Análisis
Dispara, después pregunta
Time Crisis vuelve de las recreativas para hacernos descargar adrenanina sin movernos de casa.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 25/04/2008 18:45
Lo primero que llama la atención de la pistola al compararla con las versiones anteriores (aparte del discreto a la par que elegante color naranja butano) es la presencia de un mayor número de botones y ciertos retoques en la forma. Naturalmente, se han incorporado dos palancas analógicas que sirven para mover al personaje y la cámara en las fases que lo permitan.
La pistola está diseñada para que haya que manejarla casi siempre con las dos manos. La izquierda controla el stick del movimiento y los botones A1 y A2, que están colocados en la parte frontal. La derecha se ocupa del gatillo, el stick de la cámara y los botones B1 y B2, que se accionan con el pulgar al estar situados en la culata. En el lateral izquierdo de la carcasa están los botones C1 y C2. Son los más inaccesibles, pero cumplen funciones muy puntuales como acceder al menú del juego y activar o desactivar el punto de mira. Por si fuera poco, ambos sticks analógicos se pueden pulsar.
Para que el juego detecte el movimiento de la pistola, en la caja se incluye una pareja de sensores que hay que colocar en los dos lados de la parte superior de la pantalla. No son tan discretos como la barra de Wii, pero cuentan con una goma elástica con un contrapeso en el extremo que los hace aptos para cualquier tipo de televisor, por muy plano que sea. Bien pensado. Tanto la pistola como los sensores se conectan a la consola por los puertos USB.
El control en las fases de tipo arcade es muy sencillo. El personaje (Giorgio o Evan) sigue una ruta fija, por lo que sólo hay que preocuparse de disparar cuando se indica en la pantalla. En ese momento, A1 sirve para abandonar la línea defensiva y tener una visión global de los enemigos que nos rodean. En cuanto lo soltemos, el personaje volverá a la posición inicial y el arma se recargará automáticamente. Para cambiar de arma basta con apretar el gatillo cuando el personaje esté a cubierto. El botón B1 vale para lo mismo que A1, por lo que la pistola también se puede empuñar con una mano o con las dos en la culata. Es aconsejable para ganar precisión, sobre todo si uno piensa que no hay punto de mira. El secreto es cubrirse mucho y salir sólo cuando no hay peligro. Estar siempre fuera para intentar acabar con varios enemigos de un plumazo no es buena idea. Algunos soldados nos dejan munición para la escopeta, la ametralladora o el lanzagranadas; la de la pistola es infinita.
Alguna que otra vez tendremos que librar una contienda a tres pantallas. Para pasar de una a otra, basta con apuntar rápidamente la pistola a la izquierda o la derecha de la pantalla y así cambiar la perspectiva. En esta variante hay que lidiar con auténticas hordas de enemigos que nos atacan por todos los flancos, lo que resulta bastante frenético. Hay cierto retraso entre el movimiento de la pistola y la mirilla invisible, así que hay que cogerle el truco.
Los niveles de shooter son bastante más complicados de manejar. Con la palanca izquierda movemos al personaje y hacemos que se agache con una ligera pulsación. La palanca derecha mueve la cámara y hace un zoom de pocos aumentos. Recargamos con A1, saltamos con A2 y cambiamos de arma con B1. Nunca está de más poner la mirilla con C2, ya que facilita mucho las cosas.