Análisis
Cuando la velocidad es necesidad
The Need for Speed ha sido, probablemente, el mejor juego de coches para compatibles durante mucho tiempo. Con una clase y una categoría inigualables.
Por Laura Ez
| Publicado el día 23/06/2005 11:56
Los efectos de sonido volverán a jugar un papel decisivo, desde el bramido del motor, diferente en cada modelo y seguramente muy parecido al real, al complejo engine de reproducción en estéreo, mandando a cada oído el sonido según su lugar de procedencia en la pantalla y logrando sorprendentes ecos al pasar por túneles, ráfagas de viento al adelantar o ser pasados, traqueteos al rodar sobre superficies como la madera, etc.
Otra caracterísitca reseñable del equipamiento es la opción de jugar con los amigos a pantalla partida, o vía modem, conexión directa o en red, una forma más de aumentar una adicción que es realmente imparable. Carrera tras carrera y torneo tras torneo conseguiremos un puesto fijo en los mejores ránkings de jugadores de todo el mundo.
Lo más costoso será quizás, decidirnos por uno de los ocho deportivos. Algunos como el McLaren F1, el Ferrari F50 o el Jaguar XJ220 pertenecen a la categoría más cercana a la Fórmula Uno que un particular puede adquirir y conducir legalmente en tráfico público sin necesidad de tener la superlicencia.
Sólo hay que mirar, más bien admirar, estos motores. Su alucinante estética exterior sólo es comparable a su potencia, que puede llegar a los 720 CV, y a un nivel tecnológico de primera línea. Aunque algunos como el Lotus Esprit V8 se comercializan normalmente, la mayoría sólo pueden conseguirse bajo pedido y esperando meses en el caso de los fabricados a mano, como es el caso del Italdesign Calá y el Isdera 112i. Además, sin garantías o influencias en la marca lo mejor es no perder el tiempo. El Ford GT90 es un prototipo con el que la marca del óvalo quiere recuperar el terreno perdido en este prestigioso sector.
Las prestaciones, potencia de frenada y peculiaridades de la conducción son respetadas al máximo y, además, podremos configurar el vehículo para adaptarlo a las necesidades del circuito o a vuestra forma de pilotar. La dureza y altura de las suspensiones, el reparto de frenada y la relación de las marchas serán los parámetros a experimentar.
Para el que pase un poco de la complejidad de la simulación, y prefiera no comerse el coco e ir a destrozar a todo el que se ponga por delante, la opción arcade convierte a The Need for Speed 2 en un digno competidor de Destruction Derby. Correr por correr como mero objetivo la meta ante todo. Sin triquiñuelas ni chulerías. Acelerar por lo sano.
En definitiva, es un juego que tiene su posición realmente reñida frente a su antecesor, que ya fue de una consideradísima calidad. Un mano a mano (o volante a volante) contra uno de los más grandes juegos de conducción de la historia y que dio inicio a una concidísima saga de velocidad.
Need for Speed 2 es un juego que aún hoy día da de qué hablar. Un pilar de esta saga sin lugar a dudas que ahora ya va por una noventa entrega que va a romper con lo nunca antes visto.
Los escenarios está realmente bien trabajados.
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Y abunda la variedad en ellos. Es imposible aburrirlos.
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Vaya trompo. No sólo de velocidades anda el juego.
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NUESTRA VALORACIÓN
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Gráficos
Los modelos de los coches son tremendamente fieles y los paisajes ideales.
84
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Sonido
Cada coche con su motor y cada motor con su sonido. Los efectos y la música son destacables.
86
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Jugabilidad
Falta un pelín de dificultad para hacerlo terriblemente divertido.
82
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Diversión
Circuitos muy variados, ocho vehículos personalizables... en un juego estupendo.
83
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Alternativas
Cualquier Need for Speed de antigua generación.
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Los modelos tan detallados que incorpora.
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Algunos detalles de los circuitos que rozan en lo absurdo
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Nota final
Un juego imprescindible. Un estupendo simulador de conducción que incorpora también la versión arcade para los que prefieren el juego a saco.
85
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¿Cómo se puntúa en VJ?
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