El manejo de
H.A.W.X responde claramente a los esquemas tipo de un juego
arcade, y es que pese a mostrarse alrededor de tres decenas de elementos distintos, en relación con la medición de navegación en el
HUD, todo se reduce a un encontrar, perseguir y derribar constante. Tanto los parámetros mostrados en pantalla (altura, velocidad, munición restante...) como el radar están situados estratégicamente para que el jugador tenga acceso a ellos de forma inmediata sin distraer su atención más de lo necesario.
Existen dos tipos de control: normal o experto. En el primero de ellos, la visión se sitúa en tercera persona con la cámara siempre alineada en la cola del avión, por lo que se antoja bastante sencillo mantener un pilotaje apto que permita perseguir la estela del enemigo sin demasiadas dificultades a la hora de mantenerle en nuestra retícula de tiro (siempre semiautomática). No obstante existe la posibilidad de acceder a dos cámaras subjetivas que permiten volar en primera persona o desde la cabina del avión, aunque ambas son bastante menos vistosas y difíciles de dominar. En pleno vuelo, y mediante la simple pulsación doble de los gatillos del mando, el usuario puede acceder al control experto. Esta opción desactiva los limitadores alfa y permite sacar el máximo rendimiento de cada aeronave; además posibilita hacer un seguimiento de cada combate desde la diagonal, a varios metros de distancia, lo que amplía el rango de visión. Pese a que acostumbrarse a él es harto complicado, supone la diferencia entre ser un piloto más ahí arriba o deleitar al personal con el control total sobre nuestras guiñadas, alabeos o maniobras evasivas.
No obstante, no todo está perdido si no somos expertos en el género, ya que mediante una tecnología integrada en el juego llamada S.R.M (Sistema de Realidad Mejorada), los jugadores novatos pueden llegar a convertirse en pilotos de élite del futuro. Este sistema es el núcleo de la experiencia de vuelo de
H.A.W.X: Trayectorias guiadas de intercepción, el uso de
shafts (bengalas) como señuelos antimisiles guiados por calor, evaluación de daños, mapas tácticos o control de itinerario de armas entre otras opciones disponibles.