Análisis
Silencio, se rueda
Luces, cámara, acción. Tres palabras que nos traslada al mundo de la magia del cine. Mundo de estrellas rutilantes y glamour. Mundo de tremebundos fracasos y secretas adicciones. ¿Te atreves?
Por Rudesindo Hernando
| Publicado el día 17/11/2005 20:12
Luces, cámara, acción. Tres palabras que nos traslada al mundo de la magia del cine. Mundo de estrellas rutilantes y glamour. Mundo de tremebundos fracasos y secretas adicciones. ¿Te atreves a enfrentarte al reto de ser el productor de un estudio que tanto puede alcanzar la gloria suprema como ser un estropicio de colosales proporciones?
The Movies retoma el género del simulador divino de gestión (me remito a Theme Park, por ser probablemente el juego de Molyneaux más conocida de este tipo) y lo eleva a cotas estratosférica.
¿Qué ofrece The Movies? ¿Es un buen juego o sólo sirve para quitarnos el gusanillo de ser reconocidos como magníficos directores? ¿Aburre?
Para responder a todo esto, en el presente análisis destriparemos primero la parte técnica y después nos meteremos en materia con los dos principales atractivos del juego: el modo tycoon y los extras.
Gráficos
The Movies es un juego que luce francamente bien. Desde arriba, en la clásica perspectiva isométrica, controlaremos parte de nuestro terreno. Gracias a una buena definición, podremos deleitarnos con una vista lejana pero muy detallada en la que podemos rotar la cámara 360º.
Pero en cuanto nos acercamos a pie de calle y nos vemos inmersos en nuestro propio estudio, la sensación es excelente. Los gráficos son sólidos y bien definidos y el nivel de detalle, pasmoso. Evidentemente, no hablamos de un FEAR técnicamente, sino de un juego que por su género, luce tremendamente bien: colorista y bien diseñado.
Eso sí, no mintamos. El juego tiene defectos gráficos notables, como mucho clippling (ver como el sombrero de un vaquero atraviesa la cabeza de la protagonista al besarse no tiene precio) y unos dientes de sierra en las distancias cortas que duelen sólo de verlos.
A cambio de estos defectos (que no empañan el resultado final debido al género del juego) el equipo mínimo para funcionar es mucho menor del que se podría suponer. Con un Pentium III a 800 megaherzios, 256 megas de RAM y una tarjeta gráfica de 32 megas el juego funciona correctamente. Y es que The Movies es un ejemplo perfecto de optimización de los recursos, todo lo contrario de ese nefasto Boiling Point.
Sonido
La banda sonora de The Movies consigue recordarnos temas conocidos por todos pero sin identificarlos claramente. Habrá veces en los que te parecerá estar escuchando El último mohicano o Indiana Jones, pero tan sólo es una ilusión. No hay melodías de películas conocidas por cuestiones de propiedad intelectual, aunque eso no le resta calidad a este apartado.
Desde el tema de apertura del juego, notamos que la BSO de The Movies va a estar a la altura. Veinte temas compuestos con evidente gusto musical y de diversos estilos no harán deleitarnos mientras jugamos sin parar. Una auténtica delicia para nuestros oídos.
Los efectos de sonido, por su parte, cumplen. No son excelentes, pero no desmerecen el resto. Sonido de monedas cuando ingresamos dinerito a nuestras arcas y avisos sonoros a mansalva son dos ejemplos de la riqueza de este apartado.
Muy destacable es la traducción y doblaje al castellano del juego. Hacía bastante que no se escuchaban unas voces tan bien localizadas. Nada de forzosos e histriónicos comentarios, todo lo contrario. Voces relajadas y bien entonadas para un juego que lo necesita.