Tras el exhaustivo repaso a los diferentes aspectos que han acabado conformando el
Tomb Raider de nueva generación (accesible pinchando
aquí), ha llegado el momento de emitir el veredicto definitivo. Antes de nada queremos disculparnos por el retraso en la publicación de este contenido. La polémica acerca de la estabilidad de las betas de
review de PlayStation 3 y la existencia de pequeños defectos de programación menores en Xbox 360, en algunos casos y especialmente en lo referente a la consola de Sony se trataba de fallos inadmisibles para una versión definitiva destinada a los comercios, nos ha llevado a ser cautelosos y esperar a poder disfrutar de la versión comercial definitiva, el mismo producto que os habéis encontrado en las tiendas el pasado día 21 de noviembre de 2008.
¿Exceso de celo, una ética demasiado acusada? En los tiempos que corren los medios parecen haber entrado en una guerra de fechas en la que tan sólo importa publicar antes que nadie, desdeñando aspectos tan vitales como el tiempo de juego dedicado, la ética a la hora de analizar los productos destinados a cada territorio, el mimo a la hora de evaluar cada pequeño apartado del juego e incluso la capacidad de reflexión que otorga la disponibilidad de tiempo para poder madurar precisamente conclusiones y valoraciones. En este caso concreto queríamos ser totalmente justos y lo que es más importante, disponer con una seguridad absoluta de los mismos mimbres que podáis tener vosotros para poder enjuiciar al título. Pese a haber completado al 100% la versión de
review, hemos comprobado de primera mano cómo rendían ciertos aspectos polémicos en la entrega comercial, lo que podría situarse a miles de kilómetros de las acciones que estamos contemplando en el sector actualmente.
Una vez expuestas en voz alta estas quejas y teniendo muy claro que el principal responsable de todo este desaguisado ha sido Eidos Interactive al arriesgarse a enviar betas no finalizadas que han dado como resultado algunos análisis de lo más variopinto, pasemos de una vez al análisis formal.
Nos encontramos en un escenario en el que la principal premisa de un amplísimo número de compañías es cubrir el mayor espectro de población posible. Nintendo ha sido la abanderada de esta filosofía; ante la imposibilidad de recuperar muchos usuarios perdidos en favor de sistemas como PlayStation o Xbox. Nintendo DS y Wii, ofrecen controles intuitivos y muy accesibles e incluso igualan habilidades al ofrecer retos novedosos que cualquier tipo de usuario debe digerir y absorber. Por el contrario otros sistemas más tradicionales han optado por una cobertura más diversificada que incluye desde productos sociales como pudieran ser los
SingStar,
Buzz,
Scene It,
Lips,
Guitar Hero o
Rock Band hasta juegos de estructura tradicional que difícilmente pueden atraer al usuario neófito ante su desafiante estructura jugable e interfaz de control.
Aun teniendo en cuenta estos aspectos, dentro de los juegos llamémoslos "al uso", existe una doble vertiente que busca por un lado innovar y por otro satisfacer a la amplia base de seguidores. Encontrar el equilibrio entre fidelidad, continuismo o reiteración de conceptos y frescura e innovación es bastante complicado, además de que nunca satisface a todo el mundo. La clave para intentar encontrar una respuesta a este dilema la encontramos en la determinación de las necesidades del público objetivo. En el caso que nos ocupa queda meridianamente claro que Crystal Dynamics va contra el mercado. Mientras que los juegos de acción y disparos en primera o tercera persona copan las mejores puntuaciones y obtienen unos inmejorables registros de ventas, Lara Croft se ve nuevo inmersa en una aventura donde la exploración, la minuciosidad y la capacidad de reflexión se anteponen de una forma exageradísima a la acción.
Tomb Raider: Underworld es un juego destinado a satisfacer los deseos de los fans de Lara Croft y por lo tanto difícilmente van a conseguir atraer a nuevos públicos, a usuarios desencantados con la evolución del personaje o a los amantes de títulos como
Gears of War 2,
Left 4 Dead,
Dead Space,
Call of Duty 5 o
Halo 3.
Si partimos de esta premisa podremos llegar a unas conclusiones lógicas y consecuentes con lo que Eidos y Crystal Dynamics han diseñado. Si por el contrario nos obcecamos en criticar aspectos que nunca se han pretendido ofrecer, como la mejora de las secuencias de combate y acción siguiendo la estela por ejemplo de
Uncharted: Drake's Fortune o incluso heredando acción e infiltración de otros títulos, estaremos faltando a la verdad. No debemos dejar de informar al usuario acerca de lo que encontrará en
Tomb Raider: Underworld, principalmente para evitar la generación de falsas expectativas y para conseguir que nuestro análisis pueda aclarar cualquier duda que os pueda surgir. Tampoco podemos pasar por alto que dependiendo del grupo de población al que pertenezcas, seguidor de Lara, detractor o indiferente, este juego te generará impresiones y sensaciones muy diferentes.
En el presente análisis incluimos conclusiones para todos los grupos y tratamos de ofrecer una valoración lo más objetiva posible. El polémico numerito que pone colofón al análisis, la calificación otorgada al juego, no acabará de representar la valoración de cada grupo de población. Cada uno debe conocer su lugar de pertenencia y extraer conclusiones respecto a lo expuesto aquí, apoyándose en elementos como la demo publicada en el Bazar de Xbox Live. Eso sí, si con las betas de
review nosotros hemos sufrido ciertos problemas y dudas que nos han llevado a esperar a la versión comercial, lo más justo es que podáis probar de la misma forma una versión definitiva para extraer conclusiones. Os podemos adelantar que, como seguramente esperabais, si Lara nunca os ha cautivado o hace tiempo que dejó de formar parte de vuestro selecto grupo de deseos ocultos,
Underworld no os va a hacer cambiar de opinión.