Quizás resulte injusto analizar esta versión GameCube tras haber jugado en profundidad a la entrega Wii, pero podemos concluir que en materia de combate, un aspecto que algunos críticos consideraban no demasiado bien recreado en Wii, la versión GameCube queda por debajo. No tiene sentido exigir que el movimiento de la espada siga puntualmente las trayectorias marcadas, ya que nunca ha sido tan complejo el sistema de control de la espada en la saga, y resulta mucho más cómodo agitar el mando que tener que pulsar un botón, o varios, o incluso mantener para cargar.
Donde si que encontramos enormes diferencias en el control es a la hora de apuntar con proyectiles o armas a distancia, que pese a que en GameCube se realice con un stick analógico, como toda la vida, incluso en el mítico Ocarina of Time, resultando un aspecto que en la 128 bits de Nintendo no se puede recrear de otra forma, no deja de quedar ciertamente limitado respecto a la edición Wii. Menos preciso, menos ágil, tras probar las excelencias del Wiimote la opinión acerca del control tradicional queda menoscabada al haber aparecido con anterioridad la versión Wii.
Pese a todo no tenemos queja alguna respecto al control del título, que como hemos dicho queda por encima en materia de movimientos de esquiva en los combates, y que resulta totalmente fiel al espíritu original, sin ningún defecto más allá de que dificulta las acciones a los novatos, haciendo incluso más complicados los enfrentamientos contra los jefes al necesitar más tiempo para apuntar a objetivos móviles, tiempo que contra los jefes tampoco sobrará en exceso.
Pese al enorme tamaño del mapa del título, que de nuevo estará limitado de inicio ante la ausencia de ciertas habilidades, como por ejemplo lanzar bombas para reventar muros, etc., contendrá gran cantidad de elementos, no será un mero mar vacío, haciéndose el avance por el mismo bastante cómodo por la velocidad mediante impulsos de Epona o del Link lobuno. De esta forma se ha solucionado otra de las pegas de Wind Waker.
La dificultad del título se ha elevado ligeramente, aunque tampoco esperéis un juego excesivamente complicado, más allá de los clásicos atascos en unos puzzles que una vez superados se demostrarán como bastante lógicos y no excesivamente rebuscados. Los combates contra los jefes no serán especialmente complicados, aunque como hemos mencionado a la hora de hablar del control del juego, se harán algo menos precisos y ágiles con el mando de GameCube. Los consejos de Midna nos desvelarán rápidamente el obvio punto débil de estos enormes enemigos que sucumbirán prácticamente sin que perdamos ninguna vida.
La longitud, variedad y profusión de mazmorras, unido al excelente diseño de las mismas, que nos obligará a deambular de una habitación a otra buscando llaves, objetos, superando enfrentamientos contra subjefes, resolviendo puzzles, ingeniando soluciones para la variedad de situaciones a afrontar, que implicarán utilizar de diversas formas los objetos que tendremos a nuestra disposición, será de lo mejorcito del título. La mencionada variedad con la alternancia con la forma en bestia de Link, la presencia de secuencias distintivas como el combate a lomos de Epona en la pradera de Hyrule, la justa en el puente, los combates de sumo, así como los clásicos minijuegos, impedirán en cualquier caso que podamos aburrirnos con este título.
El juego otorgado por las botas de metal, que nos permitirán pegarnos a zonas imantadas, así como andar por el fondo de los lagos y ríos, ofrecerá una gran variedad de acciones y posibilidades en las primeras mazmorras, mientras reunamos las piezas oscuras.
Pese a que la estructura de las mazmorras y puzzles sea bastante fiel a las sagas más exitosas de la serie, lo que podría generar cierta sensación de inmovilismo, el excelente diseño de las mismas, la innovación del Link lobuno, unido al poco gusto por las modificaciones serias, por parte del fan de la serie, como pudimos ver en la división de opiniones tras Majora's Mask, hacen que sinceramente no deseemos que se apliquen cambios exagerados, más allá de algún objeto original o ciertas habilidades.
El uso de la Ucayaya y el Ucanene, así como los portales de oscuridad como medios de transporte para abandonar y retornar a las mazmorras, así como para movernos rápidamente por el mapeado, agilizan bastante el desplazamiento del personaje, e impiden tener que emplear excesivo tiempo en estas tareas. Se ha modificado la cantidad de corazones necesaria para recibir un nuevo receptáculo que amplíe nuestra vida, pasando de cuatro a cinco, algo que dificulta más la tarea e implica tener que dedicarnos a esta recolección con mayor interés. Las sensaciones a la hora de peinar minuciosamente cada rincón de Hyrule, descubriendo cada recoveco, cada pequeña cueva, cada cofre, etc., al igual que ocurre en la saga Metroid, siguen siendo impagables.