Análisis
Dispara, después pregunta
Time Crisis vuelve de las recreativas para hacernos descargar adrenanina sin movernos de casa.
Por Pablo Ayllón Lolo
| Publicado el día 25/04/2008 18:45
El problema del sistema es que manejar a la vez al agente Rush, la cámara y la pistola resulta bastante lioso. El juego ofrece como solución la posibilidad de enfocar la cámara con la mirilla, pero a decir verdad es casi peor. Los escenarios son enormes y el personaje se desplaza y salta con una lentitud que en ocasiones puede llegar a ser desesperante. Hay que pasearse mucho para cumplir objetivos sencillos como recolectar llaves y destruir lanzaderas de misiles. La vida de los enemigos disminuye menos si les atacamos desde la distancia, cosa que hay que hacer con bastante frecuencia. En cualquier caso, si uno tiene paciencia y se predispone a disfrutarlo, lo acaba consiguiendo y se da cuenta de que es un paso adelante en la saga que se agradece.
Tanto en el modo Arcade como en Misión Completa hay una cantidad razonable de enemigos. El procedimiento general es eliminar a los soldados normales con la pistola (según el color que vayan vestidos nos dejarán un tipo de munición u otra) y reservar la artillería pesada para los que tienen las armas más mortíferas. De vez en cuando los terroristas nos soltarán a los Dentellada: lo ideal es utilizar un arma concreta para liquidar a cada insecto: la ametralladora para los escarabajos, la escopeta para los enjambres de abejas... Los enfrentamientos con los jefes son de lo mejor del juego en ambos modos y nos obligarán a exprimir nuestras habilidades al máximo. Atentos a las divertidísimas fases en helicóptero.
Ninguno de los dos modos es excesivamente largo, pero la duración total es adecuada para el género al que pertenece. Las fases de tipo arcade apenas llevan unos minutos, pero algunas de tipo shooter se pueden prolongar más de tres cuartos de hora (benditos puntos de control). Eso sin contar que habrá que repetir alguno más de una vez. Por si uno se queda con ganas, en el menú hay un apartado con dieciocho niveles de tiro al plato, un añadido curioso. Si uno se propone acabarlo en los cinco niveles de dificultad (tarea más que complicada) puede aumentar aún más la vida del título. Ideal para los que busquen un desafío de verdad.
No se nos olvida comentar que, al igual que en la versión de recreativa, Time Crisis 4 también se puede jugar en compañía de un amigo, que en un apuro puede apañárselas con el Sixaxis. Lo que se echa en falta es algún tipo de modo online, como un duelo a muerte fundamentado en el shooter en el que manejamos a Rush.
Técnicamente, Time Crisis 4 no sorprende demasiado a estas alturas, pero no por ello deja de ser agradable a la vista. Lo cierto es que luce mucho mejor en el modo Arcade de toda la vida, porque en Misión Completa los escenarios son, aunque grandes, bastante anodinos. Visitaremos una selva, una presa gigantesca, un aeropuerto, un puerto naval lleno de contenedores e incluso una caverna. Un mejor trabajo de texturas se habría agradecido, y el efecto del agua tampoco es para tirar cohetes.
Las escenas que muestran el transcurso de la trama están bastante bien hechas y presentan un modelado de personajes más que aceptable, pero no están libres de alguna que otra ralentización. Lo que sí es criticable es el diseño de los protagonistas, un tanto extraño, sobre todo en el caso de Evan y Georgio. Los jefes también tienen un aspecto un tanto inverosímil. Cuesta creer que unos tipos con esas pintas sean agentes de un cuerpo militar o cabecillas de un grupo terrorista bien organizado.