Análisis
Los guerreros de la gran manzana
Los chicos de Rockstar desafían una vez más a los detractores de la violencia en los videojuegos. ¿El resultado? Tan divertido como siempre.
Por Gryphus
| Publicado el día 05/12/2005 00:28
La historia del juego resulta muy interesante, no es casualidad que esté basado en el famoso film del mismo nombre. Veremos traiciones, situaciones imprevistas, e incluso hay un modo de juego en el que se vivirán historias anteriores a la principal del juego, como pueda ser los acontecimientos que llevaron a la fundación de la banda de los Warriors y similares, algo que hace que argumentalmente el juego sea muy completo. La duración de las misiones por lo general suele ser de una media de quince minutos, pero hay distintos modos de llevarlas a cabo. Podemos enzarzarnos mucho rato pegando palizas a nuestros enemigos, o simplemente ir directos a nuestro objetivo. Poniendo un ejemplo, si en una misión debemos hacer pintadas en la pared, podemos ir con nuestra pandilla y limpiar la zona de enemigos para trabajar libremente o podemos decirles a nuestros colegas que nos mantengan protegidos mientras adornamos la fachada. El sistema de órdenes es muy sencillo e intuitivo, con pulsar un botón y una dirección del joystick, nuestros compañeros de banda harán lo que digamos. Desde dispersarse cuando haya una redada, a mantenerse quietos mientras avanzamos en sigilo. Así pues, si ya de por sí la misiones son bastante variadas respecto a lo que estamos acostumbrados en este tipo de juego, la pequeña aunque notable libertad de acción hará que rejugar algunas misiones sea algo agradable.
A nivel técnico los gráficos hoy en día pueden resultar algo desfasados, se podría decir que al mismo nivel que otros juegos de la compañía como GTA. En éste último el nivel gráfico modesto es comprensible debido a la extensión y tamaño de los mapas, pero The Warriors es un juego básicamente de espacios cerrados. Transcurre en las calles, sí, pero siempre bajo un cielo nocturno y tanto por extensión como por tamaño de los escenarios se debería exprimir más la PS2 para ofrecer un aspecto gráfico más trabajado. Las escenas de vídeo son abundantes, y están hechas con el motor gráfico del juego, una técnica muchas veces más efectiva que las CG's o Computer Graphics. El modelado de los personajes es bastante correcto, aunque todos son muy similares en pantalla y debido a la oscuridad muchas veces estaremos pegando a un compañero pensando que es un policía. Los escenarios urbanos están bastante trabajados sobre todo en el aspecto de la iteración con los elementos que hemos comentado anteriormente, pero las texturas se repiten mucho y aunque encontremos lugares distintos como jardines o campos de baseball, la mayoría de las situaciones se darán en callejones. En general el apartado gráfico no es tan importante al fin y al cabo, pero hoy en día viendo otras maravillas de la consola se espera un nivel algo superior.
Las voces del juego vienen en un perfecto inglés, y son tan abundantes como viene siendo de costumbre en los juegos de la compañía, donde los actores de doblaje debieron pasar cientos de horas para grabar todas las frases. Por suerte tendremos subtítulos en castellano para las secuencias cinemáticas, aunque no ocurre lo mismo durante el juego, donde si no sabemos inglés podemos perdernos detalles muy graciosos que comentan nuestros protagonistas. Cuando libremos una batalla se escuchará una música algo acelerada, aunque a un nivel bastante bajo y de poca variedad. Lo que más ayuda a crear ambiente son los cientos de sonidos que se escuchan cuando hay mucha gente por las calles, dando la sensación de que verdaderamente la ciudad está viva en mitad de la noche. Los gritos y gemidos de esfuerzo que sollozan nuestros personajes a la hora de golpear, pelearse, etc. son muy contundentes. A veces parece que manejamos a un monstruo más que a un humano, pero sin alejarse de lo que viene siendo un grito humano.
El manejo del personaje es muy intuitivo, con dos botones ejecutaremos puñetazos y patadas, con otro agarramos al enemigo, con otro saltamos y embestimos, etc. El conjunto de ellos da lugar a combos, y en ocasiones se nos "regalará" un combo especialmente cruel que tumbará al enemigo de un plumazo. El movimiento del personaje es rápido, aunque a veces tanto que puede llegar a confusiones con el control, moviéndose a un lugar que no queremos. La respuesta a los controles es bastante fluida, algo de agradecer en un juego de este estilo.