los grandes de la saga en cuanto a calidad global, su frescura (ésta debe de haber sido la palabra más repetida en todo el análisis) y su genialidad empleando la NDS le dan un carácter propio que no tienen el resto de entregas de las aventuras de Link. Un título muy especial que merece ser recordado como un alarde de buenas ideas dignas de ser estudiadas en escuelas de diseño de videojuegos.

Por David García Abril.

El juego se hace corto comparado con otros Zelda, pero ofrece diversión a raudales y frescura

El modo para dos jugadores está bien diseñado y se hace muy entretenido y simpático

La dificultad vuelve a ser muy baja en general. Los geniales puzles son los que tiran del carro

Quizás no sea de los mejores Zelda, pero sus geniales aciertos le convierten en un ejemplo a seguir
« 1 2 3 4 5 6 7
NUESTRA VALORACIÓN
Gráficos

Tan cercanos al nivel de "The Wind Waker" que asustan. Tan solo señalar algunas ralentizaciones y algún que otro escenario repetitivo puntual.

95
Sonido

El nivel de la música es incomprensiblemente bajo para lo que la saga "Zelda" nos tiene acostumbrados. Los sonidos cumplen, no obstante.

75
Jugabilidad

El control táctil apenas tiene tachas y el empleo de las características de NDS es sublime.

96
Diversión

Es demasiado fácil y el Templo del Rey del Mar le resta puntos, pero sigue siendo una experiencia muy divertida y fresca gracias al nuevo control.

90
Alternativas

"Metroid Prime: Hunters" es la alternativa más sólida, aunque tienen estilos muy diferentes. Lo mismo que las dos entregas de "Castlevania". Tirando al RPG ahí están juegos como "Final Fatasy III".

El magnífico empleo de las posibilidades de NDS en un juego profundo como "Zelda". Los gráficos.

El Templo del Rey del Mar, su escasa dificultad y la música.

Nota final

La saga Zelda se adapta a la NDS de manera inmejorable, pero sus fallos en el desarrollo y la música le impiden ser uno de los grandes de la serie.

90
¿Cómo se puntúa en VJ?

Comentarios de los usuarios:


Para poder aportar cualquier tipo de contenido a VicioJuegos.com necesitas estar registrado y además haberte conectado.

Elige lo que quieres hacer:


Redactor/es o colaborador/es de esta sección: ____GEX_____, Aceskies, Aeternus, Ender_Chief, Rodri, Hagaren.
Actualmente hay conectados 10 usuarios registrados y 67 invitados.
365 ms.
© Sortes Ingeniería Informática, S.L. 2002 - 2012 | Diseño web por Juan Palma García